UNIVERSITA' DEGLI STUDI DI BOLOGNA SCUOLA SUPERIORE DI LINGUE MODERNE PER INTERPRETI E TRADUTTORI CORSO DI LAUREA IN TRADUZIONE Sede di Forlì TESI DI LAUREA In Lingua Spagnola con Esercitazioni Pratiche CARTAS A INTERNET: CÓMO SE COMUNICAN LOS ESTUDIANTES ESPAÑOLES TROTAMUNDOS CANDIDATO RELATORE Sira Balzani Pilar Capanaga CORRELATORE Ada Jachia Feliciani Anno Accademico 1998/99 Sessione III UNIVERSITA' DEGLI STUDI DI BOLOGNA SCUOLA SUPERIORE DI LINGUE MODERNE PER INTERPRETI E TRADUTTORI CORSO DI LAUREA IN TRADUZIONE Sede di Forlì TESI DI LAUREA In Lingua Spagnola con Esercitazioni Pratiche CARTAS A INTERNET: CÓMO SE COMUNICAN LOS ESTUDIANTES ESPAÑOLES TROTAMUNDOS CANDIDATO RELATORE Sira Balzani Pilar Capanaga CORRELATORE Ada Jachia Feliciani Anno Accademico 1998/99 Sessione III Parole chiave: correspondencia, Erasmus, estudiantes, Internet, registro coloquial. "La carta es probablemente una de las manifestaciones de la comunicación escrita utilizada con más frecuencia, es la forma más sencilla de la comunicación entre un yo y un tú mediante la que se transmite de forma personal, y a veces confidencial, una información a un receptor que está ausente". (Miriam Álvarez) ÍNDICE INTRODUCCIÓN................................................... 1 CAPÍTULO I: EL GÉNERO EPISTOLAR...................... 4 1.1 Texto escrito y texto oral................................. 4 1.2 Lo oral, lo escrito y lo coloquial......................... 9 1.3 El registro coloquial....................................... 11 1.4 Breve caracterización del lenguaje coloquial......... 13 1.5 Escribir para comunicarse............................... 15 1.6 Las partes constitutivas de la carta tradicional........ 16 1.7 Tipos de carta.............................................. 20 1.8 Los rasgos lingüísticos de la carta familiar............ 23 CAPÍTULO II: LA CARTA ELECTRÓNICA.................. 25 2.1 El ordenador como medio de comunicación.......... 25 2.2 Internet y el correo electrónico.......................... 27 2.3 Hablar por ordenador..................................... 28 2.4 Descripción del corpus................................... 39 CAPÍTULO III: EL CON-TEXTO DEL TEXTO............... 32 3.1 El texto como forma de intercambio................... 32 3.2 El contexto del texto y la situación comunicativa.... 33 3.3 Las funciones del lenguaje.............................. 36 3.4 El registro................................................... 39 CAPÍTULO IV: EL LENGUAJE DE LOS ESTUDIANTES. 42 4.1 Características generales.................................. 42 4.2 La estructura del e-mail.................................. 43 4.3 Nivel morfosintáctico.................................... 47 4.3.1 La expresividad.......................................... 48 4.3.1.1 La dislocación sintáctica............................. 48 a) "Personalización" y desplazamiento de los sujetos de la enunciación......................... 50 4.3.1.2 Condensación y síncopa............................. 53 a) Las interjecciones................................... 54 b) Enunciados sin verbo.............................. 57 c) Enunciados fragmentarios......................... 58 4.3.1.3 Tendencia centrífuga................................. 59 a) Yuxtaposición....................................... 60 4.3.1.4 Énfasis lingüístico..................................... 64 4.3.1.4.1 Expresiones de relleno con finalidad autorreafirmativa............................... 65 a) Autorreafirmativas propias........................ 66 b) Atribuciones al interlocutor....................... 67 c) Autorreafirmativas encubiertas................... 68 4.3.1.4.2 Autoestimulantes conversacionales.............. 69 a) Los soportes conversacionales: que, pues, pero, y, en fin, por cierto......................... 69 b) Expresiones retardatarias.......................... 73 4.3.1.4.3 Realce lingüístico de una parte del enunciado. 73 a) Repetición reiterativa.............................. 74 b) Redundancia enfática.............................. 75 c) Explicitación de la cantidad....................... 76 d) Graduación en términos de significado absoluto............................................ 76 e)Insistencia en la repetición de sinónimos aproximados...................................... 77 f) Adjetivos con finalidad irónica.................... 77 g) Diminutivos irónicos y despectivos.............. 78 4.3.1.4.4 Intensificación de la cualidad..................... 79 4.3.1.4.4.1 Locuciones........................................ 80 a) Locuciones adjetivas comenzadas con que...... 81 b) Locuciones comenzadas por la preposición de................................................... 82 c) Hipérbole, metáfora, comparación............... 83 d) Otras locuciones.................................... 85 4.3.1.4.4.2 Perífrasis oracionales............................ 87 4.3.2 La comodidad........................................... 88 a) Empleo incorrecto de los posesivos.............. 89 b) Supresión de preposiciones, artículos, verbos y adverbios........................................... 90 c) Abreviación morfológica........................... 93 d) Concordancia de número........................... 94 e) Concordancia de género............................ 94 f) Concordancia verbal ad sensum.................. 95 g) Recurso a las expresiones estereotipadas........ 97 h) Referencias culturales.............................. 98 i) No + adjetivo......................................... 100 j) Metonimia............................................ 101 k) Palabras omnibus o comodines.................. 101 l) Verba omnibus o verbos comodines.............. 103 m) Falta de correlación lógico-semántica.......... 105 n) Cambio en el empleo de preposiciones.......... 106 4.4 Nivel léxico................................................. 106 4.4.1 Creación léxica espontánea........................... 107 4.4.2 Palabras de origen extranjero......................... 108 4.4.3 Prefijación................................................ 110 4.4.4 Lengua juvenil.......................................... 112 4.5 Problemas ortográficos................................... 115 CONCLUSIONES................................................... 117 BIBLIOGRAFÍA GENERAL...................................... 119 APÉNDICE........................................................... 130 INTRODUCCIÓN Mi primera aproximación al lenguaje juvenil español tuvo lugar durante el curso de lengua española de segundo. Abordamos este tema viendo una serie de películas españolas sobre la vida y la condición de los jóvenes y analizamos las características principales del leguaje utilizado por sus protagonistas. Durante ese curso me di cuenta de que el lenguaje juvenil es un campo sugestivo de investigación desde muchos puntos de vista; tanto el plano léxico como el semántico o el morfosintáctico ofrecen una inestimable cantidad de ocasiones para ampliar los conocimientos relativos a la manera de comunicarse de los jóvenes. Por estas razones, y gracias también a mi estancia en España como estudiante Erasmus (octubre 1997/abril 1998), empecé a profundizar más en mis conocimientos sobre este tema, aprovechando el contacto directo con la realidad española. Fue durante ese período cuando me di cuenta de que, en los últimos años, la introducción del ordenador en las universidades, además de facilitar y modernizar los métodos de estudio de los estudiantes, ha cambiado, gracias a Internet, su manera de comunicarse, añadiendo a los más tradicionales un medio de comunicación innovador: el correo electrónico. No obstante el uso masivo de este último, son todavía pocas las investigaciones llevadas a cabo para averiguar qué tipo de lenguaje se manifiesta a la hora de utilizar el ordenador como medio de comunicación. Con el presente trabajo nos proponemos hallar y analizar las características principales del lenguaje juvenil y coloquial de aquellos jóvenes españoles que para comunicarse utilizan el correo electrónico. El corpus de textos analizado en el presente trabajo está formado por 113 cartas aparecidas en las páginas Web de El País Digital entre abril y junio de 1997 en las que un grupo de jóvenes estudiantes españoles, cuya edad varía de los diecinueve a los veinticinco / veintisiete años, comparte su experiencia de vida en el extranjero y se comunica a través de un lenguaje que reúne una gran cantidad de rasgos típicos del lenguaje coloquial y juvenil. Tal cantidad de material me obligó a hacer una selección; por razones de coherencia y porque suponía un esfuerzo excesivo proceder a un análisis de todas las cartas, decidí efectuar un estudio pormenorizado sólo de aquellas escritas por estudiantes Erasmus (cuya edad media va de los diecinueve a los veintitrés años); esto permitió delimitar aún más el campo de investigación y llegar, por consecuencia, a observaciones más precisas. El título delimita ya los principales objetivos de este trabajo: no se trata de un estudio general sobre el lenguaje juvenil como modalidad de comunicación, sobre sus características morfosintácticas o sobre su léxico específico, sino que se trata de un análisis descriptivo del lenguaje juvenil y coloquial empleado en la redacción de e-mails. El presente trabajo se divide en cuatro capítulos. El primero presenta un panorama general del lenguaje coloquial en sus diferentes maneras de realizarse (oral o escrita) así como una clasificación de los varios tipos de cartas, de sus peculiaridades y de sus características más destacadas. En el segundo capítulo se introduce el tema de la importancia del ordenador y de su uso, en los últimos años, como fácil medio de comunicación gracias a las innovaciones introducidas por Internet y el correo electrónico. En el tercero, de acuerdo con las modernas teorías pragmáticas, nuestro corpus está considerado como forma de intercambio en la que el contexto, la situación comunicativa en la que se produjo, las funciones lingüísticas y el registro que le caracterizan son de fundamental importancia para el análisis lingüístico. El cuarto capítulo se ocupa del análisis pormenorizado y descriptivo de la estructura de los e-mails considerados, de sus componentes morfosintácticos y léxicos. Por lo que se refiere a la estructura de los e-mails, se analizan y se describen las partes que los constituyen (encabezamiento, introducción, cuerpo, etc.). Por lo que se refiere al comentario morfosintáctico, se consideran los recursos empleados con finalidad expresiva o para lograr comodidad. En cuanto al léxico, se consideran, entre otros, el problema del préstamo lingüístico y el de la creación léxica espontánea. Cierran el capítulo unas consideraciones sobre los errores ortográficos más frecuentes encontrados en el corpus. En las últimas páginas encontramos las conclusiones y la bibliografía sobre el material citado y consultado. Entre las fuentes consultadas cabe decir que una contribución insostituible ha sido proporcionada por Internet; sin duda alguna, una fuente inagotable de documentación. Cierra este trabajo el apéndice que recoge los los textos analizados. CAPÍTULO I EL GÉNERO EPISTOLAR 1.1 Texto escrito y texto oral El criterio fundamental para la clasificación de un texto se apoya en el modo o manera de realizarse, es decir cómo se manifiesta o cómo se exterioriza el enunciado textual. Mediante dicha característica externa de manifestación, se presenta clara y sencilla la clasificación que diferencia los tipos textuales (oral y escrito). Según Lamíquiz: "El texto oral se exterioriza por medio de los naturales sonidos vocálicos, producidos directamente en pertinencia fonológica, con la ayuda del aparato fonador de que está dotada la persona humana. Aparece en el momento interlocutivo de la comunicación directa e inmediata por parte de un hablante-emisor en presencia de un oyente-receptor o de varios. El texto escrito, por su parte, se manifiesta de manera sucedánea a través de la escritura grafémica, históricamente consensuada y normalizada ortográficamente. Sirve, pues, para la comunicación con un interlocutor ausente, superando así la imposibilidad de inmediatez interlocutiva".1 Frente a la espontaneidad de lo oral, en lo escrito se subraya su posible manipulación perfeccionadora: el emisor-escritor puede reconsiderar lo que ya ha escrito, corregirlo o modificarlo, hacer pausas en la interacción comunicativa sin que el interlocutor le interrumpa, tomarse su tiempo para elegir una palabra consultando el diccionario si quiere, incluso hasta cambiar de opinión sobre lo que acaba de escribir y corregirlo. Todo esto, y más, antes de darlo al receptor-lector destinatario. "Por inercia de la tradición, de premisas eminentemente literarias, se ha considerado que el texto por antonomasia es el texto escrito. Y, como tal escrito, se le concede automáticamente la característica de perfección, con modelos de referencia fundamentados en una permanencia clásica" (Lamíquiz 1994: 45). Basta consultar el Diccionario de la lengua española.2 En su primera acepción texto es "lo escrito por un autor"; en la segunda "pasaje citado de una obra literaria". Dejando la tercera, "sentencia de la Sagrada Escritura", la cuarta acepción amplía el concepto: "todo lo que se dice en el cuerpo de la obra escrita o impresa". Reuniendo esos rasgos definidores, la sensación caracterizante del concepto texto es lo producido por un autor, en una obra literaria manuscrita o impresa. En definitiva, el auténtico texto es el texto escrito. La quinta acepción de texto que ofrece el DRAE, supone una referencia más bien técnica, situada en el ámbito de quienes se ocupan de la comunicación lingüística: "enunciado o conjunto de enunciados orales o escritos que el lingüista somete a estudio". Según Lamíquiz (1994: 45) esta acepción, al señalar indiscriminadamente que los textos son "orales o escritos", introduce por primera vez el texto oral e induce a una generalización errónea si se aplican al texto oral los criterios definitorios que rigen para el texto escrito y literario, precisados en las anteriores acepciones. Según Vigara Tauste,3 de no tener en cuenta ese error de atribución, fácilmente se cae en la dicotomía tópica: frente al texto oral, improvisado, descuidado, irreflexivo, etc., el texto escrito se considera, de manera claramente apriorística, "literario y modélico". Como afirma Alarcos Llorach,4 el enunciado textual oral emplea como vehículo de transmisión la sustancia física acústica, modulada por el aparato fonador humano con las necesarias pertinencias fonémicas. Basta ser persona humana normal para emplear, tras el aprendizaje de la niñez, este medio de intercambio lingüístico. Y todo ello es tan importante que los inventos técnicos permiten realizar incluso a distancia esta intercomunicación directa de mensajes orales. El enunciado textual escrito emplea como medio de transmisión la grafémica, conjunto de signos gráficos, consensuados en nuestra cultura, que representan la genuina manifestación escrita de la comunicación. La escritura, potenciada con el invento de la imprenta, permite la extensa divulgación de algunos mensajes hacia numerosos lectores-oyentes. La diferencia entre lo escrito y lo oral se manifiesta inicialmente en la manera enunciativa de realización, en función del canal elegido por el emisor para exteriorizar el enunciado textual comunicativo. El texto oral responde a una inmediatez con un alto índice de espontaneidad; el texto enunciativo escrito incluye una manipulación más o menos intensa que modifica en mayor o menor medida el resultado textual que se propone al destinatario. Desde el punto de vista de la producción, está claro que la lengua hablada y la escrita requieren esfuerzos de cierto modo diferentes a sus usuarios. Según Vigara Tauste (1992: 20) el hablante tiene a su disposición todo el registro de los efectos del tono de voz, así como la expresión facial y los sistemas de posturas y gestos. Armado con todo ello, puede anular siempre el efecto de las palabras emitidas. Estas señales paralingüísticas no están a disposición del escritor. El hablante procesa su producción bajo circunstancias que le exigen bastante más. Tiene que controlar qué es lo que acaba de decir y verificar si concuerda con sus intenciones, al mismo tiempo que enuncia la expresión en curso, la controla y planea simultáneamente su siguiente enunciado para ajustarlo al sentido general de lo que quiere decir, vigilando, además, no sólo su propia actuación, sino su recepción por parte del oyente. No posee un registro permanente de lo que ha dicho antes, y sólo en circunstancias especiales puede tener notas que le recuerden lo que va a decir a continuación. "El escritor, por el contrario, puede echar un vistazo a lo que ya ha escrito, hacer una pausa entre cada palabra sin temor de que su interlocutor le interrumpa, elegir una determinada palabra consultando el diccionario si es preciso, cotejar el trabajo con sus notas, archivar lo que ha escrito e incluso cambiar de opinión sobre lo que quiere decir. El hablante, por el contrario, se encuentra bajo una presión constante y tiene que seguir hablando durante el periodo de tiempo que se le ha asignado; el escritor, generalmente no sufre esa presión. El hablante sabe que cualquier palabra que salga de sus labios será escuchada por su interlocutor y que las faltas que pueda cometer tendrán que corregirse públicamente, el escritor en cambio puede tachar y reescribir en la intimidad de su estudio" (Lamiquíz 1994: 48). Por supuesto que el hablante también tiene ventajas. Puede observar a su interlocutor y, si lo desea, modificar lo que está diciendo para hacerlo más accesible o aceptable para su oyente. El escritor no tiene acceso a una reacción inmediata por parte de sus lectores y, sencillamente, ha de imaginarla. "Admitir una serie de diferencias polares entre una transmisión oral y una transmisión escrita, es decir, entre la vocalidad o producción y recepción de un mensaje por el canal fónico y la producida u obtenida por el canal gráfico, respecto a la planificación a que pueden estar sometidos, en cuanto al tiempo de ejecución de los mismos, etc., no significa afirmar que entre el discurso oral y el discurso escrito existe una oposición tajante. La historia de la lengua y el uso de ésta en un momento dado nos muestran las constantes presiones de una sobre la otra, tanto de lo oral sobre lo escrito, como de lo escrito sobre lo oral. Hacemos nuestras las palabras de J. Bustos Tovar: 'la historia de los usos lingüísticos es el resultado de una tensión permanente entre oralidad y escrituridad, que es mutuamente enriquecedora'.5 Es cierto, no obstante, que lo escrito y lo oral corren a velocidades distintas, que lo oral domina en la presión y definitiva imposición de la mayoría de cambios que se dan en una lengua y que lo escrito supone ciertos límites al avance de lo oral. La idea de que el lenguaje escrito y el lenguaje hablado sirvan, en general, para funciones muy diferentes en la sociedad ha sido defendida con fuerza por especialistas cuyo principal interés se centra en la antropología y la sociología. Así, Goody y Watt sugieren que el pensamiento analítico es consecuencia de la adquisición del lenguaje escrito "puesto que fue la fijación del habla lo que permitió al hombre separar claramente las palabras, manipular su orden y desarrollar formas silogísticas de razonamiento".6 Y van más allá, haciendo afirmaciones aún más ambiciosas sobre cómo la adquisición de la escritura, que permite al hombre reflexionar sobre lo ya pensado, ha posibilitado el desarrollo de estructuras cognitivas que no están al alcance de los analfabetos. Según Goody y Watt, el lenguaje escrito desempeña dos funciones principales: la primera es la función de almacenaje, que permite la comunicación a través del tiempo y del espacio, y la segunda es la que "traslada el lenguaje desde el dominio oral al visual" y posibilita el examen de palabras y oraciones fuera de sus contextos originales, "por lo que aparecen en un contexto muy diferente y enormemente 'abstracto'". (Goody y Watt 1968: 50) Parece razonable pensar que, mientras que en la vida cotidiana de una sociedad que conoce la escritura se utiliza fundamentalmente el habla para establecer y mantener las relaciones humanas (uso primariamente interactivo), el lenguaje escrito queda más bien reservado para la elaboración y transmisión de información (uso primariamente descriptivo). Sin embargo, hay ocasiones en que se usa el habla para la transmisión detallada de información factual (una clase de biología, un telediario, etc.), y otras en que la escritura se utiliza para establecer y mantener las relaciones sociales y humanas, como es el caso de la correspondencia privada y personal en forma de notas, telegramas, cartas tradicionales o electrónicas. 1.2 Lo oral, lo escrito y lo coloquial Como ya hemos indicado, la diferencia entre lo escrito y lo oral se apoya inicialmente en la manera enunciativa de realización, determinada en función del canal elegido por el emisor para exteriorizar el enunciado textual comunicativo. También se da una diferencia esencial ya no en cuanto a la manera de exteriorizarse sino en la consideración del resultado enunciativo: el texto enunciativo oral responde a una inmediatez, con alto índice de espontaneidad; en cambio el texto enunciativo escrito incluye una manipulación más o menos intensa, un cambio intencionado, que modifica en mayor o menor medida el resultado textual que se propone al destinatario. Según Lamíquiz en esos aspectos de la manera de exteriorizarse y su consecuencia de inmediatez, coinciden el texto oral y el texto coloquial. "Expresándolo con mayor rigor diríamos que lo coloquial emplea el mismo canal que lo oral, lo cual no supone ni que todo lo oral sea coloquial, ni que todo lo coloquial sea únicamente oral. O sea, disentimos de esa tendencia, patente en buen número de trabajos que mezclan confusamente estos dos tipos de enunciados textuales. Pues pensamos que esa igualación apriorística resulta bastante desorientadora si no claramente errónea. En la gradación que toda valoración inevitablemente supone, un texto quedaría catalogado como culto si corresponde al uso lingüístico, prestigiado socialmente, de los hablantes que se consideran intelectualmente cultivados. La comunidad social, por su parte, siempre tiende a considerar como modelo de norma lingüística la manera de comunicar de ese grupo social de hablantes cultos y, en consecuencia, tiende a imitarla. En el otro extremo de esa gradual valoración, se situará el texto vulgar, a veces llamado eufemísticamente popular. Y, evidentemente, se da la posibilidad de calificar situaciones intermedias: texto de nivel menos culto, medio, casi popular..., según convenga en cada oportunidad explicativa o investigadora. Esa valoración sociolingüística se suele aplicar esencialmente al texto oral, prestando detallada atención a la simbólica representación que adquieren sus rasgos lingüísticos, fonéticos, gramaticales y léxicos en relación con el comportamiento social de la persona hablante-emisor que lo produce en una sintomática espontaneidad. Mas no hay inconveniente en aplicarlo asimismo al texto escrito, aunque en menor medida a causa de la manipulación que se le supone y que origina un perfeccionamiento, perfección que se convierte en "igualación normalizadora" que fácilmente lo despoja de sus síntomas simbólicos de representación sociolingüística" (Lamíquiz 1994: 134). Quienes han intentado seriamente delimitar el concepto terminológico de lo coloquial reconocen la dificultad que existe en esta tarea. Se ha caracterizado el texto coloquial como el habla tal como brota, natural y espontáneamente en la conversación diaria, a diferencia de las manifestaciones lingüísticas conscientemente formuladas, y por tanto más cerebrales, de oradores, abogados, conferenciantes, etc. (así lo hace W. Beinhuer en su ensayo clásico).7 Por ello, es coherente que este texto coloquial se haya también calificado como familiar. El texto coloquial, al ser conversacional directo, se exterioriza en forma de texto oral, pero, de ninguna manera, puede deducirse la posición contraria o sea que lo oral es equivalente a lo coloquial, identidad que sería falsa. Sin ninguna contradicción podría además deducirse que el texto coloquial es siempre oral, lo cual tampoco parece ser exacto; de hecho el texto coloquial puede también manifestarse de forma escrita. 1.3 El registro coloquial "Como tal conducta habitual en el hombre, el lenguaje está al servicio de su vida y de sus inmediatas satisfacciones más que de su razón o de una aspiración estética. Ejerce una función biológica innegable y otra social: la de la comunicación" (Vigara Tauste 1992: 41). La comunicación habitual tiene siempre una finalidad práctica y concreta, no se trata nunca de consideraciones puramente intelectuales. Y, puesto que la comunicación está orientada a una finalidad subjetiva, es siempre "afectiva" en mayor o menor medida; es ante todo expresión, proyección del sujeto hablante. El lenguaje es la forma que expresa simultáneamente ideas y sentimientos. A primera vista podemos distinguir dos usos bien diferenciados de la lengua: el escrito y el oral. Ahora bien, es fundamentalmente el contexto en el que ambos se producen lo que los diferencia; y aún así, el lenguaje utilizado en determinadas circunstancias se aproxima mucho, por su rigidez, al uso escrito. Y a la inversa, hoy por hoy la lengua escrita intenta la mayoría de las veces una aproximación lo más fiel posible a la oral. Muchos autores están de acuerdo en que con el término "coloquial" se ha venido a designar lo que tradicionalmente se llamaba "estilo familiar", espontáneo y despojado de formalidad. Llamamos coloquial, entendido como nivel de habla, a un uso socialmente aceptado en situaciones cotidianas de comunicación, no vinculado en exclusiva a un nivel de lengua determinado y en el que dialectismos y vulgarismos aparecen en función de las características de los usuarios. Hablar del español coloquial como uso incorrecto del lenguaje es confundirlo con vulgar. A.Mª Vigara Tauste, en el ensayo citado se refiere al término "vulgar" como "término inexcusablemente indicador de nivel y connotaciones peyorativas, cuya confusión con 'coloquial' puede considerarse, a estas alturas, anacrónica" (Vigara Tauste 1992: 20). E. Lorenzo, por su parte, señala dos constantes en el acto coloquial: "la interacción de dos o más personas con cuya atención, iniciativa o reacción oral o no oral cuenta el hablante; y un marco espacial y temporal que sirve de referencia a toda la comunicación".8 El mismo autor define la lengua española coloquial como: "El conjunto de usos lingüísticos registrable entre dos o más hispanohablantes, conscientes de la competencia de su interlocutor o interlocutores, en una situación normal de la vida cotidiana, con utilización de los recursos paralingüísticos o extralingüísticos, aceptados y entendidos, pero no necesariamente compartidos, por la comunidad en que se producen" (Lorenzo 1971: 24). La definición propuesta por A. Mª Vigara Tauste no dista mucho de las presentadas hasta aquí. La autora define el sintagma español coloquial como "el empleo común que hacen de un determinado sistema lingüístico los hablantes de una determinada sociedad (la española) en sus actos cotidianos de comunicación" (Vigara Tauste 1992: 21). El lenguaje coloquial está en primer lugar condicionado por las características (edad, sexo, jerarquía social, etc.) de los participantes en el intercambio sea éste oral o escrito. Pero lo que distingue el lenguaje coloquial de los demás usos lingüísticos es, precisamente, su estricta actualización: los participantes quieren ser entendidos, y entendidos al instante; de aquí la necesidad de adaptarse a la lengua que se supone más inteligible para el interlocutor. Antonio Briz en el estudio citado, propone una descripción del lenguaje coloquial a partir de sus rasgos situacionales, de sus constantes lingüísticas, y de su manifestación en tipos de discurso concretos: - El español coloquial es un registro, un uso determinado por la situación, por las circunstancias de la comunicación. - No es dominio de una clase social, sino que, tal y como aquí lo entendemos, caracteriza las realizaciones de todos los hablantes de una lengua. Es cierto que es el único registro que dominan los hablantes de nivel sociocultural bajo, medio-bajo, pero en absoluto les es exclusivo. - No es uniforme, ya que varía según las características dialectales y sociodialectales de los usuarios. - Refleja un sistema de expresión que, más que simplificación del registro formal, es la continuación y desarrollo del modo pragmático de la comunicación humana. - Además de ser oral y de que pueda reflejarse o manifestarse en el texto escrito, está marcado con rasgos como el de la cotidianidad, informalidad y espontaneidad, entendido este último como ausencia de planificación (Briz 1996: 29). 1.4 Breve caracterización del lenguaje coloquial Si la situación es el factor determinante en el empleo del registro coloquial, el nivel de representación más abstracto del que conviene partir para definirlo es aquel que precisa, mediante una serie de rasgos, dicha situación de comunicación, es decir, el contexto comunicativo que favorece el empleo del mismo. R. Carnicer resume brevemente los rasgos situacionales o coloquializadores: -"La relación de igualdad entre los interlocutores, ya sea social o funcional. -La relación vivencial de proximidad (...). -El marco discursivo familiar (...). -La temática no especializada: cotidianidad. -La ausencia de planificación. -La finalidad interpersonal: la comunicación por la comunicación, el fin comunicativo socializador. -El tono informal (...).9 Teniendo en cuenta todo esto podemos afirmar que la expresión del hablante viene determinada por dos frentes: la subjetiva personalidad del sujeto, y el marco referencial inmediato del interlocutor y del entorno o circunstancia. Según Vigara Tauste: "del primero de ellos nace la expresividad que impregna nuestra conversación cotidiana; al segundo corresponde una colaboración estrecha con el primero en la elección del significante y la estructuración del signo. La expresividad vendría a ser algo así como la manifestación lingüística externa del ánimo del hablante. Se presenta disfrazada, confundida e inevitablemente ligada a todo contenido que se comunica, cualquiera que sea su grado de intelectualidad. El sujeto no es, desde luego, del todo responsable de ella: los procedimientos que utiliza, parcialmente automatizados, escapan a su control, incorporándose al sistema de la lengua. La expresividad se manifiesta en todos los hábitos lingüísticos y es la primera y más importante característica del lenguaje coloquial. Determina la elección léxica, las variantes morfológicas y las estructuras sintácticas de la frase. Tanto en la elección léxica como en la de variantes morfológicas puede tener el hablante un papel más o menos activo, creador y consciente. Es en la modificación sintáctica expresiva donde podemos decir que el sujeto participa más inconscientemente y con poco o ningún control, pues obedece con ella, más que a los imperativos de su actitud personal, a la necesidad espontánea e inmediata de la comunicación, que es irreflexiva y que anticipa frecuentemente la palabra (oral o escrita) al desarrollo de la idea. (Vigara Tauste 1992: 45) Además de la espontaneidad, subjetividad y afectividad de las que venimos hablando, E. Lorenzo (1971:24) caracteriza el lenguaje coloquial español como eminentemente deíctico (referencia a todo nuestro horizonte sensible, visual o no) y egocéntrico (que apela constantemente a la atención del interlocutor); resalta el papel en él de la experiencia común o co-vivencia, de los elementos suprasegmentales y paralingüísticos. 1.5 Escribir para comunicarse Escribir es fundamental para el hombre. Quizá sea la manera más completa de comunicarse con los demás, la que ofrece mayor número de posibilidades de expresar exactamente aquello que se desea. La palabra escrita puede pensarse, valorarse, corregirse, hasta encontrar la forma deseada. La comunicación escrita abarca desde la exposición de un pensamiento filosófico a la redacción de una nota. En el presente trabajo nos limitaremos al estudio de lo que comúnmente se llama "correspondencia", y en particular, a un tipo de cartas que no obedecen a ningún imperativo social, ni comercial, sino únicamente al deseo de comunicarse con alguien, de exponer una idea y hacer partícipe de ella a los demás. A la necesidad de expresar un estado de ánimo, una alegría, una opinión a otra persona. Esta clase de correspondencia se mantiene únicamente para comunicarse libremente con los demás. "La carta es probablemente una de las manifestaciones de la comunicación escrita utilizada con más frecuencia, es la forma más sencilla de la comunicación entre un yo y un tú mediante la que se transmite de forma personal, y a veces confidencial, una información a un receptor que está ausente".10 Los datos y los conocimientos expuestos en este apartado se basarán en la citada obra de Miriam Álvarez en la que se considera la carta como género literario y en relación a su importancia en la comunicación. La carta es uno de los medios más antiguos de comunicación entre un yo y un tú. Al fin de encontrar los orígenes de este tipo de escrito tendríamos que volver a la época del nacimiento de la lengua escrita. Se trata de un medio de comunicación muy popular y actual que, a pesar del gran desarrollo de la tecnología y de las formas de comunicación rápida (teléfono, telex, fax), suscita interés y sigue fascinando a muchos precisamente por su carácter personal, "supone (...) la reflexión en el momento mismo de la redacción, como si la persona que escribe la carta tomara conciencia de sí misma y a la vez permite corregir los posibles errores tanto en la expresión como en la información que se pretende transmitir" (Álvarez 1995: 12), y permite mayor introspección por parte del autor y, por consiguiente, un grado mayor de comprensión por parte del receptor. Además, la carta nos permite volver a leer la información o el mensaje en cualquier momento. La carta puede ser considerada un instrumento de interacción social, porque permite, a través de la escritura, la comunicación y el intercambio de informaciones entre dos o más personas. En realidad se trata de un instrumento que da lugar a una situación comunicativa peculiar (Álvarez 1995: 11) dado que uno de los "interlocutores" no está presente y no tiene la posibilidad de participar en el intercambio. La persona que escribe la carta lo hace en función de la existencia de otra, que en ese momento no está presente y de la que espera una contestación. Para evitar equívocos y facilitar una correcta comprensión el autor de una carta tendrá que recurrir, en la redacción de su escrito, a todos los detalles y las precisaciones necesarias que en el curso de una normal situación comunicativa, por ejemplo una conversación in praesentia, no serían indispensables. 1.6 Las partes constitutivas de la carta tradicional Miriam Álvarez afirma que aunque no existe una normativa estricta que regule la elaboración de una carta, sí parecen predominar algunas tendencias según el tipo de carta que se considere. Existen algunas estrategias que nos ayudan a determinar la disposición de las partes de las que se compone una carta. Estas estrategias son el fruto de años de experiencia y tradición por lo que se refiere a la comunicación epistolar, que han dado vida a unas "costumbres" que parecen resistir al paso del tiempo. El autor y el destinatario conocen estas estrategias y las comparten. Al recibir una carta cualquier destinatario espera que se pongan en práctica y que el orden que determinan por lo que se refiere a la distribución de la información sea respetado. Tales estrategias dependen del asunto del que se trata y de las relaciones que existen entre autor y destinatario. La correspondencia entre amigos, por ejemplo, no siempre respetará las estrategias citadas como, por ejemplo, las cartas que favorecen el intercambio de informaciones en el seno de cualquier organismo o entidad oficial. De esto deriva una tipificación de la carta que muy a menudo no se puede fijar por unas normas estrictas o rigurosas. El único medio que el autor de una carta tiene a disposición para comunicarse con su interlocutor es el lenguaje. "A fin de cumplir correctamente con su cometido ha de mantenerse entre dos tendencias antagónicas, la de una pedantería poco conveniente por un lado y, por otro, la de una excesiva espontaneidad" (Álvarez 1995: 12). Está claro que el tono que predominará estará determinado por el tipo de carta, por el grado de formalidad de la situación comunicativa y, como ya hemos dicho, por el tipo de relación existente entre autor y destinatario de la misma. Las cartas no suelen tener una extensión prefijada, porque ésta dependerá fundamentalmente de la información que transmiten. Una carta de cortesía, como por ejemplo una invitación, será más breve que otra que cuente los detalles de las últimas y divertidas vacaciones a un queridísimo amigo. En la composición de una carta tradicional intervienen varios tipos de escrito como, por ejemplo, la exposición, la descripción y la narración. Una carta puede ser el medio para comunicar una lista de datos o para exponer teorías u opiniones y, en este caso, nos encontramos con un texto de tipo expositivo; asimismo pueden aparecer en ella partes esencialmente descriptivas o de narración que facilitan al autor a la hora de comunicar sus experiencias y, al mismo tiempo, ayudan al destinatario a sentirse más partícipe. Como ya hemos observado al principio de este apartado no se puede decir que las cartas sigan un esquema establecido ni una serie de normas precisas, pero sí podemos poner de manifiesto la tendencia a respetar cierto orden por lo que se refiere a la distribución de la información. Autor y destinatario conocen este orden y, en la mayoría de los casos, lo respetan: - fecha y encabezamiento; - introducción; - cuerpo de la carta; - despedida y firma; - posdata o post scriptum. La fecha es un dato fundamental. Es siempre importante conocer la fecha en que una carta ha sido escrita, aunque sea de un pariente o amigo. La carta no es un medio de comunicación rápida y a veces pueden pasar muchos días desde el momento del envío hasta el de la lectura por parte del destinatario, de manera que la fecha es un indicio fundamental que sirve para localizar los hechos en el tiempo. En las cartas comerciales se trata de un dato de importancia primaria porque permite ordenar y archivar las cartas según su orden cronológico para que puedan ser localizadas y consultadas más facilmente en caso de necesidad. En las cartas tradicionales es habitual que se sitúe en el lado superior derecho. Existen diferentes tipos de encabezamiento así como existen diferentes tipos de carta. Esta fórmula breve que no es más que una forma de saludo (salutatio) debe adecuarse al tono de la carta, sea ésta de amistad, de cortesía o de respeto. La fórmula de encabezamiento varía según la relación existente entre el remitente y el destinatario (familiar, de respeto). Al fin de encontrar el tipo de encabezamiento más adecuado a cada carta es importante conocer el tratamiento que corresponde a la persona a la que está dirigida dicha carta, según el cargo que ocupa o la función que desempeña. La introducción, que en las cartas modernas no se utiliza con frecuencia, en el pasado tenía la función de predisponer favorablemente al destinatario (benevolentiae captatio) para recibir la información contenida en la carta en un clima más agradable. No es obligatorio hacer una introducción antes de abordar el tema central de la carta, pero sí es conveniente para evitar rigidez y conseguir un aire más agradable e íntimo. Si deseamos, por ejemplo, pedir un favor a un amigo, preferirá que nos interesemos primero por sus asuntos y su familia a que vayamos directamente al tema que en realidad nos preocupa. En el cuerpo central de una carta está contenido el mensaje o motivo principal que dio origen a la necesidad de escribir la misma. El cuerpo central está normalmente dispuesto en párrafos de forma coherente y lógica. Es importante que quede destacado del resto de la carta, en un párrafo aparte. Es aquí donde el autor expone de la manera más clara y ordenada posible el asunto principal que será el tema de la carta, y donde encontraremos los diferentes tipos de escrito (exposición, narración y descripción) de los que hablábamos al principio de este apartado. En el cuerpo central el autor tiene también la posibilidad de expresar sus deseos y/o peticiones. En la despedida, que constituye el cierre de la carta, se expresarán buenos deseos para el receptor de la carta, se enviarán saludos o abrazos, o cualquier variedad de frase cortés de acuerdo con la estima y consideración que nos merezca el destinatario. La despedida debe guardar relación con el encabezamiento. En esta parte final de la carta suelen utilizarse fórmulas fijas que, una vez más, pueden variar según la relación existente entre el autor y el destinatario y según el tipo de carta. La posdata o post scriptum es una parte accesoria de la carta. Cuando aparece se encuentra siempre al final de la carta en el margen izquierdo. Su función es la de permitir al autor añadir a la información precedentemente expuesta en el cuerpo central alguna otra que haya podido olvidársele o de explicar de manera más adecuada algún concepto que hubiese quedado oscuro. Para señalar el inicio de la posdata o post scriptum se suelen emplear sus respectivas abreviaturas: P.D. y P.S. 1.7 Tipos de carta La distinción que suele hacerse entre los diferentes tipos de carta viene determinada por las características que cada una presenta. "No existe una tipología precisa y unívoca de la carta. Existen criterios diversos que pueden dar lugar a la distinción de un tipo u otro de carta: el tema que se comunique, la finalidad que se persigue, la relación existente entre autor y destinatario, la forma de canalizar la propia comunicación escrita" (Álvarez 1995: 17). En general podríamos afirmar que exigencias diversas dan lugar a la redacción de diferentes tipos de cartas. Una carta escrita a un compañero de universidad a quien queremos desear mucha suerte para un examen presentará un tono más espontáneo e informal y probablemente no respetará un orden demasiado preciso por lo que se refiere a la presentación de la información, debido al tipo de tema tratado y al grado de amistad que une a los "interlocutores". En cambio, una carta dirigida al Presidente de una compañía por parte de uno de sus clientes cuyo tema es, por ejemplo, una reclamación, respetará de la manera más precisa posible las características convencionales de la carta tradicional, presentará un registro más formal y un tono más frío. De esta manera, podemos diferenciar las cartas en categorías convencionales según el tema tratado, la finalidad y la relación existente entre autor y destinatario. En este primer capítulo presentaremos las más frcuentes, describiendo las características principales de cada una de ellas: - cartas literarias; - cartas comerciales; - cartas al director; - cartas familiares. La carta literaria o epístola tiene una larga tradición en la historia de la literatura española. Al principio se presentó en forma de verso para luego adoptar la prosa como medio más idóneo al fin de transmitir mensajes de tipo didáctico. La carta comercial es la respuesta a unas exigencias precisas y de carácter material, es un importante instrumento de trabajo; es la intermediaria de las relaciones cliente-proveedor y el lazo que une la mayor parte de transacciones comerciales. El objetivo principal de la carta comercial es el de un beneficio de tipo económico. De este tipo de cartas depende, muchas veces, el buen éxito de un negocio, de una venta o de una operación, y por esta razón poseen un carácter eminentemente práctico. El buen funcionamiento de cualquier empresa depende del buen funcionamiento de la correspondencia comercial que regula las relaciones entre la empresa y el mundo exterior. La carta comercial es, a veces, el único medio de contacto entre la empresa y sus clientes y precisamente por eso debería respetar determinadas características por lo que se refiere a la forma y al tono de la misma. "El objetivo último de esta correspondencia comercial es el de persuadir al receptor e influir a la hora de llevar a cabo las distintas operaciones mercantiles" (Álvarez 1995: 25). Precisamente por eso para la composición de este tipo de cartas existe una serie de formulas fijas utilizadas habitualmente que hacen que la carta comercial sea un tipo de escrito codificado y previsible. Por cartas al director, que son las que más nos interesan en nuestro trabajo, se entienden todas aquellas enviadas a una publicación, ya sea diaria, semanal, mensual, etc., dirigidas al director, no especialmente para que él las lea, sino con el fin de que sean publicadas en la sección que la mayor parte de los periódicos y revistas les dedican. Por esta razón podemos afirmar que la carta al director tiene el mismo destinatario y la misma función que un texto periodístico: se dirige directamente a los lectores e, igual que un artículo periodístico, puede tener una función informativa, expresiva o persuasiva según el tema tratado y el estilo del autor. Suelen adoptar la forma de normales cartas, en algunas publicaciones se les llama de forma distinta, pero "cartas al director" ha quedado como nombre genérico. Por medio de ellas el lector puede expresar una opinión respecto al periódico en sí, o sobre cualquier tema de interés público. Esta sección viene a ser una especie de tribuna abierta, una oportunidad para todos aquellos que tienen algo interesante que decir, de poderlo exponer y de que sea leído. Es un medio para protestar o alabar, atacar o defender determinados hechos, situaciones o actuaciones; o simplemente para denunciar su existencia. La redacción de cada periódico fija unas normas que regulan la publicación de este tipo de escrito y que, al mismo tiempo, establecen las características que las cartas tienen que respetar para que sea posible su publicación. El diario El País, por ejemplo, en su Libro de estilo establece las siguientes normas de publicación: "Se consideran como tales, válidas para publicar en la sección correspondiente, sólo aquellas cartas firmadas y avaladas (número del carné de identidad, domicilio, teléfono, etcétera) de modo que puedan ser autentificadas. (...) Cualquiera sea su redacción original, se sobreentiende que están dirigidas personalmente al director del periódico. (...) Por regla general, las cartas al director deben ser breves (no más de 300 palabras) y, en consecuencia, condensadas en Redacción. Por sistema hay que eliminar frases estereotipadas (...) y todas aquellas que supongan elogios o juicios fuera de lugar. Se suprimirán igualmente los encabezamientos como "señor director"; "muy señor mío" y otros análogos. (...) Nunca se apostillarán las cartas. Cuando una carta conste de varios puntos, por corresponder a una exposición articulada, éstos se separarán en párrafos distintos y se numerarán. (...) Todas las cartas deben estar firmadas con el nombre y apellido o apellidos del remitente, o, si ése es su deseo expreso y la razón resulta suficiente, con iniciales separadas por puntos. (...) Las cartas al director, a la hora de componerse, incluirán al pie de cada una de ellas los datos que se exigen para su publicación; esto es, número del carné de identidad del remitente, domicilio, teléfono, etcétera."11 Por su parte, el objetivo principal de la carta familiar es comunicarse con el destinatario. Entre amigos y familiares, la carta, en la mayoría de los casos, no es el único medio de comunicación disponible, pero a veces una carta es capaz de "comunicar" mucho más que una conversación in praesentia, porque ofrece a los dos, autor y destinatario, la posibilidad de reflexionar sobre las palabras, la forma y el tono utilizados. El objetivo último de la carta familiar no es pedagógico ni material; su fin es la comunicación de vivencias, sentimientos, deseos y exigencias íntimas y personales. Por esta razón su contenido es privado y los temas tratados son de tipo cotidiano. En las cartas familiares, además, es normal encontrar un tono mucho más subjetivo que en los otros tipos de cartas y un lenguaje y un registro que se acercan más a las variedades coloquiales y cotidianas y que no respetan las fórmulas fijas típicas, por ejemplo, de la carta comercial. Todo esto se debe a una relación interpersonal más estrecha que une a los "interlocutores" que determina el tono subjetivo de este tipo escrito. 1. 8 Rasgos lingüísticos de la carta familiar Las cartas, en general, presentan una inmensa variedad de peculiaridades y rasgos lingüísticos, así que no siempre resulta fácil proceder a una clasificación exacta de los mismos. Pueden reconocerse algunas coincidencias sistemáticas en la utilización de un particular uso lingüístico, determinado por el tipo de carta, y la relación existente entre los interlocutores y el tema tratado. Si consideramos la carta como una conversación retardada entre dos hablantes por fines comunicativos, nos parecerá normal que en este tipo de escrito aparezcan rasgos propios del lenguaje oral. Estos rasgos lingüísticos pueden resultar más o menos acentuados según la relación existente entre el emisor y el destinatario; una carta familiar, por ejemplo, reflejará lo que hubiera podido ser una conversación in praesentia. En la carta familiar es donde con más frecuencia aparecen los rasgos caracterizadores típicos del lenguaje oral. El empleo del vocativo, por ejemplo, manifiesta la intención del autor de hacer casi "presente" a su interlocutor; el imperativo, en cambio, se utiliza con el fin de animar al interlocutor para que haga algo o como expresión de un deseo. Estos dos primeros recursos, que es muy fácil encontrar en las cartas familiares, son un ejemplo de la función persuasiva del lenguaje. El empleo de la interrogación y de la exclamación, son una clara y representativa manifestación de la función expresiva del lenguaje. Gracias a la utilización de estas modalidades el autor tiene la posibilidad de expresar su estado de ánimo y sus sentimientos y también de acercar su escrito a lo que sería el estilo de una conversación in praesentia. La carta familiar, además, presenta el uso de fórmulas y giros coloquiales típicos del lenguaje oral y coloquial que la diferencian definitivamente de los otros tipos de carta. Más adelante analizaremos con más detenimiento estas características. CAPÍTULO II LA CARTA ELECTRÓNICA "All the personality and humanity that show up in letters disappear on computer scrrens (...) all the warmth and wisdom are translated into those frigid, uniform, green characters."12 "Writing is passive, out of it, in an unreal, unnatural world. So are computers."13 2. 1 El ordenador como medio de comunicación Desde los años cincuenta la difusión del ordenador ha aumentado considerablemente. "Es sabido que lo que hoy llamamos la 'era informática' comenzó, en Estados Unidos, hace aproximadamente cuarenta años con la puesta en funcionamiento de los primeros ordenadores electrónicos en escala industrial (...) No resulta arriesgado afirmar que, en los últimos cincuenta años, el número de máquinas y aparatos que se han inventado y se han puesto a disposición del hombre para llevar a cabo tareas o actividades desconocidas hasta el momento, supera con creces cualquier cálculo aproximado, por atrevido que sea. Es ésta, sin duda, una de las etapas de mayor florecimiento en la historia de las ciencias".14 Para la mayoría de los usuarios el ordenador no es un juguete, sino un instrumento destinado al uso profesional o personal. En su investigación sobre la utilización del personal computer, Case, afirma que desde 1984 se ha producido un importante aumento en el uso del ordenador como medio de comunicación.15 Refiriéndonos al mercado americano, cuna de estos aparatos, podemos tomar como ejemplo los siguientes datos: el uso del ordenador, a partir de 1961 ha seguido un proceso de multiplicación por diez en cada decenio (en 1961 los aparatos en funcionamiento eran 10.000, en 1971 100.000 y 1.000.000 en 1981). Durante dos décadas programadores e investigadores han utilizado el ordenador como medio de comunicación. Para ellos no se trataba de un objeto "pasivo" o "frío"; era un medio que les permitía enviar y recibir mensajes para relacionarse con sus compañeros de trabajo. Hoy en día no hace falta ser expertos para darse cuenta de que la "revolución digítal" está cambiando radical y profundamente nuestras vidas. Las distancias se hacen más cortas, la vida es un engranaje cuyo ritmo de trabajo aumenta de día en día. Cuántas veces hemos oído frases como: "Te enviaré un e-mail con las últimas novedades" o "Envíame esos datos por correo electrónico". Esto porque el ordenador como medio de comunicación ya no es un campo reservado a los expertos, sino un instrumento que ha entrado prepotentemente en la vida cotidiana de un elevado porcentaje de la población. "Initially, hobbyists bought theese computers. Since1977, however, ownership of personal computers has grown rapidly, to 1.000.000 in 1980, and is predicted to reach 10 million in 1985. For most ownwers, computers are no longer toys, but tools for professional or personal use. (...) Furthermore, almost every week newspapers carry reports of computer networks. These networks serve as a means of communication for the dissemination of information. They include dating clubs, food services, and professional projects. In short computers as a means of communication are no longer the province of technical experts, but now impinge on the daily lives of many who are not computer professionals" (Case 1994: 204). Así como el invento de la escritura alteró el estado de los poetas épicos como difusores de la información y la popularización de la prensa acabó con el sistema educativo de la Edad Media, de la misma manera puede que el ordenador sustituya, en el futuro, a la radio, a la televisión y a la prensa. Pero la popularidad de este medio representa mucho más que un cambio en el sistema de difusión e intercambio de las informaciones. Goody y Watt, por ejemplo, hipotizan que el nuevo tipo de escritura por ordenador pueda dar nueva forma al pensamiento. Afirman que: "The kinds of analysis involved in the syllogism and in other forms of logical procedure are clearly dependent upon writing" (1968: 68). A pesar de que la relación entre pensamiento y escritura siga siendo un misterio sin solución,16 la mayoría de los investigadores están de acuerdo en afirmar que ciertos usos del lenguaje se manifiestan en concomitancia con ciertos tipos de escritura. Por lo que cabe preguntarse: ¿Qué tipo de lenguaje se manifiesta a la hora de utilizar el ordenador como medio de comunicación? 2. 2 Internet17 y el correo electrónico Sólo desde hace poco, gracias a la gran difusión del Web18 (Red en español), y de modernos y elegantes programas llamados motores de busqueda,19 es posible explorar el mundo de Internet con gran facilidad. Hace unos años hacía falta poseer unos conocimientos avanzados de Unix20 y de arcanos sistemas de comunicación (cuya característica principal era la de ser lentos y complicados); ahora el acceso a Internet a través de Windows y un Internet Provider es fácil y barato. Para la mayoría de los usuarios el correo electrónico es Internet y de hecho el tráfico de correo electrónico representa todavía la mayor cantidad de actividad en la red. La mayor ventaja del correo electrónico es que es inmediato. En efecto, un mensaje de este tipo viaja más rápidamente que una carta tradicional pero no necesita una contestación inmediata, como es el caso del teléfono, y da la posibilidad de "programar" el tiempo de la comunicación con las personas que intervienen en ella. Además, permite conservar una correspondencia escrita y, con respecto a las demás formas de comunicación rápida (teléfono, fax, telex, etc.), es relativamente barato. Sin embargo, existe un factor todavía más seductor del correo electrónico con respecto a los otros medios de comunicación rápida: recibir mensajes escritos evoca el placer de encontrar correo en el buzón; y, además, permite verificar que el contenido y el tono del mensaje sean adecuados a la situación comunicativa, lo cual no es posible durante una conversación telefónica. 2. 3 Hablar por ordenador A pesar de la utilización masiva de este medio de comunicación, pocas son las investigaciones que han analizado las características del discurso siendo el ordenador el medio. Hasta ahora los investigadores se han concentrado sobre la utilización del ordenador como medio para producir textos largos en forma de prosa.21 Bean y Collier, por ejemplo, se plantearon el problema de si el uso del ordenador tenía efectos sobre las estrategias de revisión:22 o sea las técnicas que, gracias a la presencia del ordenador, es posible utilizar para proceder a la corrección o revisión de un texto. Sin embargo, en este caso el ordenador no es un medio de comunicación: el producto final es un texto escrito, lo único que cambia es el medio que lo ha producido. Algunos investigadores han examinado la función del ordenador como medio de comunicación en oposición a su función de procesador de textos.23 Carey24 y Levodow,25 por ejemplo, examinaron los mecanismos paralingüísticos usados en la comunicación por ordenador. Lo que no examinaron fueron las demás características del discurso y la manera en que estas últimas pueden compararse con las utilizadas en la conversación y/o en la escritura. Esta investigación es un intento de examinar el uso y las características del discurso que aparecen en la comunicación por ordenador y pretende proporcionar algunas respuestas a la pregunta inicial: ¿Qué tipo de lenguaje se manifiesta a la hora de utilizar el ordenador como medio de comunicación? 2. 4 Descripción del corpus El grado de formalidad de un mensaje de correo electrónico puede varíar según el tema del que trata y según las relaciones que existen entre el autor del mensaje y el/los destinatario/s, y se mueve dentro de un continuum que va de lo formal a lo informal. Por esta razón es importante conocer estas relaciones (de trabajo, de estudio o de amistad) e identificar las razones que han dado inicio a una determinada correspondencia. Proporcionaré aquí una descripción lo más minuciosa posible del corpus que ha servido de base a este trabajo: el corpus considerado es un conjunto de e-mails que aparecieron en las páginas Web del País Digital26 en una sección llamada "CARTAS"27 donde están reunidos e-mails que tratan de temas de actualidad; están agrupados por temas ("La ley del fútbol"; "El futuro del PSOE"; "La reforma laboral"; etc.) y los usuarios pueden acceder a las "cartas" que más les interesen "haciendo clic" sobre el titular del grupo elegido. En 1997 El País Digital empezó la publicación de una serie de e-mails titulada Estudiantes en el extranjero que evidentemente despertó la atención de los estudiantes españoles que se encontraban en esa situación y que con sólo "hacer clic" sobre ese seductivo titular pudieron empezar una activa comunicación con sus jóvenes compatriotas sobre un tema que les unía a todos y que es el común denominador y la razón que dio inicio a estas "conversaciones por ordenador". En efecto, uno de los mayores atractivos de Internet es la posibilidad que ofrece de dialogar con personas que comparten nuestros mismos intereses, independientemente de donde se encuentren. Nuestro corpus está formado por 113 de estas cartas aparecidas en las páginas Web de El País entre abril y junio de 1997. Los autores de estos e-mails, como ya hemos dicho, son jóvenes estudiantes que se encuentran en otros países de Europa y del mundo, la mayoría de ellos con becas Socrates/Erasmus. Las páginas de El País Digítal representan para ellos un momento importante de reencuentro con su país y con otros jóvenes que comparten y comprenden sus experiencias de vida en el extranjero. Internet representa para estos jóvenes una ocasión para manifestar su alegría, su entusiasmo y su emoción por la experiencia nueva que están viviendo, pero también sus quejas, sus miedos, sus dudas y sobre todo la añoranza de España y de las cosas queridas que allí dejaron. La edad de estos jóvenes va de los veinte a los veinticinco / veintisiete años; por esta razón el lenguaje por ellos utilizado presenta unas características típicas del lenguaje juvenil y coloquial. Nuestro análisis intentará averiguar cuáles son estas características y cómo se manifiestan en el corpus de textos considerado. CAPÍTULO III EL CON-TEXTO DEL TEXTO 3. 1 El texto como forma de intercambio En los últimos años la idea de que un texto puede ser completamente analizado sin tener en cuenta el contexto ha sido seriamente puesta en duda. En lingüística, cualquier enfoque analítico que implique consideraciones contextuales pertenece necesariamente a ese campo del estudio del lenguaje denominado "pragmática", que según J.S. Petöfi "concerne le relazioni fra le espressioni, gli oggetti a cui esse si riferiscono e gli utenti o i contesti d'uso delle espressioni".28 A lo largo de nuestro trabajo trataremos nuestro corpus como el texto de un proceso dinámico en el cual el hablante / escritor utiliza el lenguaje como instrumento de comunicación en un contexto para expresar significados y hacer efectivas sus intenciones. Desde una perspectiva pragmática el texto está contemplado como "un intercambio social de sentido".29 Al caracterizarlo como un proceso de tal tipo, Halliday considera el texto en su significación más general como un hecho sociológico a través del cual los significados que constituyen el sistema se intercambian. La característica del texto es la de ser interacción; en relación a ello, Halliday afirma que: "The exchange of meanings is an interactive process: in order to be exchanged, the meanings that constitute the social system, have first of all to be interpreted in any exchangeable symbolic form, and the most accessible of the available forms is language. The text works as a potlatch" (Halliday 1978: 145). Si para Halliday, como hemos visto, el texto es un intercambio de significados, según Cicoruel,30 el discurso es fundamentalmente un intercambio de actos de habla ("speech acts"). Bajtin, a su vez, señala que: "Toda comunicación verbal se desarrolla bajo forma de un intercambio de enunciados".31 Distintas perspectivas coinciden pues en destacar la relación comunicacional / interaccional entre un emisor y un destinatario. 3. 2 El contexto del texto y la situación comunicativa "We do not experience language in isolation - if we did we would not recognize it as language - but always in relation to a scenario, some background of persons and actions and events from which the things which are said derive their meaning. This is referred to as the situation, so language is said to function in contexts of situation" (Halliday 1978: 28). Desde el inicio de los años setenta, los lingüistas se han hecho cada vez más conscientes de la importancia del contexto. Muchos autores han intentado ofrecer una definición satisfactoria de ese concepto. Graciela Reyes lo define como "el conjunto de conocimientos y creencias compartidos por los interlocutores de un intercambio verbal y que son pertinentes para producir e interpretar sus enunciados."32 Petöfi, en cambio, toma en consideración el mismo concepto desde una perspectiva más amplia, según él "il termine contesto si può interpretare nel suo senso più vasto come il contesto extralinguistico di una lingua naturale, cioè l'ambiente socio-fisico in cui si usa quella lingua naturale" (Petöfi 1980: 53). El problema del contexto es, sin duda, uno de los problemas más intricados, por las diferentes posiciones de las distintas escuelas y teorías, por la ambigüedad de su definición, etc. Como señala Cicoruel, "el discurso está siempre empotrado en un contexto más amplio" (1989: 105), el propio término "con-texto" lo sugiere, y ese quizá fue el sentido que quiso darle Malinowsky cuando habló del "contexto de situación" (context of situation). Malinowsky, para quien el lenguaje era no una "contracara del pensamiento", sino un "modo de actividad" como otras actividades socialmente cooperativas, pensó que las emisiones lingüísticas eran producidas y comprendidas sólo dentro de un contexto dado de la situación. Antes de proceder a la descripción de las características lingüísticas de las cartas de nuestro corpus, es importante tomar en consideración el contexto de la situación comunicativa que es el teatro de las manifestaciones lingüísticas de los autores de las mismas. La lengua no acontece en un vacuum; está sujeta a la influencia de factores que dependen del contexto socio-cultural y de la situación en la que se produce. La existencia de un texto no depende sólo de las intenciones del autor, sino también de otras variantes como el tema tratado y el canal utilizado. Malinowsky acuñó el término "context of situation"33 para referirse al entorno global de un texto que incluyera también las circunstancias en las que este último se produjo. La expresión "contexto de situación" apareció por primera vez en un artículo escrito en 1923; en esa ocasión Malinowsky explicó que el "contexto de situación" es el entorno del texto. Toda manifestación lingüística está determinada por un contexto. Las características textuales hacen que un enunciado sea coherente no sólo consigo mismo, sino también con el contexto de la situación comunicativa. Halliday, en su obra Language, Context and Text: Aspects of Language in a Social-Semiotic Perspective,34 identifica en el contexto de la situación comunicativa tres componentes, o conceptos, que sirven para describir e interpretar el contexto de situación de un texto. Según Halliday las tres componentes son: - The FIELD of discourse (el "CAMPO del discurso") que se refiere a lo que está pasando, al tema del intercambio comunicativo. ¿En qué situación comunicativa, en la que la lengua tiene un papel fundamental, están implicados los participantes? - The TENOR of discourse (el "TENOR del discurso") que se refiere a los protagonistas del intercambio comunicativo. ¿Quiénes son? ¿Qué tipo de relación hay entre ellos? ¿Cuál es su status y papel en la situación comunicativa? - The MODE of discourse (el "MODO del discurso") que se refiere al papel que la lengua juega en la situación comunicativa y a lo que los participantes esperan que la lengua haga por ellos: la organización simbólica del texto, su función en el contexto y el canal elegido. Después de haber ofrecido una definición de las tres variantes podemos intentar una descripción del corpus de textos considerado, según la distinción propuesta por Halliday. Por lo que se refiere al primer componente, el CAMPO, o sea el tema de la situación comunicativa, este último puede consistir en el libre intercambio de opiniones sobre la vida de los estudiantes españoles en el extranjero o, más sencillamente, para utilizar las palabras del autor de una de las cartas, el tema del corpus puede ser las "historias de (los) Erasmus". Para identificar el segundo componente hay que tomar en consideración la identidad de los participantes en la situación comunicativa, o sea, los autores y los lectores de las cartas. Nuestros autores son jóvenes cuya edad va de los veinte a los veinticinco / veintisiete años, la mayoría de ellos son estudiantes, los demás trabajan. La característica que les une es la de encontrarse en el extranjero. La relación que existe entre ellos no es de amistad, de hecho, ni se conocen. La comunicación entre ellos puede realizarse gracias a un medio técnico (el ordenador) que permite la transmisión de un mensaje dirigido a la colectividad por parte de un emisor. Por último, tomaremos en consideración el papel que la lengua juega en la situación comunicativa. Los textos que forman nuestro corpus están escritos, por medio del ordenador, para ser difundidos y leídos por la colectividad. La lengua sirve, en este caso, para expresar opiniones, emociones y puntos de vista, el medio elegido sirve para difundir estas últimas. 3. 3 Las funciones del lenguaje "When we talk about the functions of language we mean the way people use language to achieve different aims and purposes. If communication is to be effective the participants must be sure that not only the surface structure of what is being said but also the underlying force of the utterance is transmitted and interpreted correctly and appropriately by the receiver (...) It is therefore necessary in communication to look behind the formal, literal level of what is being said. It is not sufficient to understand the conceptual meaning of the locution; one must also understand what a speaker or a writer is doing through words."35 El análisis del discurso es, por necesidad, análisis de la lengua en su uso. Como tal, no puede limitarse a la descripción de formas lingüísticas con independencia de los propósitos y funciones a las cuales están destinadas esas formas. Al abordar el tema de las funciones del lenguaje nos encontramos con diferentes clasificaciones propuestas por diferentes lingüistas. Karl Bühler en su modelo tradicional del lenguaje36 nos señala la función emotiva o expresiva, función de primera persona, centrada en el emisor, que nos indica la actitud que manifiesta el hablante con respecto a aquello de lo que nos habla (el mensaje). La función de segunda persona, la conativa, orientada hacia el destinatario (receptor) , y también llamada apelativa, es una señal para el receptor y se sirve de una serie de recursos lingüísticos para expresar la relación entre el mensaje y el receptor (uso del vocativo, del imperativo, oraciones exclamativas, imperativas, etc...). Por último, la tercera función de la que nos habla Bühler es la función referencial, la de tercera persona, que está orientada hacia el contexto o referente. Ahora bien, Jakobson, en su obra Ensayos de lingüística general,37 propone otras tres funciones del lenguaje que relaciona directamente con los restantes factores de la comunicación: la función fática, orientada hacia el contacto, o canal, de la comunicación. Cumplirán esta función aquellos mensajes "que sirven, sobre todo, para establecer, prolongar o interrumpir la comunicación, para cercionarse de que el canal funciona, para llamar la atención del interlocutor o confirmar si su atención se mantiene" (Jakobson 1984: 98). Cuando, en cambio, el receptor y el emisor quieren asegurarse que están utilizando el mismo código, entonces se puede hablar de función metalingüística: "utilizamos la lengua para hablar sobre la misma" (Jakobson 1984: 98). La última función identificada por Jakobson es la que se orienta hacia el mensaje: la función poética o estética. Los intentos de proporcionar un conjunto general de "etiquetas" para las principales funciones del lenguaje han desembocado en una terminología vaga y a menudo confusa. Por esta razón, para describir las funciones básicas del lenguaje utilizado en nuestro corpus, adoptaremos aquí solamente dos términos. Hablaremos de función descriptiva cuando el lenguaje se utilice para expresar un "contenido" y denominaremos interactivo al uso del lenguaje relacionado con la expresión de relaciones sociales y actitudes personales. Nuestra distinción "descriptivo/interactivo" se corresponde a grandes rasgos con las dicotomías funcionales - "representativa/expresiva" de Bühler, (Büler 1979: 68) "referencial/emotiva" de Jakobson (Jakobson 1984: 102), "ideacional/interpersonal" de Halliday38 y "descriptiva/social-expresiva" de Lyons.39 Por lo que se refiere a la función descriptiva Bennett40 señala que "parece que la comunicación supone fundamentalmente la voluntad de un hablante de informar a un oyente de algo". El valor del uso del lenguaje como medio para transmitir información está bien arraigado en nuestra cultura; la facultad del lenguaje es lo que ha permitido a la humanidad desarrollar diversas culturas y "la adquisición del lenguaje escrito es lo que ha permitido el desarrollo de la ciencia, la filosofía y la literatura",41 y que este desarrollo ha sido posible por la posibilidad de transmitir información mediante el uso del lenguaje. Llamaremos al lenguaje que se usa para transmitir información, lenguaje descriptivo, y supondremos que con este lenguaje lo que el emisor tiene como objetivo básico es la transmisión de información. El lenguaje utilizado en tal situación está primariamente "orientado al mensaje". Mientras que, en general, los lingüistas, los filósofos del lenguaje y los psicolingüistas han prestado particular atención al uso del lenguaje para transmitir información, los sociólogos y los sociolingüistas se han interesado especialmente por el uso del lenguaje para establecer y mantener relaciones sociales. Es evidente que una gran cantidad de la interacción humana cotidiana se caracteriza más por el uso primariamente interpersonal del lenguaje que por el uso descriptivo. De hecho, parece que una gran cantidad de la comunicación consiste en el comentario de un individuo sobre algo presente tanto a él como a su interlocutor. Parece que de lo que se trata es de compartir un punto de vista común. Brown y Levinson42 señalan la importancia que tiene para las relaciones sociales el establecer un terreno común y el coincidir en los puntos de vista. Aunque, como veremos, el lenguaje escrito se usa, por lo general, para propósitos primariamente descriptivos, es posible encontrar géneros escritos cuyo propósito fundamental no sea informar, sino mantener las relaciones sociales (cartas, notas, etc.). 3. 4 El registro "The category of register is postulated to account for what people do with their language. When we observe language activity in the various contexts in which it takes place, we find differences in the type of language selected as appropriate to different types of situation. Register, therefore, refers to how meanings are activated and how language functions in a given situation. The notion of register is at once very simple and very powerful. It refers to the fact that the language we speak or write varies according to the type of situation we are in."43 Esta afirmación de Halliday pone de relieve, por lo que se refiere a los registros, la importancia del contexto de situación. Respecto a ello Antonio Briz afirma que "la lengua varía según el uso y el usuario (...) Los registros vienen determinados por la situación de uso, por el contexto comunicativo. Cualquier hablante conoce de forma innata las reglas de situación que marcan las conductas lingüísticas y extralingüísticas" (Briz 1996: 15). Los registros son modalidades de uso de la lengua, modulaciones lingüísticas que privilegian cierto tipo de elecciones en todos los planos: léxico, morfológico, sintáctico, de entonación y de realización fónica y gráfica. El registro no añade nada a la lengua; opera seleccionando coherentemente de la lengua cierto número de elementos que ya existen en ella. Las variedades de registro se utilizan, generalmente, en relación a variedades de situaciones comunicativas: existen situaciones que sugieren el uso de un registro familiar, caracterizado por la elección de palabras muy comunes, a menudo genéricas, por construcciones sintácticas simples, por una ejecución relajada, etc. Pero existen también situaciones que requieren el uso de registros cada vez más formales, con elección de palabras más rebuscadas y precisas, con construcciones sintácticas más formales y complejas, etc. Está claro que hablando o escribiendo a un familiar o a un amigo utilizaremos un registro de tipo familiar-afectivo, distinto del que emplearíamos para hablar o escribir a una persona de status superior al nuestro. "A register is a semantic concept. It can be defined as a configuration of meanings that are tipically associated with a particular situational configuration of field, tenor and mode. But since it is a configuration of meanings a register must also, of course, include the expressions, the lexico-gramatical and phonological features, that tipically accompany or realise these meanings" (Halliday 1990: 89). Puesto que la lengua acompaña al individuo durante todas sus manifestaciones, en todos los momentos de su actividad cumple con una variedad de funciones, como ya hemos visto hablando de las funciones de la lengua. Cada función y cada situación están caracterizadas por el uso de un registro diferente, de manera que es difícil proceder a una enumeración de estos últimos: si intentamos definirlos de alguna manera (registro familiar, formal, oficial, aulico, etc.) es porque por medio de estos nombres identificamos una "banda" de realizaciones que, en realidad, constituyen una gradación continua y susceptible de nuevas definiciones, dada la inagotable riqueza de la gama. Sólo considerando los actos individuales y específicos y las efectivas modalidades de uso, podremos llegar a identificaciones más precisas y a descripciones más adecuadas. Tomemos, como eemplo, la distinción de Antonio Briz sobre los registros: "Convencionalmente y en abstracto se pueden distinguir dos tipos de registros, el formal y el informal-coloquial, los cuales podrían ser entendidos como dos extremos imaginarios dentro de un continuum, (...) Entre ambos extremos imaginarios se situarían los que, de modo poco compremedor, denominaremos 'registros intermedios'. Tal distinción gradual + / - formal y + / - informal y, así pues la existencia de modalidades intermedias se pone de manifiesto, tal y como ya se ha señalado, en la propia actuación y conducta de los usuarios en ciertos contextos comunicativos. (...) De los usuarios y del uso que éstos hacen de la lengua en una situación de comunicación determinada resultan los varios registros, lo que significa, de otro modo, afirmar que en el empleo de cualquiera de ellos existe una correlación entre los rasgos situacionales y una serie de constantes lingüísticas y no lingüísticas, que a su vez se verán matizadas por las características de los usuarios." (Briz 1996: 17) CAPÍTULO IV EL LENGUAJE DE LOS ESTUDIANTES 4.1 Características generales Después de haber descrito someramente las características del lenguaje coloquial (1.4.) y de haber visto como se estructura una carta tradicional (1.6.), pasamos ahora al análisis de la estructura y del lenguaje que presentan las cartas que forman nuestro corpus. Antes de intentar la caracterización del material lingüístico que constituye el corpus, es necesario insistir en los límites del objeto de este trabajo ya adelantados en el capítulo II. El corpus, que será la base de nuestro análisis, está formado por un número limitado de textos (113 e-mails) en forma de cartas que, aunque comparten muchos de los rasgos de las cartas tradicionales, asimismo poseen otros (especialmente por lo que se refiere a la estructura textual, al nivel morfosintáctico y semántico y al léxico) que las hacen peculiares. Con el presente trabajo no pretendemos hacer un estudio sobre el lenguaje coloquial en general, sino un análisis lingüístico del lenguaje utilizado por los jóvenes estudiantes españoles quienes para comunicarse utilizan el correo electrónico. De estas precisiones pueden sacarse dos consideraciones importantes; nuestro corpus posee unos rasgos peculiares desde el punto de vista lingüístico por estar constituido por textos escritos y no orales y por ser el producto de las necesidades de comunicación y socialización de un determinado grupo de jóvenes cuya edad influye inevitablemente en el tipo de lenguaje utilizado. El hecho de que se trate de textos escritos para ser enviados a la sección "Cartas" de El País Digital supone (véase 1.7.) el respeto de algunas normas de publicación. El hecho de que se trate de textos escritos supone: a) falta de simultaneidad; el autor escribe algo sin saber cuando lo leerá otra persona; b) mayor libertad; los mensajes no son irreversibles; c) una total ausencia del lenguaje de los gestos que se reduce a un relato de los mismos; d) una mayor posibilidad de revisión que, en teoría constituye un obstáculo para la espontaneidad. El hecho de que se trate de textos derivados de las exigencias comunicativas de un grupo de jóvenes insertados en un contexto en el que se sienten libres de expresar sus opiniones y emociones se manifiesta: a) en el mayor grado de espontaneidad presente en estos textos en comparación con otros textos escritos (interjecciones, repeticiones enfáticas, etc.) lo cual no quiere decir que siempre se produzca improvisación; b) en el abundante empleo de recursos para lograr la economía lingüística (elisión de elementos oracionales; abreviación morfológica, etc.); c) y, por lo que se refiere al nivel léxico, en la presencia de rasgos típicos del lenguaje coloquial y juvenil (préstamos lingüísticos; creación léxica espontánea; etc.). Los datos y los conocimientos expuestos en este capítulo se basarán en el ensayo de María Vigara Tauste Morfosintaxis del español coloquial que ya hemos citado en los capítulos precedentes. Muchas de las definiciones gramaticales aquí propuestas han sido sacadas de la misma obra. 4.2 La estructura del e-mail Los textos que forman el corpus deben ser considerados peculiares en cuanto reúnen las características más típicas de la carta tradicional, de la carta familiar, de la carta al director y del e-mail que ya vimos en los capítulos I y II. De la carta tradicional nuestros textos mantienen esencialmente el cuerpo central; o sea, la parte en la que está contenido el mensaje o motivo principal que dio origen a la necesidad de escribir la misma. Se trata normalmente de uno o más párrafos separados del resto de la carta y es aquí donde los jóvenes autores exponen el asunto principal que será el tema de la carta. Por lo que se refiere a las demás partes que normalmente constituyen la carta tradicional: fecha, encabezamiento, introducción, despedida y post scriptum, en los textos considerados, la mayoría de las veces, estas últimas han sido sacrificadas por razones de espacio o porque, tratándose de textos de tipo coloquial e informal, el respeto de las normas tradicionales no ha sido considerado necesario por los autores. En las cartas en las que aparecen el encabezamiento, la introducción o la despedida estos están reducidos a saludos informales de acuerdo con el tono general del texto. De la carta familiar nuestros textos reflejan el objetivo principal; comunicarse con el destinatario y las características lingüísticas que esta exigencia conlleva. El objetivo último de las cartas analizadas no es pedagógico ni material; su fin es la comunicación de vivencias, sentimientos, emociones y opiniones personales. De estas necesidades deriva la presencia de los rasgos propios del lenguage coloquial; de hecho la carta familiar puede ser considerada una conversación retardada en la que aparecen la utilización de un lenguaje y un registro que se acercan más a variedades de lengua coloquial y cotidiana y un tono mucho más subjetivo que en los otros tipos de cartas. De las cartas al director nuestros textos comparten sobre todo las características formales debidas a las normas de publicación establecidas por el mismo periódico, en este caso El País. Las cartas enviadas a El País en forma de e-mails no deben superar un número máximo de palabras, no deben presentar encabezamientos de tipo formal directamente referidos al director del periódico y deben estar firmadas con el nombre y apellido o apellidos del remitente. Si quisiéramos distinguir las partes constitutivas de las cartas analizadas, podríamos afirmar que se componen de: * encabezamiento * introducción * cuerpo * despedida * firma y lugar de procedencia * fecha El encabezamiento no está siempre presente y, cuando aparece, en él podemos encontrar las que Beinhauer llama "formas de iniciar el diálogo": "todas aquellas manifestaciones lingüísticas (...) que preceden de manera inmediata a cualquier comunicación. Tales manifestaciones no son otra cosa que excitantes de la atención destinados a predisponer al interlocutor hacia el verdadero contenido del discurso" (Beinhauer 1978:26). Cuando éstas aparecen suelen ser de tipo muy informal de acuerdo con el tono de la carta y con la relación que existe entre el emisor y los destinatarios que, en este caso, no se conocen pero, por tener más o menos la misma edad, por pertenecer al mismo grupo social y por encontrarse en la misma condición, se tratan de "tú". Algunos ejemplos de encabezamiento son: "Queridos amigos/as, estudiantes emigrados a otros países"; "¡Hola, hola, hola! ¿Cómo estáis los de España y los de fuera?"; "¡Hola! a todos los estudiantes españoles en el extranjero."; "¡¡Hola a todos los estudiantes en el extranjero!!"; "A los que deseen...¿aburrirse un poco?"; "¡Hola gente!". A través de estos ejemplos vemos que el encabezamiento no es más que una fórmula breve de saludo informal muchas veces parecida a lo que hubiera podido ser un saludo durante una conversación in praesentia. La introducción guarda alguna similitud con la que describimos al hablar de las cartas tradicionales por lo que se refiere a su función de crear un clima más agradable, de introducir el tema que será tratado en el cuerpo central o para dar la posibilidad al autor de presentarse a sus destinatarios. En las cartas analizadas no aparece siempre y muchas veces, cuando falta el encabezamiento, constituye el exordio de las mismas. Algunos ejemplos de introducción son: "Yo no es que no pueda vivir sin vosotros ni nada, pero sí que me encanta leeros todos los días"; "Leer vuestras cartas ha sido del todo reconfortante"; "Escribo estas líneas para responder a las chicas que pasan frío en Bielefeld"; "Somos estudiantes de ingeniería y económicas (...)"; "Yo soy uno de esos estudiantes Erasmus desperdigados por Europa (...)". En las cartas analizadas el cuerpo es la parte más consistente y la que, junto con la firma y la fecha, siempre encontramos; esto es normal si consideramos que es en el cuerpo donde está contenido el motivo que ha originado la redacción de la carta. En el cuerpo los emisores comunican a los demás su mensaje que puede consistir en una opinión sobre un determinado tema de discusión, en una crítica sobre algún suceso o alguna afirmación de otro emisor, en una respuesta a otra carta, en un deseo, en un desahogo, en el relato de su experiencia personal o, más simplemente, en un saludo. También es en el cuerpo donde se concentran las peculiaridades lingüísticas de este tipo de escrito; los rasgos propios del lenguaje coloquial, como, por ejemplo, el uso de fórmulas y giros coloquiales. Por lo que se refiere a la despedida, cuando aparece, está normalmente constituida por una fórmula de saludo que no responde a normas de tipo convencional como en el caso de las cartas comerciales, sino que consiste en una frase más o menos informal según el tono general utilizado en el cuerpo de la carta. Algunos ejemplos de despedida son: "Y al resto de los españoles que nos encanta nuestro país un saludo con ¡olé! Desde el p... Manchester, como lo llamamos por aquí."; "Disfrutad del tiempo que os queda por allí y mucha suerte. Med venlig hilsen fra København";44 "Nos vemos en Austin (Texas) el año que viene... Hasta entonces: HAIZEA BURUN TA IBILI MUNDUN";45 "Amigos Erasmus, saludos; y a los allegados y simpatizantes a esta nueva raza forjada durante un año, o en casos hasta en seis meses...también. Seguiremos en contacto." Como vemos en estos pocos ejemplos, los tipos de despedidas de las cartas son muy variadas y díficilmente se someten a cualquier tipo de clasificación. Resulta claro, además, que, por lo que se refiere al lenguaje utilizado, los autores están condicionados no sólo por su procedencia sino también por el lugar en el que se encuentran. Todas las cartas acaban con el nombre del emisor, el nombre de la ciudad y del país de procedencia de la carta seguidos por la fecha. Estas últimas dos líneas, automáticamente insertadas por la redacción del periódico e indispensables para la publicación de la carta en las páginas Web de El País (véase 1.7), nos proporcionan unas informaciones importantes para conocer la identidad del emisor, su sexo y el contexto físico y social en el que se encontraba en el momento en el que escribió la carta. 4.3 Nivel morfosintáctico "Como su mismo nombre indica etimológicamente, la morfología estudia las formas gramaticales, es decir, el conjunto cerrado de morfemas gramaticales o gramemas (...) La sintaxis, como también su nombre indica, estudia cómo están organizadas y qué funciones desempeñan las palabras en los enunciados".46 En opinión de Lamíquiz existe una relación muy estrecha entre forma y función (morfología y sintaxis), de hecho es muy difícil distinguir entre el aspecto formal y el aspecto funcional de la lengua, por esta razón, a lo largo de nuestro trabajo, hablaremos de morfosintaxis y centraremos nuestra atención en las relaciones funcionales que existen entre las formas y no en las formas en sí. Al emprender la tarea de describir las características morfosintácticas de nuestro corpus sabemos que no va a ser posible indagar todos los casos y matices que la lengua española nos ofrece - no obstante la limitación numérica de los textos considerados. Nuestro objetivo no consiste en emprender un recorrido excesivamente pormenorizado por todas las categorías gramaticales presentes en las cartas analizadas sino en señalar ordenadamente las manifestaciones sintácticas más evidentes, por originalidad y recurrencia. 4.3.1 La expresividad El intercambio comunicativo no se caracteriza por ser aséptico y despersonalizado, sino que está empapado de la subjetividad de los interlocutores que, a través del lenguaje, quieren expresar sus emociones, sus preocupaciones y vivencias. Por esta razón, inevitablemente, todos los actos comunicativos aparecen siempre "matizados emocionalmente" (Vigara Tauste 1992: 51-54): "A la huella que queda en la comunicación lingüística de esta subjetividad (emotividad o afectividad) personal del emisor es a lo que llamamos expresividad. (...) el término expresividad designa la expresión lingüística explícita de la afectividad del hablante". En las páginas que siguen buscaremos la presencia de la expresividad en los textos analizados y describiremos los fenómenos lingüísticos más típicos y usuales, empezando por la organización subjetiva del mensaje por parte del emisor. 4.3.1.1 La dislocación sintáctica Como ya sabemos, la lengua española ofrece a sus hablantes muchas posibilidadaes a la hora de estructurar un mensaje. Estas posibilidades permiten elegir el orden de las palabras que formarán un enunciado. "De alguna manera, el orden que el emisor elige de forma espontánea, no sólo contribuye al que hemos llamado sentido global del enunciado, sino que proporciona a su interlocutor uno de los más importantes índices para la interpretación de su significado y de su sentido" (Vigara Tauste 1992:72). Dámaso Alonso afirma que "el orden de palabras no sólo es informativo, sino que constituye uno de los más sutiles y delicados instrumentos de expresión que posee el lenguaje",47 mientras que Vendryes afirma que "la diferencia principal entre el lenguaje afectivo y el lenguaje lógico está en la constitución de la frase"48 y Oldrich Tichý asegura que el orden de palabras es uno de los recursos básicos "de incorporación contextual de la oración".49 El emisor, en el intento de llevar a cabo su propósito comunicativo, no desdeña valerse de la irregularidad sintáctica. El término "irregularidad" sintáctica nos hace presuponer que exista, en la lengua española, un orden no marcado al que podríamos llamar "regular"; en este sentido la Real Academia señala que: "Con frecuencia, se ha afirmado que ese orden no marcado sería en español (en una oración predicativa enunciativa normal): Suj. + Pred. (V + OD + OI + CCs) Éste es para la Real Academia el orden regular, al que se adapta más o menos la información objetiva, base de la llamada sintaxis regular o de construcción descendente, aquella en la cual los vocablos se ordenan en la oración de manera que cada uno venga a determinar al que precede".50 La alteración del orden regular de los elementos que componen el enunciado da lugar a la creación de un enunciado expresivo y marcado por la subjetividad del emisor. "Con la dislocacián sintáctica expresiva el emisor presenta a su interlocutor el contenido de su mensaje en sucesivas imágenes (mentales) que siguen el orden que marca la subjetividad, obligándole a percibir su comunicación en estadios organizados espontáneamente en ese preciso momento vital, envolviéndole en un mensaje que responde a sus propios impulsos personales" (Vigara Tauste 1992:75). Por un lado resulta lógico pensar que el emisor tienda a mencionar al principio del enunciado aquellos elementos que considera más importantes y esenciales, pero también hay que tener en cuenta que una construcción sintáctica de tipo irregular puede derivar de un cambio en la intención de la comunicación en el momento en que ésta tiene lugar o bien puede reflejar el conjunto de asociaciones mentales del emisor que las ordena impulsivamente. Con respecto a esto Vigara Tauste afirma que "en la dislocación sintáctica expresiva de los elementos del enunciado, el emisor tiende a focalizar o "relievar" los elementos desplazados (1992:76). a) "Personalización" y desplazamiento de los sujetos de la enunciación El hablante español, a la hora de formular su enunciado, puede decidir poner de relieve cualquiera de los elementos que lo componen al fin de alcanzar la comunicación. En el registro coloquial español existe una tendencia muy clara y frecuente por la cual se tiende a formalizar el enunciado a partir de un elemento personal, muchas veces destacado al principio. Para referirse a este fenómeno Havertake habla de "estructura antropocéntrica de la oración española" o "personalización".51 Con relación a esto Vigara Tauste afirma que: "una tan estrecha relación entre dislocación sintáctica y personalización es (...) lógica si tenemos en cuenta que la expresividad se centra en el yo del emisor, elemento personal activo que se impone como ser individual en su enunciado" (1992: 83). Como sabemos, en español no es preciso expresar el sujeto gramatical, porque este último ya está contenido en la desinencia verbal que permite distinguirlo claramente. Por esta razón siempre se ha considerado normal su elisión a menos de una precisa intención del emisor de resaltar su participación en lo expresado. Badía Margarit afirma que: "aunque las gramáticas registran cuidadosamente los casos de omisión del sujeto, parece más adecuado ocuparse de las circunstancias en que el idioma, sintiendo como insuficiente la expresión del sujeto contenido en la forma verbal, necesita determinarlo más".52 En el caso del registro coloquial es evidente la voluntad del emisor de hacerse presente, en cuanto sujeto de la proposición, en contraste con el interlocutor. Con los ejemplos que siguen queremos destacar la frecuencia con la cual este fenómeno aparece también en las cartas escritas por nuestros jóvenes autores: * Yo echo de menos la luz del mediterráneo... (6)53 * Yo sólo quiero transmitir que estoy muy bien en Inglaterra. (8) * Yo estoy en Samos, en Grecia... (12) * Yo estoy de Erasmus en Londres... (14) * Así que yo te animo a que salgas de España... (15) * Yo pensé: genial. (18) * Un paraíso, pensé yo. (18) * La gente más trepa y más competitiva que yo nunca había conocido. (18) * Y, yo pensé: pués sí, yo tenía razón. (18) * Yo, desde luego si tuviera que decidir otra vez venirme o no, me vendría... (18) * Porque yo soy uno de esos estudiantes Erasmus desperdigados por Europa... (19) * Yo no soy de los que puede fardar tener un espíritu aventurero... (20) * Y yo tal vez para olvidarla me vine aquí... (20) El contenido proposicional de los respectivos enunciados sería el mismo si los emisores hubieran prescindido del sujeto yo redundante cuya presencia dirige la atención del interlocutor hacia el punto de vista del emisor enfatizado por la presencia del pronombre personal. La necesidad que el sujeto de la enunciación54 advierte de personalizar el contenido de sus mensajes es una de las causas de la gran proliferación de enunciados en los que aparece el fenómeno de la dislocación sintáctica del sujeto de la que hablábamos antes. En los ejemplos que hemos encontrado en nuestro corpus la expresión del sujeto proposicional se hace directamente en primer lugar como yo personalizado que puede ser considerado el sujeto gramatical de la acción verbal: * Yo no es que no pueda vivir sin vosotros... (2) * La mayoría de mis compañeros tiene que trabajar para llegar a fin de mes, y yo si no lo hago es porque... (14) * Estoy harto de que me den todo el rato la paliza con los toros, yo que jamás he estado en un espectáculo taurino. (17) En nuestro corpus no hemos encontrado ejemplos de otros tipos de dislocación sintáctica (desplazamiento del sustantivo o pronombre, del adjetivo, del adverbio,...) que, por su frecuente recurrencia, puedan ser consideradas características típicas del lenguaje utilizado por nuestros estudiantes. El fenómeno que acabamos de describir depende de la intención del emisor de desviar la atención del receptor hacia el énfasis semántico que adquiere el elemento desplazado (en nuestro caso el sujeto). En este apartado hemos evidenciado cómo el emisor tiende a construir su enunciado en torno a un sujeto personal. 4.3.1.2 Condensación y síncopa El lenguaje coloquial tiene la función de lograr la comunicación reflejando el pensamiento del emisor tal y como se desarrolla en su mente y, por consiguiente, su tarea consiste en reproducir la concatenación y la superposición de los diferentes elementos de sentido. Por esta razón, como evidencia Vigara Tauste "el lenguaje se articula en torno al sentido subjetivo más que al significado de las formas lingüísticas" (1992:104). Como ya hemos visto, la posibilidad de desplazar los sujetos de la enunciación permite reflejar el orden subjetivo que el emisor quiere dar a su enunciado; para reproducir, en cambio, su pensamiento tal y como se desarrolla en su mente, el emisor sintetiza y condensa su enunciado omitiendo los nexos lógicos, sincopándolo y focalizando su atención exclusivamente en aquellos datos que considera fundamentales al fin de la comprensión por parte de su interlocutor y dejando para un segundo momento las precisaciones oportunas. Hofmann se refiere a este fenómeno lingüístico describiendolo como "taquigrafía hablada del afecto, consecuencia de la acción perturbadora de éste que se desahoga en intermitencias y lingüísticamente sólo es capaz de alusiones bruscas a los puntos culminantes".55 Según González Araña y Herrero Aísa "se entiende por oración sincopada aquella en la que se han condensado los elementos expresivos esenciales y se ha prescindido de cualquier elemento inexpresivo".56 El lenguaje coloquial tiende naturalmente a economizar su expresión siempre y cuando la situación comunicativa no induzca a errores al interlocutor. En los enunciados sincopados el mensaje se reduce a un esquema que evidencia sus términos mínimos organizados según una sintaxis muy estilizada. La supresión (inconsciente) de los nexos lógicos es la consecuencia de un impulso de impaciencia por comunicar y de economía del emisor. El fenómeno de condensación y síncopa se refleja, en el lenguaje coloquial, en el gran número de enunciados con numerosos términos elípticos. Este tipo de enunciados tienen sentido y pueden ser entendidos por estar integrados en un contexto lingüístico preciso del que emisor e interlocutor/interlocutores conocen las variantes; de no ser así, estos enunciados parecerían incompletos y carentes de sentido y no podrían cumplir su función de vehículos de la información. a) Interjecciones Las interjecciones son enunciados de término único a través de los cuales el emisor es capaz de expresar en pocas (o en una) palabras su estado de humor. La característica principal de este tipo de enunciados es la espontaneidad que en la lengua hablada puede evidenciarse a través de la entonación y que en la escrita se explicita por medio de la puntuación con puntos exclamativos. Las interjecciones nacen como respuesta a una exigencia natural del emisor a reducir su expresión a lo que él considera afectivamente más importante al fin de la comunicación de su estado de ánimo, sea éste de alegría, dolor, tristeza, rabia, sorpresa... Sin embargo, la mayoría de las interjecciones que se realizan durante un intercambio comunicativo suelen ir acompañadas por una explicación de la causa que ha provocado el sentimiento o emoción explicitado por el emisor a través de la interjección, sobre todo en el caso en que los interlocutores no compartan el mismo contexto físico en el momento del intercambio comunicativo (conversación telefónica, cartas, e-mails...). En los textos que hemos analizado hemos encontrado diferentes tipos de interjecciones: "interjecciones impropias" e "interjecciones expandidas". De las primeras, forman parte aquellas interjecciones que para expresar el desahogo emocional del emisor se sirven de términos despojados de su significado original (sean estos verbos, frases enteras o sustantivos) y aislados con respecto al resto de la oración. De las segundas forman parte aquellas interjecciones que aparecen dentro de la oración y funcionan como elementos gramaticales necesarios al fin de su comprensión. - Interjecciones impropias: * Aprovecho la oportunidad que nos brinda EL PAÍS Digital para enviaros un saludo a todos los que como yo estáis estudiando y viviendo fuera de España.¡¡Animo!! (11) * Llevo media hora leyendo las cartas de otros que, como yo, un día se armaron de valor y decidieron marcharse al extranjero a estudiar o simplemente a aprender otro idioma.¡ÁNIMO! (16) - Interjecciones expandidas: * ¡Ánimo! a los que estáis como yo... (3) * Todo esto me da a pensar que es la primera vez que salís de España y entiendo que sea la reacción más normal del mundo, pero ¡por el amor de Dios! No deis a pensar que todos los españoles son así de catetos... (7) * Nosotros estamos ya que no podemos, ya que esto es la ¡LECHE! (10) * Chico, no sé si en Glasgow el potencial económico... (11) * Chico, sé más agradecido... * ¡Qué bien se está en Dresden! Y qué bien se está en España también... (10) * ¡Qué bien se está en el extranjero! (10) La interjección "¡Ánimo!" ha resultado, sin duda, la más utilizada en las cartas que hemos analizado; se trata de una interjección que Beinhauer (1978:73) clasifica entre las de exhortación que comprenden las que el emisor utiliza para reclamar prisa, cuidado, etc. y en las que resulta claro el contenido afectivo por el que el hablante está dominado; en el caso de nuestros ejemplos el deseo de afectar positivamente la actitud de su interlocutor. En el cuarto ejemplo encontramos una interjección que, como muchas otras, procede de la esfera religiosa y que, lejos de ser una invocación efectiva, funciona aquí como un tipo de expresión refleja que le sirve al emisor para el desahogo de las emociones causadas por una situación que considera absurda y con respecto a la cual quiere expresar su opinión. Según Miranda "el valor primordial de "leche(s)" es el que expresa enfado";57 sin embargo, en el ejemplo que nosotros hemos encontrado, la interjección "...esto es la ¡LECHE!" le sirve al emisor para poner de relieve un estado de ánimo de alegría y de entusiasmo absolutos. En los ejemplos seis y siete podemos notar, como ocurre más habitualmente en el caso del vocativo "hombre", que el elemento vocativo "chico" adopta aquí función interjectiva. En este caso, la turbación del hablante no es evidentemente tan grande como para no dejarle distinguir la situación y éste es capaz de reconocer la edad y el sexo de su interlocutor y de utilizar, en vez del vocativo "hombre" el más adecuado "chico". En este caso, además, el uso de la interjección, más que expresar el momentáneo desahogo emocional del emisor sirve para afectar al interlocutor en su actitud con respecto a un determinado asunto; en este sentido, como afirma Seco, no podemos olvidar que "en las interjecciones, la expresión emocional tiende a ser pantalla de una intención enfática con la que se busca golpear la consciencia del tú".58 En los últimos dos ejemplos, el empleo de la interjección, además de su función enfática, cumple una función descriptiva gracias a la utilización del recurso de realce lingüístico (que + adj...) (Vigara Tauste 1992:167). b) Enunciados sin verbo Este tipo de enunciados resultan de una frecuente tendencia del emisor por poner de relieve el elemento del discurso que más le interesa. En la formulación de su enunciado el emisor tiende a expresar en primer lugar aquellos datos que para él son más importantes pero sin expresarlos en su forma lógica completa, sino resumiéndolos y aislándolos del resto de la oración y, por consiguiente, confiriéndoles independencia sintáctica y mayor relieve desde el punto de vista comunicativo. En nuestro corpus hemos encontrado un claro ejemplo de esta tendencia: * ¡Los precios! Desorbitantes. (3) El primer término de este enunciado ("¡Los precios!") resulta puesto de relieve y aislado sintáctica y entonacionalmente (tratándose de un texto escrito la entonación está reproducida a través de los signos de exclamación), estando al mismo tiempo en conexión con el contexto de la comunicación; por estas razones puede considerarse, como sucedía en el caso de las interjecciones, índice emotivo del emisor. Como afirma Alarcos Llorac: "se trata de secuencias unitarias que funcionan igual que las interjecciones, pero en las que, eliminado el contorno melódico que las unifica como enunciados sintomáticos, podríamos encontrar que cumplen unas de las funciones oracionales si estuviesen insertas en una oración".59 c) Enunciados fragmentarios Los enunciados fragmentarios son enunciados incompletos a causa de "una excitación emocional"60 o, según Seco: "(...) enunciados que carecen de ciertos elementos (es decir, sintácticamente no completos), pero en los que no queda nada suelto: simplemente el mensaje se reduce a un esquema que deja descarnados sus términos mínimos, organizados según una sintaxis radicalmente estilizada" (Seco 1973:369). En general, podemos afirmar que su producción está determinada por la voluntad del emisor de expresar el pensamiento al mismo tiempo y así como éste se forma en su mente. Los enunciados fragmentarios resultan expresivos en cuanto en ellos el emisor sintetiza las emociones, las sensaciones y las intenciones que quiere transmitir a su interlocutor mucho más deprisa de lo que en realidad es capaz de hacer. Por estas razones los enunciados fragmentarios o "enunciados expresivos esquemáticos" (Vigara Tauste 1992:109) son peculiares desde el punto de vista sintáctico, por lo que es interesante notar cómo, a pesar de que en ellos no aparezca un desarrollo lógico y lineal del pensamiento ni los nexos lógicos debidamente explicitados, su sentido resulte claro, completo y perfectamente entendido por el interlocutor. Los textos que hemos analizado nos ofrecen, en este sentido, algunos ejemplos elocuentes: * El coche es el amo absoluto: "quiten esos árboles de la Avenida Reina Victoria, que molestan para conducir. No, (es) mejor (que) quiten el bulevar entero..." (4) * Y no es cuestión de que me sienta feliz por volver a casa ni nada de eso, simplemente (es / quiero decir) que me gusta esa mezcla de colores. (13) * ...yo te animo a que salgas de España, trabajes y estudies a la vez y en una Universidad (en la) que te hagan estudiar... (15) * También (quiero) decirle a Raquel que... (16) Estos ejemplos muestran claramente el resultado de la síntesis que el emisor realiza de su proprio pensamiento evidenciando en el enunciado final una condensación de ideas que en su mente "han tenido lugar en ráfagas distintas" (Vigara Tauste 1992:111). La reconstrucción que hemos intentado del enunciado completo de todas sus partes, no sólo podría ser incorrecta sino que, con toda probabilidad, los mismos autores seguirían preferiendole la versión "fragmentaria". 4.3.1.3 Tendencia centrífuga Hablar de tendencia centrífuga significa dar por supuesto que la lengua tiene unos centros organizadores en torno a los cuales se agrupan las distintas oraciones. Este tipo de organización es normal y evidente en la lengua escrita donde el mensaje que el autor quiere transmitir aparece bien trabado en las oraciones que muestran con claridad las relaciones que existen entre las diferentes oraciones (causa, consecuencia...). Sin embargo, en la lengua oral, así como en las manifestaciones escritas que reproducen en todo, o en parte, la lengua oral, el emisor, a causa de la urgencia de comunicar, no se detiene a planificar su mensaje y habla o escribe libremente según le vienen las ideas a la cabeza. Esto da lugar a la producción de una sucesión de oraciones sintácticamente desligadas entre sí. Manuel Seco denomina esta tendencia de la lengua coloquial, "tendencia centrífuga" (Seco 1973:370) y la considera complementaria de las otras dos (dislocación sintáctica y condensación y síncopa) por lo que se refiere a la organización expresiva del mensaje. Según Vigara Tauste (1992:104), esta tendencia se manifiesta "en la fragmentación del mensaje en unidades (aparentemente) independientes incluso cuando existe entre ellas relación semántica clara u explícita". En otras palabras, podríamos decir que la tendencia centrífuga se manifiesta en un evidente predominio de la yuxtaposición sobre el uso del nexo lógico y en una preferencia por la coordinación sobre la subordinación. La razón que empuja al emisor a utilizar este tipo de organización del mensaje hay que buscarla, una vez más, en la falta de planificación previa del mensaje por parte del emisor. Como afirman Narbona y Morillo-Velarde: "Se trata de una sintaxis parcelada, de una andadura sintáctica que parece fruto de una mera acumulación de secuencias que se agregan unas a otras sin responder a una estructura superior clara, (...) pero es, en realidad, una forma de alcanzar el sentido global del todo, (...) acentuando la identidad de los miembros constituyentes".61 De esta afirmación resulta claro que no se trata de enunciados que presentan una sintaxis más simple, descuidada o pobre con respecto a la estándar, sino de una manera diferente de articular el mensaje, determinada por el contexto de comunicación en el que los interlocutores se encuentran. a) Yuxtaposición Con el término "yuxtaposición" queremos indicar el recurso sintáctico, típico del lenguaje coloquial, que determina la elisión del nexo entre las proposiciones tanto en caso de subordinación como en caso de coordinación. El uso (como veremos, muy frecuente) de la yuxtaposición se debe a que muchas veces el emisor más que transmitir una relación lógica bien definida, quiere comunicar "todo lo implicado en su realidad psíquica" (Vigara Tauste 1992:116) y, aunque parezca paradójico, la imprecisión a veces puede ser menos inexacta que la especificación "y además más sugeridora cara al interlocutor" (Vigara Tauste 1992:121), de hecho, como afirma la misma autora: "el interlocutor suple oscuramente el nexo gracias a los datos que le proporciona su vivencia de la situación comunicativa" (1992:117). Narbona y Morillo-Velarde refuerzan esta idea afirmando que: "la relación conectiva, no sólo no se debilita por el hecho de que los enunciados se yuxtapongan, sino que es precisamente la yuxtaposición la que consigue en ocasiones potenciar la ligazón entre los mismos" (1987:123). La yuxtaposición determina, muchas veces, un aumento de la expresividad: "La (coordinación) adversativa, por ejemplo, intensifica en el desnudo contraste de la yuxtaposición su valor; junto a ella, la (subordinación de) causa y la (de) consecuencia y la (coordinación) copulativa se suman, sin nexo, al sentido global como una pincelada más de esa excitación emocional que embarga al sujeto cuando habla" (Vigara Tauste 1992:121). En nuestro corpus hemos encontrado variados ejemplos de este recurso típico del registro coloquial. Aquí los hemos dividido por categoría y hemos intentado una "reconstrucción" de los nexos subordinantes o coordinantes. - Coordinación adversativa: * ...el hecho de comer embutido en Reino Unido no es sinónimo de ser catetos o tener excesiva morriña por nuestro país. (sino que) Se trata simplemente del aprecio de los españoles por nuestras cualidades gastronómicas. (9) * ...nadie puede saber los momentos malos por los que he pasado, echando de menos todo aquello que tengo en España y que nunca había valorado en su justa medida. (pero) Por supuesto que no todo ha sido malo. (18) - Subordinación de causa: * En España la policia se sigue limpiando el trastero con los derechos humanos. (porque) Es razón de Estado. (4) * Me entristece leer ciertos comentarios de peineta y castañuelas, y ver como mi país se describe con los mismos tópicos de siempre. (porque) Lo más importante en esta vida no es la paella... (5) * ...y claro que hice una fiesta para comerme con mis amigos el jamón y los chorizos que mis padres me trajeron hace unas semanas. (porque) A todos nos sale el patriotismo de vez en cuando... (6) * He leído los mensajes de los españoles en el extranjero y estoy un poco sorprendida. (porque) Está claro que pasar tiempo fuera de tu país te lo hace echar de menos, pero que ese sea el tema de conversación permanente me parece demasiado pesado. (porque) Que se comente una vez, está bien, pero... (7) * ... no me sorprende nada encontrar comentarios negativos sobre los países en los que están. (porque) Ya estoy acostumbrado... (8) * ... creo que tenemos que (...) disfrutar cada minuto en cualquier país, (porque) no los hay mejores ni peores... (8) * ... no sé si en Glasgow el potencial económico se reparte equitativamente entre todo el mundo, pero desde luego aquí, en Manchester, no. (porque) Que yo sepa en España no hay ningún tipo de diferencia entre supermercados... (11) * ... volver a casa a las (...) 12 del mediodía o al día siguiente no le quita a nadie el temple. (porque) Se puede volver a las 10 de la noche y ser un absoluto caso perdido en lo que a cuestiones de temple se refiere. (11) * ... no pretendas que (...) encima la chica se tenga que pasar horas tecleando para mencionarlos todos. (porque) Se supone que a buen entendedor pocas palabras bastan. (11) * Además de ser hijos de papá, nada de nada. (porque) Con la beca que nos dan no nos llega ni para dos meses. (14) * ... he visto España desde fuera y me he dado cuenta de que en España se vive muy bien. (porque) Inglaterra es un país rico (...) pero la pobreza que se ve aquí... (18) * ... estancias como estas de un año, intentaré no volver a repetirlas. (porque) La vida que hay en España no la hay en ningún sitio. (18) - Subordinación de consecuencia: * ...podías hacer un master que te convalidaban con sexto (...). (así que) Yo pensé: genial. (18) - Coordinación copulativa: * Sí, ya lo sé, en España somos muy cachondos y hace mucho sol. (y) Los europeos son todos unos aburridos... (4) * Lo más importante en esta vida no es la paella, ni el aceite de oliva; (y) ya puestos a echar de menos, añoremos a los amigos... (5) * Leer vuestras cartas ha sido del todo reconfortante. (y) Suspiro aliviada al ver que hay otra gente en mi situación... (6) * ...tenemos la posibilidad (...) de enriquecernos gracias a todo lo bueno y todo lo malo que encontramos en los otros países en que vivimos. (y) Sería una pena que (...) nos limitásemos a observar cómo nuestro ombligo es más bonito que el de los chinos. (6) * ...no deis a pensar que todos los españoles son así de catetos como para pensar solamente (...) en los cociditos de mamá. (y) Si tenéis la oportunidad de estudiar fuera... (7) * He leído las cartas de los colegas que están en el extranjero estudiando. (y) Sinceramente, no me sorprende nada encontrar comentarios negativos... (8) * Ya estoy acostumbrado después de varios meses escuchando decir p... ingleses más de veite veces al día por bocas españolas. (y) Yo sólo quiero transmitir que estoy muy bien en Inglaterra. (8) * Que yo sepa en España no hay ningún tipo de diferencia entre supermercados, en Manchester sí (...): supermermercados de pobres y supermercados de no pobres. (y) Si vieras la comida que alguno de ellos vende... (11) * El primer día que llegué a Manchester pensé si es que habían montado un concurso para ver quien hacía el edificio más feo o algo así. (y) Ahora, no me cabe duda... (13) * ...puedo decir que un año fuera (...) se pasa mal. Supongo que unos peor que otros. (y) Yo, desde lugo si tuviera que decidir otra vez venirme o no, me vendría... (18) * Me decidí apuntarme a la beca Erasmus de casualidad y me empeñé en pensar que finalmente no iría, (y) que tan sólo ponía mi nombre en la solicitud para no perder esa posibilidad... (20) 4.3.1.4 Énfasis lingüístico "Se trata de un fenómeno complejo, difícil de delimitar, en cuyo análisis se procede (...) por intuición: aquel por el que el emisor, obedeciendo a su personal impulso, destaca cara a su interlocutor una parte de su enunciado o su propia actitud de comunicación" (Vigara Tauste 1992:131). Con el término mise en relief los lingüístas franceses designan "el medio de que se sirve el hablante o el escritor para fijar la atención del oyente o lector sobre algún pasaje de su discurso".62 El título genérico y poco comprometedor que hemos decidido asignar a este apartado responde a la necesidad de englobar muchos y muy variados recursos conversacionales que, cada uno en su momento, serán considerados más detenidamente. La mayoría de las expresiones consideradas responde a necesidades autorreafirmativas del emisor que intenta esencialmente imponer su proprio yo y convencer de sus razones al interlocutor. El hecho de que el emisor elija realzar parte de su enunciado debe considerarse significativo porque los medios de realce que la lengua coloquial (donde no hay tiempo para la reflexión) pone a nuestra disposición cumplen una función altamente expresiva. Si los ejemplos de énfasis lingüístico que aquí hemos registrado son relativamente pocos, se debe a que, en general, estos recursos los utiliza más gente poco instruida que, quizá por su condición, no tiene los medios necesarios para sustituirlos o porque, como afirma Vigara Tauste: "le es más sencillo escudar en ellos -cómodos recursos- su falta de instrucción" (1992:134). La clasificación que proponemos aquí no pretende de ninguna manera ser exhaustiva: 4.3.1.4.1 Expresiones de relleno con finalidad autorreafirmativa La necesidad que el emisor siente de imponer su proprio yo determina la presencia, en el registro coloquial, de ciertas expresiones con carácter esencialmente autorreafirmativo que cumplen este fin y que no son necesarias para la comprensión del mensaje por parte del interlocutor. Se trata, en general, de expresiones fijadas y estereotipadas a las que el emisor recurre casi sin darse cuenta con el fin de enfatizar su nivel de participación en el intercambio comunicativo. De este primer grupo que vamos a considerar forman parte las: a) Autorreafirmativas propias. b) Atribuciones al interlocutor. c) Autorreafirmativas encubiertas en sujetos ajenos al yo y al tú. a) Autorreafirmativas propias A propósito de este tipo de expresiones de relleno Vigara Tauste evidencia una característica peculiar: el emisor, con el fin de realzar enfáticamente su mensaje de manera que no queden dudas sobre lo que él quiere transmitir, en vez de, como sería lógico, subrayar enfáticamente su opinión "refiriéndose directamente a ella", tiende a atribuir a su interlocutor su pensamiento. En las autorreafirmativas propias el emisor, como alude a algo ya expresado o que va a referir, utiliza frecuentemente el verbo decir. Además, como el sujeto de la proposición y el de la oración coinciden, el verbo suele aparecer en primera persona. * ... para España puede ser normal, pero no para aquí, os lo digo yo...(19) Este primer ejemplo nos muestra claramente cómo el emisor puede reafirmar su autoridad sobre lo que dice simplemente por el hecho de ser él quién lo dice. * Ya veis, es lo único que se puede comer, y no es que yo lo diga, y eso que no le hacemos ascos a nada. (3) Con "no es que yo lo diga" el emisor nos da la idea de estar transmitiendo una verdad indudable que parece más cierta porque otros la confirman. * Una habitación en la que no os voy a decir los momentos malos por los que he pasado... (18) * ... no puedo decir que haya sacrificado toda la diversión...pero si os contase lo que he dejado de hacer por esa mierda de asignatura... (19) * ... y tantas otras cosas que no hace falta contar... (1) En estos ejemplos el emisor, con el contraste de la negación consigue dar más énfasis al concepto al que va referida y transmite además al interlocutor la sensación de que algo más importante e interesante se esconde detrás de sus palabras. * ... me parece que hasta que no regrese a España va a ser un poquito difícil, digo yo. (21) * ... estoy pensando en continuar mis estudios por aquí, ya que con un año no es suficiente, digo yo, al menos para mí... (21) A través de esta expresión el emisor muestra una actitud de incertidumbre sobre lo que acaba de decir y de lo que, evidentemente, no está muy convencido. b) Atribuciones al interlocutor Las expresiones que vamos a considerar ahora son las que permiten al emisor atraer la atención de su interlocutor implicándole directamente y de forma explícita en su enunciado. * En España hay nazis que van pegando por la calle, pero el Ministro de Interior (¿por qué no Ministra?)... (4) * En cuanto a la comida preferimos no hablar. "¿No es verdad Fernando?" (3) * Pero chica, ¿quién te crees que eres?... (14) * ¿Quién quiere sacrificar las fiestas y la diversión de un Erasmus por aprobar tan sólo una asignatura? (19) * Sí, ¿por qué no? Hasta he conseguido que me repitan el examen aquel... (21) * En septiembre pasado llegué aquí y esperaba encontrar un país más avanzado que España (¿por qué siempre pensamos que en España vamos por detrás de todo el mundo?), una Universidad infinitamente mejor que la mía, gente maja en clase (¿por qué no?) y, sinceramente, vivir el mejor año de mi vida. ¿Qué me encontré?... (18) Con las interrogaciones retóricas o falsas, el emisor no espera una respuesta porque ya la conoce y sólo se ocupa de exponer su idea induciendo al interlocutor (sin posibilidad de contestar a una pregunta que no está dirigida a él) a darle la razón. La interrogación retórica, además, tiene la función de mantener viva la atención del interlocutor, como en el caso del último ejemplo que hemos propuesto ("¿Qué me encontré?"). * ... y créeme, el volver a casa a las siete de la mañana (...) no le quita a nadie el temple. (11) * Pero, recuerda, no todos los Erasmus somos Orgasmus... (14) * Y no me podrás negar que en España... (14) * ... con la beca que nos dan (...) muchos tenemos que trabajar para lo que tú llamas (¡no se lo pierdan!) tocarnos la barriga. (15) * En fin, que si te fascina vivir en Inglaterra es toda tuya. Tú verás. (13) Las expresiones que indican mandato son un modo enfático muy común en el registro coloquial español y le sirven al emisor para incluir al interlocutor en lo comunicado y para subrayar la importancia de lo que se quiere comunicar. c) Autorreafirmativas encubiertas Con las autorreafirmativas encubiertas el emisor enfatiza su opinión recordando su validez general y su importancia ya reconocida y establecida. Gracias al empleo de estas expresiones las afirmaciones del emisor adquieren un carácter objetivo que hace que sean indiscutibles a los ojos del interlocutor. * El coche, por lo visto, es el amo absoluto... (4) * Sí, ya se sabe, en España somos muy cachondos... (4) * ... y es que a veces los vascos no somos tan tímidos como dicen... (20) 4.3.1.4.2 Autoestimulantes conversacionales a) Los soportes conversacionales: que, pues, pero, y, en fin, por cierto Se trata de "partículas expletivas de término único" (Vigara Tauste 1992:248) que el emisor emplea en su enunciado para introducir un concepto o una idea nueva o bien para permitir la continuidad de la comunicación. Los soportes conversacionales no tienen relación de ningún tipo con el emisor (ni con su voluntad de autorreafirmación), ni con el interlocutor y están directamente referidos al mensaje al que preceden. QUE: el empleo de este soporte conversacional está generalmente determinado por elementos que aparecen en la parte de enunciado que le precede. En nuestro corpus hemos encontrado una gran variedad de ejemplos de este tipo, por lo cual nos resulta difícil establecer un esquema preciso del uso de esta partícula, sobre todo porque la misma puede funcionar como nexo tanto en función de pronombre relativo como de conjunción. En los siguientes casos el que aparece para reforzar una opinión, de modo que tiene carácter de impaciencia o de insistencia: * Está claro que pasar tiempo fuera de tu país te lo hace echar de menos, pero que ese sea el tema de conversación permanente (...) Que se comente una vez... (7) * ...intentad sacar el mayor provecho integrandoos al país (...) que aunque echéis tanto de menos España... (7) * Que por cierto este Miguel no sé lo que hace aquí... (10) * ... simplemente que me gusta esa mezcla de colores, y que me aburre verlo todo verde. (13) * En fin, que si te fascina vivir en Inglaterra es toda tuya. En los dos ejemplos que siguen el que le sirve al emisor para reforzar una expresión imperativa: * Y el que quiera comer baked beans (...) toda su vida, que lo haga... (9) * Que trabajen los romanos... (20) PUES: el pues que vamos a considerar aquí es aquel que no presenta "carga significativa y que funciona como una especie de conjunción continuativa que enlaza con una premisa simplemente pensada" (Vigara Tauste 1992:248). En el ejemplo que proponemos tiene la función de disimular el titubeo del emisor que quiere retrasar la exposición de su idea: * Pues chicos y chicas, no puedo decir que haya sacrificado toda la diversión... (19) PERO: la partícula pero y la partícula y, que veremos sucesivamente, aparecen en nuestro corpus, y en el lenguaje coloquial en general, introduciendo frases u oraciones sin presentar sus valores gramaticales usuales. La conjunción pero, cuyo valor sería normalmente adversativo, en los ejemplos que siguen no tiene valor de oposición y se limita a expletar su función de soporte (o enlace) conversacional: * Pero bueno, la verdad es que animo a estudiantes españoles a estudiar en el extranjero... (3) * Aquí está Pilar, la de Sevilla (...). Está alucinada. Pero de todos modos me siento como un bicho raro... (10) * No sé si me está quedando esto un poco cursi, pero en todo caso quiero decirle a ... (13) * Me gustaría contestar a Raquel Díaz en relación a su carta en la que nos pone a todos los Erasmus de vuelta y media. Pero chica, ¿quién te crees que eres?... (14) * Para ellos todas mis felicitaciones. Pero recuerda... (14) * Hoy estoy un poco cabreado (...) por lo "gilipollas" que puedo llegar a ser por no haber echado horas y horas para poder haber llegado a aprobar esa asignatura. Pero claro, pregunta clave es... (19) Y: la conjunción coordinante y, cuando aparece al principio de una oración o después de una pausa hace que la misma oración aparezca "insertada en un contexto sentido, pensado o imaginado, expresado o no" (Vigara Tauste 1992:249): * ... reí entonces por no llorar escupiéndoles la pena a la cara. Y es que no tiene ningún sentido graduar las gafas de un ciego. (6) * Yo echo de menos (...) el paisaje desértico que rodea mi pueblo...y claro que hice una fiesta... (6) * ... suerte a todos los que estáis fuera (...). Y, por cierto, ¿habéis bebido vosotros...? (6) * Se trata simplemente del aprecio de los españoles por nuestras cualidades gastronómicas. Y el que quiera comer (...) que lo haga... (9) * ... ahora empiezo a darme cuenta de lo que voy a llevar de aquí cuando vuelva a casa (...). Y es que... (12) * ... siempre he sentido algo especial al observar el contraste de colores (...) que no es posible ver en Inglaterra (...). Y no es cuestión de que... (13) * Y es que los jóvenes españoles bebemos mucho... (13) * Y al resto de los españoles que nos encanta nuestro país... (13) * ... el porcentaje de niños pijos (...) es mucho mayor que entre los Erasmus. Y no me podrás negar que en España... (14) * Como veis tengo un rollo increíble. Y es que a veces los vascos... (20) * Y es que estudiar está bien... (20) EN FIN: esta partícula forma parte de un grupo de soportes conversacionales (así como por cierto, que veremos más adelante) también llamados nexos temáticos que "se emplean para introducir explícitamente una determinada orientación a aquello de que se habla". Los nexos temáticos se diferencian de los demás soportes conversacionales porque son independientes de la enunciación que introducen. En los ejemplos que hemos encontrado en nuestro corpus, estos nexos tienen esencialmente una función resumidora o bien sirven para introducir un nuevo enunciado que tenga relación con el precedente: * Las ventajas de una contaminación como la de la canción de Pedro Guerra son infinitas. En fin, suerte a todos los que estáis fuera... (6) * Cuando decidí venir aquí oí necedades del tipo (...) "tú ya no eres española". En fin, reí entonces por no llorar... (6) * ... en este país bebe todo el mundo tenga la edad que tenga (...). En fin, que si te fascina vivir en Inglaterra es toda tuya. (13) * En fin, como conclusión puedo decir que... (18) POR CIERTO: en nuestro análisis también hemos encontrado ejemplos del empleo del nexo por cierto que aparece con función introductora de una nueva reflexión del emisor o, después de ella, para resaltarla (último ejemplo): * Y, por cierto, ¿habéis bebido vosotros también más sangría ahí que en España? (6) * Por cierto, yo también he bebido más sangría aquí que en toda mi vida... (8) * ... un número enorme de personas viviendo en la calle, vendiendo revistas como el Big Issue (gran labor la que realizan por cierto)... (11) b) Expresiones retardatarias Se trata de expresiones cuya función es esencialmente la de tomar tiempo. Pueden aparecer en cualquier parte del enunciado y tienen la función de evitar un vacío en el discurso mientras el emisor está pensando en lo que quiere decir o en cómo quiere decirlo, permitiéndole organizar su argumentación y lograr así mayor claridad en la expresión de su pensamiento. * ... aunque la verdad es que tampoco he estudiado mucho que digamos, vamos. Y...eso, que a lo mejor alguien me puede dar algún consejo... (21) Sin embargo, en el ejemplo citado las expresiones retardatarias no parecen haber cumplido plenamente su función por lo que se refiere al logro de la claridad y precisión en la argumentación sino que le han servido al emisor de estimulantes conversacionales con la función de cubrir los huecos surgidos en su comunicación. 4.3.1.4.3 Realce lingüístico de una parte del enunciado Bajo este titular reúne Vigara Tauste (1992:143) todos aquellos procedimientos que sirven para poner cierto énfasis lingüístico sobre una parte del enunciado y que no son el resultado de una planificación previa por parte del emisor que los emplea sin darse cuenta. En este sentido, Vidal Lamíquiz reconoce en los sustantivos y verbos las categorías primarias y, en los adjetivos y ciertos adverbios, las categorías secundarias que admiten "matización gradual de intensidad".63 El mismo autor advierte que si el valor semántico de las categorías secundarias puede matizarse cuantitativa y cualitativamente, el de los sustantivos y verbos, en cambio, sólo acepta el tipo de matización cuantitativa. Todo esto debe considerarse válido al hablar de los procedimientos de superlación estándar, o sea, los que están normalmente descritos en las gramáticas tradicionales. Sin embargo, la lengua coloquial ofrece a sus hablantes toda una serie de procedimientos y recursos que se alejan de los normalmente contemplados por las gramáticas tradicionales y que les permiten, como veremos, lograr la intensificación semántica de una parte del enunciado o del enunciado entero. Vamos a intentar aquí una descripción más o menos exhaustiva de los procedimientos de este tipo utilizados por los jóvenes autores de los e-mails. a) Repetición reiterativa El éxito y la gran difusión que el empleo de este particular recurso tiene en la lengua coloquial se debe a su gran capacidad intensificadora y a la simplicidad del procedimiento utilizado para lograrla. Como el mismo nombre indica, este recurso consiste en la repetición reiterada del elemento que se quiere realzar, sea este un sustantivo, un adjetivo, un verbo... * Que por cierto este Miguel no sé lo que hace aquí que no liga nada, nada, nada. (10) En este ejemplo en particular los términos de la reiteración no presentan ninguna modificación y están separados simplemente por una pausa. Las repeticiones de palabras aisladas, elementos fraseológicos o de oraciones enteras pueden obedecer a diferentes motivaciones psicológicas (Beinhauer 1978:353). En el caso de los ejemplos que siguen, la repetición pone de relieve el estado mental de nerviosismo del emisor, y es un tipo de repetición consciente que el emisor decide utilizar con finalidad de insistencia para que sus palabras queden claras en la mente del interlocutor. * En Holanda (...) se ven ancianas montadas en bicicleta (...) En Holanda hay Estado de Bienestar (...) En Holanda los anuncios de condones demuestran sentido del humor (...) Si en España a una señora de sesenta años le diera le diera por ir al Corte Inglés en bicicleta (...) En España los anuncios de condones son sólo para enamorados (...) En España hay nazis que van pegando por la calle (...) En España la policía se sigue limpiando el trastero con... (4) * En España los anuncios de condones son sólo para enamorados porque el sexo sin amor es una cochinada. La homosexualidad también es una cochinada, por eso no les dejan adoptar bebes, porque el pobre crío no se merece tener unos padres tan cochinos. (4) * Estoy harto de: - Que todo el mundo me pregunte (...) Que por venir del sur de Europa (...) Que todo santo dios haya estado (...) Que por ser latino (...) Que me den todo el rato la paliza con (...) Que esta ciudad sea... (17) b) Redundancia enfática La necesidad del emisor de expresar exhaustiva y eficazmente una opinión, un sentimiento o una sensación para él importantes y que afectan mucho su espíritu puede a veces traducirse en un exceso desde el punto de vista gramatical, dado que el emisor tiende a sumar términos que ya son altamente enfáticos en su forma original. Ésto provoca redundancia, ya que el emisor intenta intensificar la expresividad de un término que ya lo es, y hace que el enunciado no pueda considerarse gramaticalmente correcto. * Estoy harto de que esta ciudad sea tan jodidamente cara. (17) c) Explicitación de la cantidad A menudo el emisor tiende a mencionar términos o expresiones que indican cantidad para centrar la atención del interlocutor sobre esa parte del enunciado. * ... con un número enorme de personas... (11) * ... en Inglaterra es fácil dado la cantidad de extranjeros que hay... (18) d) Graduación en términos de significado absoluto En español, como en todas las lenguas, existen términos y expresiones (en particular adjetivos y sustantivos) que tienen un significado absoluto y que representan realidades que no pueden ser sujetas a modificaciones. Sin embargo, con mucha frecuencia, el registro coloquial (vivaz e imprevisible) no parece tener en cuenta esta inmutabilidad y pretende graduar y clasificar lo que por naturaleza no puede serlo. El procedimiento adoptado en estos casos consiste en añadir adverbios o adjetivos matizadores a términos de significado absoluto con la intención de graduar estos últimos. Vigara Tauste afirma que este fenómeno, así como el anterior, podría justificarse por "la pérdida, por parte de los hablantes, de la exacta noción semántica de tales términos, seguramente desgastados por el uso" (1992:157). En nuestro corpus hemos encontrado varios ejemplos de este tipo: * A todos nos sale el patriotismo de vez en cuando, y la nostalgia y el amor son sentimientos enteramente irracionales. (6) * Mi experiencia aquí en Manchester está siendo bastante positiva... (13) * ... hay gente de absolutamente todos los rincones del mundo. (16) * ... una despreocupación absolutamente total por el aspecto en todos los sentidos... (18) * Unos profesores que pasan absolutamente de ti... (18) * No veo muy normal que la gente de aquí se tenga que chapar 360 páginas de una asignatura... (19) e) Insistencia en la repetición de sinónimos aproximados Mediante el recurso a la insistencia en la repetición de un término o de sus sinónimos el emisor manifiesta su entusiasmo en relación a lo que está expresando y pretende además convencer al interlocutor de la veridicidad de sus palabras. * Nosotros estamos ya que no podemos, ya que esto es la ¡LECHE! ¡Qué bien se está en Dresden! Y qué bien se está en España tmbién, ¡naturlich! Sólo hay que saber montárselo bien porque se puede estar estupendamente en todos los rincones del mundo. (10) f) Adjetivos con finalidad irónica Otro procedimiento de realce semántico de una parte del enunciado puede consistir en el empleo de adjetivos valorativos con sentido irónico que le ayuda al emisor a enfatizar su opinión negativa sobre cualquier asunto sin por esto tener que recurrir a términos o adjetivos explícitamente despectivos. Expresando su opinión a través de la afirmación de su contrario el emisor puede conquistar también la complicidad de aquellos interlocutores que se encuentren de acuerdo con su idea. * ... quiero decirle a Rubén, que si no se ha pasado por Manchester, que lo haga y verá los "maravillosos" edificios de Piccadilly gardens"... (13) * ... he aprendido a cocinar (si no, me hubiera muerto de hambre por lo delicioso de la comida inglesa)... (18) En el caso del primer ejemplo el emisor ha decidido poner entre comillas el adjetivo valorativo ("maravillosos") para que quedase aún más claro su intento irónico y quizás también para sustituir, de alguna manera, una posible entonación enfática que en la lengua escrita tiene pocas posibilidades de ser expresada. g) Diminutivos irónicos y despectivos Los diminutivos nacen de las modificaciones expresivas (no siempre inconscientes) que el emisor aporta en la forma de las palabras. La palabra modificada (sea este un sustantivo, un adjetivo o un nombre proprio) le sirve al emisor para manifestar una apreciación puntual expresada dentro de una situación comunicativa determinada. El contexto en el que un diminutivo aparece puede decirnos mucho sobre el significado del mismo: sobre si tiene sentido irónico o si, en cambio, quiere poner de relieve una característica que el emisor considere negativa. * ... no deis a pensar que todos los españoles son así de catetos como para pensar solamente en (...) los cociditos de mamá. (7) * ... algunos de los españoles de por aquí están comiendo más embutido que en España. Un pequeño chnataje emocional (...) y mamá nos lo envía envasado al vacío. (8) * Miguel, pobrecito mío, se va a Manheim... (10) * Cuando uno empieza a viajar y le coge el gustillo... (12) * Hay cosas que me gustan de aquí (...) sobre todo el paisaje que he podido admirar en algunos viajecillos que he hecho por aquí... (13) * ... no todos tenemos la suerte de pasarnos un añito rascándonos la barriga. (14) * La mayoría de mis compañeros tienen que trabajar para llegar a fin de mes, y yo si no lo hago es porque me pasé todo el veranito currando. (14) * ... las vivencias de otros españolitos... (17) * Solamente me ha parecido ver en su tonillo aquella máxima de que somos diferentes... (1) * Y los jovencitos radicales le prenden fuego a un ertzaina. * Sí, me gustará (...) volver a reencontrarme con (...) la mirada pausada de algunos de nuestros ancianos (...) de esos que tienen un temple que algunos de nosotros, jovencitos acostumbrados a volver a casa a las 7 de la mañana, hemos perdido. (8) * ... y por supuesto, y que no falte, Merceditas que es la que está más desquiciada de todos. (10) * Otra cosa es que (...) tengas miedo de salir del regazo de tus papaitos... (15) Los diminutivos son importantes elementos introductores de la expresividad; de hecho, en los últimos cinco ejemplos resulta evidente el matiz despectivo que el emisor introduce conscientemente por medio de una sola palabra (el diminutivo) sin tener que estructurar su enunciado de manera diferente, utilizar expresiones más complejas o rodeos particulares. También es curioso notar cómo el sustantivo "mamá" es empleado irónicamente (y despectivamente) todas las veces en que aparece en contextos relacionados con la cocina y con las atenciones afectuosas reservadas a los hijos. 4.3.1.4.4 Intensificación de la cualidad Una de las tendencias más comunes del español coloquial es la de sustituir palabras y expresar conceptos por medio de rodeos o perífrasis que constituyen rasgos intencionales que le sirven al emisor para dar relevancia al contenido de su enunciado o a una de sus partes. Lo que el emisor hace es elegir de entre las muchas opciones que existen aquella que es más expresiva para lo que él quiere comunicar. En los apartados que siguen nos ocuparemos de aquellas formas intensificadoras de la cualidad nacidas del deseo de relevancia expresiva del hablante. Como explica Vigara Tauste, los procedimientos de intensificación de la cualidad propiamente dicha originan una expresión en la que podrían ser sustituidos por "muy", "intensificador estándar de la cualidad en sentido absoluto (1992:164), sin alteración en el significado de la expresión, pero sí, por lo que se refiere a los matices intencionalmente significativos. Al fin de describir los recursos de intensificación de la cualidad utilizados por nuestros jóvenes escritores hemos establecido una clasificación provisional que se basa más en un intento descriptivo que en una voluntad de sistematización de este fenómeno lingüístico con el fin de limitar el campo de estudio que, de otro modo, sería amplísimo. 4.3.1.4.4.1 Locuciones En el Diccionario de uso del español, de Mª Moliner, encontramos: "Locución. (fem. Esta palabra podría, por su forma, ser la designación adecuada para un trozo de lenguaje de cualquier extensión, diciendo, por ejemplo, "al terminar su locución, me miró buscando mi asentimiento". V. en Lenguaje observación sobre la falta de un término con ese valor. Pero el DRAE no le asigna este significado.) * Expresión pluriverbal de forma fija que se inserta en el habla como una pieza única, constituida por una oración simple o compuesta o una parte de oración. Se emplea particularmente en las expresiones locución adverbial, locución conjuntiva y locución prepositiva, con las que se designan respectivamente adverbios, conjunciones y proposiciones pluriverbales".64 El Diccionario de términos filológicos, de Lázaro Carreter, recoge el concepto de J.Casares: "Locución. Combinación estable de dos o más términos, que funcionan como elemento oracional y cuyo sentido unitario, familiar a la comunidad lingüística, no se justifica, sin más, como una suma del significado normal de los componentes". De acuerdo con cualquiera de las dos definiciones, "locuciones" son todas las "fórmulas fijas de sentido unitario que, aun no pudiendo justificar éste por la suma del significado normal de sus componentes, son significativamente autosuficientes" (Vigara Tauste 1992: 174). Constituyen algo más que un mero soporte significativo de realce; tienen identidad independiente en el mensaje, pueden aparecer aisladamente y son, además, familiares para la comunidad lingüística. a) Locuciones adjetivas comenzadas con que Con este epígrafe nos referimos a aquellas locuciones que hablan al interlocutor no sólo de la cualidad del significado expresado sino también de la gradación en términos cuantitativos de esa cualidad. En las locuciones comenzadas por "que" encontramos la suma de la expresión de una cualidad no determinada, más la indicación implícita de una gradación ponderativa de esa cualidad. * Como veis tengo un rollo que bueno. (20) W. Beinhauer define este tipo de locuciones como "oraciones consecutivas sólo iniciadas" (1973:268), esto es, con elipsis. Muchas veces a la locución puede seguir una especie de explicación de lo que quiere expresar con su presencia. En el ejemplo citado, sin embargo, podemos fácilmente reconocer la elisión de toda esta explicación que el emisor decide no explicitar porque la misma locución es plenamente autosuficiente y capaz de comunicar al interlocutor todo lo que el emisor no explica, e incluso más: todo lo que él quiera imaginar, pues parecen muchas veces ponderar lo que no es ponderable (en nuestro caso: "un rollo"). b) Locuciones comenzadas por la preposición de DE + QUE + VERBO CONJUGADO: * Solamente me ha parecido ver en su "tonillo" aquella máxima de que somos diferentes, de que como esto ná, o de....."que inventen ellos"... (1) En el caso de este primer ejemplo, la preposición "de" le sirve al emisor para introducir en su enunciado la explicitación de una cualidad no a través de un adjetivo sino por medio de expresiones estereotipadas típicas de la lengua hablada. DE + FRASE PROPOSICIONAL: * Me entristece leer ciertos comentarios de peineta y castañuelas... (5) * Que yo sepa en España no hay ningún tipo de diferencia entre supermercados, en Manchester sí, y esta diferencia está muy clara: supermercados de pobres y supermercados de no-pobres. (11) * Además, de ser hijos de papá, nada de nada. (14) * ... o bien son los que tu llamas hijos de papá. (14) * ... si os contase lo que he dejado de hacer por esta mierda de asignatura... (19) * ... pero como no tengo vocación de Duquedeferia... (20) Se trata de un grupo de locuciones que W. Beinhauer trata como "genitivo objetivo" (1973: 270) y que Vigara Tauste considera como "locuciones adjetivo-adverbiales intensificadoras de la cualidad" (1992:176). En el primero y en el último ejemplo la cualidad que se quiere resaltar está expresada a través de unas referencias a la cultura y la actualidad españolas; este recurso le permite al emisor despertar la atención de su interlocutor y buscar su complicidad concediendo aún más expresividad al enunciado. c) Hipérbole, metáfora, comparación Estas figuras de pensamiento propician sin duda la abundancia expresiva intensificadora de la cualidad, porque dejan espacio para la creatividad del hablante y despiertan la imaginación del interlocutor. LA HIPÉRBOLE: * Ningún país es el mejor del mundo... (1) * ... es la primera vez que salís de Españ y entiendo que sea la reacción más normal del mundo... (7) * ... se le ha borrado el disquete donde tenía grabado el trabajo de literatura chicana que tenía que haber entregado hace no sé cuantos meses ya... (10) * ... el contraste de colores que no es posible ver en Inglaterra (verde de aquí a la eternidad). (13) * Y es que los jóvenes españoles bebemos mucho, pero en este país bebe todo el mundo... (13) * Estoy harto de que todo santo dios haya estado en Barcelona y ni uno sólo se haya dignado de venir a Madrid... (17) * La vida que hay en España no la hay en ningún sitio. (18) En general podemos decir que el empleo de la hipérbole sirve para poner de relieve un estado de ánimo del emisor, sea este positivo o negativo, que decide poner el énfasis en aquel término que constituye el motivo de su alteración emocional. En algunos casos la hipérbole puede llegar a ser tan común como para ser considerada una expresión estereotipada ("todo santo dios"). LA METÁFORA: * Ningún país es el mejor del mundo, y pensar que España lo es porque allí comprendéis el idioma (...) no significa que se trate del país de las maravillas... (1) Según el DRAE la metáfoa es un "tropo que consiste en trasladar el sentido recto de las voces a otro figurado, en virtud de una comparación tácita". La modificación (fundamentalmente léxica) que se introduce a través del empleo de la metáfora es el fruto de la creatividad del emisor quien, conservando la estructura original de la oración, le proporciona mayor valor enfático. LA COMPARACIÓN: * ... debemos soportar una educación demencial y una situación política que parece que Dadá se hubiese hecho carne y habitase en los escaños. (1) * Y se llevan las esvásticas al fútbol, y como quien oye llover. (4) * Sería una pena que (...) nos limitásemos a observar cómo nuestro ombligo es más bonito que el de los chinos. (6) * Pero de todos modos me siento como un bicho raro... (10) * ... la mayoría están como cabras. (10) * ... los americanos que no paran de beber Coca-Cola como locos... (10) * ... esta torre de Babilonia que es el Proyecto Erasmus... (16) * ... todos los españoles somos como los típicos macarras asalta-suecas de playa... (17) El empleo de la comparación da lugar a asociaciones léxicas (y mentales) raras e inusitadas que tienen la función de sorprender a los interlocutores y de dar vida, en su mente, a una imagen elocuente de lo que se quiere transmitir y que cuanto más rara, más logrará convencerlos. A veces, el concepto-referencia puede suscitar la risa (como es el caso del primero y del último ejemplo) del interlocutor; en este caso el concepto que el emisor ha querido destacar quedará aún más impreso en la mente del interlocutor. Sin embargo, a veces, el segundo término de la comparación puede estar tan estereotipado que el grado de expresividad de la comparación es mínimo ("beber Coca-Cola como locos"). d) Otras locuciones En nuestro corpus también hemos encontrado un número consistente de locuciones verbales, adverbiales y participiales (según la clasificación de J. Casares65)cuyo empleo es muy frecuente en la lengua coloquial y que, por esta razón, pierden, a los ojos del interlocutor, gran parte de esa carga expresiva que les derivaría de la peculiaridad en su formación. LOCUCIONES VERBALES: de estructura o función verbal. * ... los parados son unos vagos y no quieren buscar trabajo; prefieren vivir de gorra. (4) * ... pero si os contase lo que he dejado de hacer por esta mierda de asignatura...es para darse con un canto en los dientes. (19) * ... además hay que llevar el dinero por delante... (21) Estas locuciones admiten modificaciones de persona, número, tiempo y modo: * ... si los fanáticos montan barullo, sale por la tele la Ministra de Interior... (4) * También ha aparecido por aquí un sueco (...) que le tira los tejos a Ana... (10) * Pero da igual, te lo pasas genial con ellos. (10) * ... no todos tenemos la suerte de pasarnos un añito rascándonos la barriga. (14) * ... muchos tenemos que trabajar para lo que tú llamas (¡no se lo pierdan!) tocarnos la barriga. (15) Frecuentemente permiten también interpolaciones: * ...en relación a su carta donde nos pone a todos los Erasmus de vuelta y media. (14) * Estoy harto de que me den todo el rato la paliza con los toros... (17) LOCUCIONES ADVERBIALES: equivalen a adverbios de modo, tiempo, lugar cantidad, negación, etc. * ...pero como no tengo vocación de Duquedeferia, pues ni los mocos. (20) A menudo, estas locuciones, como los adverbios, modifican, determinan o completan la acción de un verbo: * También está el rey del sánscrito que no se quiere ir de aquí ni a tirones. (10) * ... muchos tienen que trabajar para poder costearse esto (la beca no llega ni para pipas)... (16) * He aprendido a beber cerveza en condiciones... (20) LOCUCIONES PARTICIPIALES: de significado y forma participial. * ... no son los ciclistas sino los químicos los que estamos hechos de una pasta especial. (20) LOCUCIONES SUSTANTIVAS: o nominativas, equivalentes a un sustantivo. * ... hemos decidido alargar un poco más la estancia en nuestras respectivas "ciudades de acogida". (21) FIJACIONES LÉXICAS: sucede a veces que se producen fosilizaciones léxicas (que no adquieren necesariamente un sentido metafórico) que están caracterizadas por emplearse exclusivamente con determinadas palabras. * Ya veis, es lo único que se puede comer (...) y eso que no le hacemos ascos a nada. (3) * ... el SIDA se hace fuerte. (4) * En España hay nazis que van pegando por la calle... (4) 4.3.1.4.4.2 Perífrasis oracionales El Diccionario de términos filológicos (Lázaro Carreter 1990) define la perífrasis oracional como: "un rodeo que se emplea para expresar un concepto único". Nosotros queremos ampliar el concepto reservando este epígrafe para aquellas construcciones en las que la fórmula de realce de la cualidad fija el esquema sintáctico del enunciado (Vigara Tauste 1992:181). * ... lo único que me fastidia es que siempre me toca pedalear en contra del viento. (2) * Ya veis, es lo único que se puede comer... (3) Esta construcción (lo + adj. / adv. + frase verbal introducida por que) se vale de la nominalización mediante el artículo neutro para conseguir el tono enfático intensificador perseguido. * Yo no es que no pueda vivir sin vosotros ni nada... (2) * Y no es cuestión de que me sienta feliz por volver a casa ni nada de eso (...) (13) Esta formula es tan familiar en el español coloquial que también puede realizarse dejando sobreentendida la segunda parte de la negación sin por esto perjudicar la comprensión del enunciado por parte del interlocutor. * ... no deis a pensar que todos los españoles son así de catetos como para pensar solamente... (7) El empleo de "así" permite reforzar cualitativamente el adjetivo que sigue. * ... el pobre crío no se merece tener unos padres tan cochinos. (4) * Estoy harto de que esta ciudad sea tan jodidamente cara. (17) * ... pero que nos lo hagan tan sólo leer a un Erasmus... (19) * ... me enpeñé en pensar que no iría, que tan sólo ponía mi nombre en la solicitud para no perder esa posibilidad... (20) El empleo de la construcción "tan + adjetivo / adverbio" es otro ejemplo de recurso enfatizador de la cualidad. De todos estos ejemplos podemos deducir que la prífrasis es uno de lo procedimientos básicos de énfasis e intensificación del lenguaje coloquial. 4.3.2 La comodidad En los textos que hemos analizado, así como en todas las manifestaciones escritas u orales del lenguaje coloquial, aparece como constante la necesidad del emisor de formular rápida e irreflexivamente sus enunciados (Beinhauer se refiere a esta tendencia definiéndola como "prurito de producir". A esta necesidad sigue otra: la de ser rápida e irreflexivamente entendido por su interlocutor para que el intercambio comunicativo resulte fluido. A esto es lo que Vigara Tauste llama "primacía de la comunicabilidad". Según este principio, lo que más les interesa a los interlocutores es que se realie el "entendimiento global" de los mensajes que quieren transmitir y, para alcanzar este resultado, los mismos están dispuestos a sacrificar parcialmente las normas, el rigor lógico y a incluir en sus enunciados los errores y las imprecisiones que hagan falta. Con el principio de la primacía de la comunicabilidad está relacionado el "principio coloquial de comodidad" que se refiere a la tendencia espontánea de quienes utilizan el lenguaje coloquial "para emplear el menor esfuerzo para alcanzar la comunicación" (Vigara Tauste 1992:187). "La (modalidad) coloquial, condicionada por la necesidad de ser inmediata e irreflexivamente comprendida por el interlocutor, marcada por la fugacidad y forzada por un alto grado de espontaneidad, predispone a la comodidad en la actuación lingüística" (Vigara Tauste 1992:188). La comodidad, como Vigara Tauste la entiende, se refiere a la tendencia de los emisores a no detenerse a estructurar lógicamente y de forma correcta su lenguaje ni a buscar la forma más precisa para expresar su mensaje. Esto ocurre porque el emisor sabe que puede prescindir de toda esa "corrección y precisión" y alcanzar, de todas maneras, la comunicación y da por descontado que el interlocutor, que comparte su actidud, colabore con él en su intento de realizar un intercambio comunicativo eficaz. a) Empleo incorrecto de los posesivos Es bastante frecuente que el emisor, respondiendo a la necesidad de expresar cuanto antes su opinión y sin tener la posibilidad de reflexionar sobre la corrección de su enunciado, caiga en el error de extender la relación posesiva cuando no sería preciso hacerlo. * Se trata simplemente del aprecio de los españoles por nuestras calidades gastronómicas. (9) En este caso es evidente que la relación que el emisor establece entre los dos términos "los españoles" y "calidades gastronómicas" no es real y es normativamente incorrecta, ya que, como es evidente, los españoles no pueden tener las cualidades gastronómicas que están reservadas exclusivamente para la cocina española. Sin embargo este enunciado puede perfectamente ser comprendido por el interlocutor que difícilmente, después de una primera lectura, se dará cuenta de la incorrección. Lo mismo pasa en el caso de: * Unos compañeros como nunca me podía haber imaginado: la gente más "trepa" y más competitiva que yo nunca había conocido. Hemos sufrido varias puñaladas suyas... (18) b) Supresión de preposiciones artículos y verbos En los dos apartados que siguen vamos a ocuparnos de una serie de recursos que el emisor utiliza para lograr la economía lingüística y para hacer que su enunciado resulte más fluido a los ojos del interlocutor. El recurso que mejor representa esta tendencia de los emisores al ahorro verbal es, sin duda, la elipsis. Este término indica el procedimiento por el cual el emisor despoja su enunciado de todos aquellos elementos (preposiciones, verbos...) que no considera necesarios para la comprensión de su mensaje. "Su origen se debe primordialmente (...) a que al emisor le repugna repetir lo ya conocido y por tanto superfluo para la comprensión" (Beinhauer 1978:375). La elipsis es un recurso cómodo para el emisor quien lo utiliza con particular desenvoltura (a veces demasiada) y que resulta muy eficaz siempre que se tenga en cuenta que su empleo no debe impedir ni alterar la correcta transmisión y comprensión del mensaje; de no ser así este recurso podría causar el fallecimiento del acto comunicativo. Además de ser un recurso cómodo y económico para el emisor, la elipsis puede y debe ser considerada como un verdadero procedimiento de organización del discurso que permite el desarrollo textual confiriéndole fluidez. Si el fenómeno de condensación y síncopa (véase 4.3.1.2.) podía ser considerado un reflejo de la afectividad-expresividad del emisor, la elipsis por comodidad no aporta al enunciado ningún indicio sobre el estado de ánimo del emisor ni sobre su relación subjetiva con lo expresado. ELISIÓN DE PREPOSICIONES El fenómeno de elisión puede aplicarse a cualquier preposición. * ... las mismas patatas fritas que llevan comiendo [ ] toda la vida... [desde] (6) * ... no es sinónimo de ser catetos o [ ] tener excesiva morriña por nuestro país. [de] (9) Es frecuente la elisión de la preposición en frente al adverbio donde. * ... España es el 11 país del mundo [ ] donde mejor se vive... [en] (18) Hay muchos verbos en español que suelen aparecer seguidos por determinadas preposiciones; en los contextos coloquiales es muy frecuente asistir a la elisión de estas preposiciones que no altera el significado de la oración. * ... debemos (...) disfrutar [ ] cada minuto en cualquier país... [con] (8) La elisión de la preposición de es muy común en las construcciónes: expresión verbal + de + que. * Estoy seguro [ ] que el porcentaje... [de] (14) * ... la confirmación [ ] que puedo vivir un año "by myself"... [de] (16) * ... me enteré [ ] que existía... [de] (18) Las preposiciones suelen elidirse también cuando se encuentran frente al pronombre relativo. * Y también está Julia la italiana [ ]que le dan mareos... [a la] (10) * ... los que se han ido a estudiar una carrera al extranjero o bien era poque no conseguían entrar en lo que les gustaba en España, o bien son [ ] los que tu llamas... [a] (14) * Unos profesores que pasan absolutamente de ti, [ ] que les molesta hacer problemas... [a los] (18) Es muy curioso el procedimiento por el cual el emisor tiende a eliminar una preposición cuando ésta es igual a la que introduce al antecedente del que. * ... yo te animo a que (...) trabajes y estudies en una Universidad [ ] que te hagan estudiar... [en la] (15) ELISIÓN DE ARTÍCULOS En su obra Aspectos gramáticales del español hablado,66 Hernándo Cuadrado afirma que la elisión del artículo del complemento que sigue a los sintagmas la mayoría, la mayor parte, el resto, etc. constituye un rasgo peculiar del español hablado por catalanes que se ha difundido en el resto de España. * ... la mayoría de [ ] anglosajones... (3) Sin embargo, este fenómeno puede presentarse también en otras circunstancias. * ... el hecho de comer embutido en [ ] Reino Unido... (9) ELISIÓN DE VERBOS La elipsis del verbo responde frecuentemente a una necesidad de expresión más directa y concreta. "La elisión del verbo desplaza el centro de gravedad de la frase sobre los portadores de la acción" (Beinhauer 1978:391). * Yo no es cuestión de que me sienta feliz por volver a casa ni nada de eso, simplemente [ ] que me gusta esa mezcla de colores... [es] (13) * ... voy a ser el único que escribe desde Cork (Irlanda), que es el sitio en donde he pasado este año sin igual (...) y, [ ] sobre todo [ ] la confirmación que puedo vivir un ño "by myself"... [ha sido] (16) * También [ ] decirle a Raquel que... [quiero] (16) * Habría que hablar con propiedad, eso S, pero nunca negar que es una beca, tomemos cada uno el sentido que queramos por beca, y [ ] sin ella no se podría salir al extranjero. [recordemos que] (21) Es también muy común la elisión del verbo dicendi (Beinhauer 1978:395). * En fin, [ ] que si te fascina vivir en Inglaterra es toda tuya. [quiero decir] (13) c) Abreviación morfológica El empleo de la apócope es tan común en la lengua hablada que ha llegado a ser una de las características más propias del registro coloquial. Ya en 1978 Beinhauer reconocía a este recurso un papel fundamental en la lengua coloquial y afirmaba que para la explicación de tales abreviaciones es muy importante considerar un elemento de orden psicológico (además de la comodidad del recurso): la necesidad del emisor de expresar sus ideas por medio de alusiones que "sólo el iniciado pueda entender" (19978:375). Lo mismo afirma Vigara Tauste cuando observa que la abreviación morfológica es "propiciada por el contexto general compartido por los interlocutores" (1992:212). * ... de que como esto ná... (1) * ... una pedaso experiencia pa contarla toda la vida. (12) * Nunca pensé que me iba a gustar tanto venirme a acabar telecos aquí... (12) * Estoy harto de no entender la TV, a la gente (...) en el super... (17) * ... S, es verdad que (...) Habría que hablar con propiedad, eso S... (21) En los primeros dos ejemplos podemos notar cómo la abreviación está justificada, además de por motivos de economía lingüística, por razones de expresividad y estilo; a través de la abreviación morfológica los emisores intentan acercar su lenguaje a un registro muy coloqual. d) Concordancia de número Vigara Tauste explica que, en muchos casos, los ejemplos de discordancia de número se deben a motivos de carácter sintáctico; cuando determinadas condiciones favorecen la aparición inconsciente de este tipo de fenómeno. Sin embargo, el único ejemplo de discordancia de número que hemos encontrado en nuestro corpus puede, en nuestra opinión, atribuirse a un simple error al escribir por parte del autor de la carta ya que pensamos que, en este caso, la discordancia no está justificada por válidos motivos de caracter sintáctico. * Lo triste es que estando en Alemania, quizás pagadas por algunas institución pública... (1) e) Concordancia de género "Tanto género como número son categorías sintácticas del nombre, reconocibles en sus concretas manifestaciones en los fenómenos de concordancia, coadyuvando como marcas de cohesión interna a la buena expresión y comprensión del mensaje. De este modo, su importancia se manifiesta fundamentalmente a nivel de discurso, no tanto como una exigencia "lógica", sino fundamentalmente gramatical (del sistema)" (Vigara Tauste 1992:231). Mientras el número corresponde a la distinción que en el mundo exterior encontramos entre uno y más de uno, no existe correspondencia, en los hechos reales, de la categoría gramatical de género. Mientras que en la realidad podemos establecer distinciones entre un objeto y más de un objeto, la distinción que establecemos entre un objeto de género masculino y uno de género femenino responde exclusivamente a convenciones de tipo gramatical. El género es un rasgo "inherente al sustantivo" y, en los casos en que el sustantivo es el sujeto del enunciado y se encuentra pospuesto, la falta de análisis por parte del emisor puede provocar errores en la concordancia de género. * ... en Inglaterra es fácil dado la cantidad de extranjeros que hay... (18) f) Concordancia verbal ad sensum "La concordancia verbal es el fenómeno morfositáctico por el cual la forma del verbo está determinada por la forma y / o el sentido del sujeto".67 Partiendo del presupuesto que en español "la flexión de género y número es redundante" (Vigara Tauste 1992:213) y que los hablantes demuestran poder prescindir de ella sin comprometer el funcionamiento del intercambio comunicativo, es fácil entender que resulta muy cómodo para ellos el no hacerla o el hacerla incorrectamente si esto supone y conlleva un "ahorro" lingüístico. Si el emisor y el interlocutor comparten el hecho de no sentir como necesario este tipo de concordancia, es obvio que las incorrecciones derivadas pasarán inadvertidas en la lengua coloquial y que su constante presencia en los mensajes cotidianos (canciones, publicidad, películas...) contribuirá a difundirlas aún más. El primer grupo de ejemplos que vamos a considerar se refiere a un tipo de concordancia llamada ad sensum, o sea, determinada por el sentido que el emisor da a los elementos que quiere relacionar. Es muy frecuente que el emisor, por razones puramente lógicas, considere como pluraridad aquellas formas expresadas en singular empleadas para expresar una realidad colectiva; por ejemplo un grupo de personas. * ... sobre (...) los ingleses, te diré que: (...) si son mayores de 30 es posible que te entiendas con una minoría, pero el resto también está bajo los efectos de las 10 pintas (...) de cerveza que llevarán en el cuerpo. (13) Con respecto a este problema Gili Gaya advierte que: "Favorece la concordancia en plural de los colectivos singulares la distancia a que se encuentran del verbo o adjetivo con que deben concordar. Cuando las palabras interpuestas son muchas, la posibilidad de concordancia en plural aumenta (...)".68 Sin embargo, en los ejemplos que siguen esto no se verifica: * ... la mayoría de anglosajones tienen... (3) * ... que la mayor parte de los mensajes digan... (7) * La mayoría de mis compañeros tienen que trabajar... (14) * ... aunque a una gran mayoría les gustaría serlo. (14) Hay luego circunstancias en las que el emisor se considera incluido en la pluralidad de la que está hablando; es por tanto bastante frecuente que se verifiquen casos de concordancia ad sensum, como en los ejemplos que siguen. * Aquí nos hemos juntado este año una tropa muy divertida. (10) * De toda esta serie de personas, algunas con suerte, repetiremos el próximo año. (10) * ... para España puede ser normal (...) pero que nos lo hagan tan sólo leer a un Erasmus... (19) g) Recurso a las expresiones estereotipadas Resulta muy cómodo y lingüísticamente económico para el emisor expresar su pensamiento o la idea que tiene de algo a través de una expresión fija (sea esa un dicho, un refrán o una frase hecha), elocuente y conocida por el interlocutor por ser de uso común en la lengua. Vamos a seguir aquí la clasificación de Vigara Tauste (1992: 257). El empleo de una expresión creada por el emisor en el momento mismo del intercambio requiere, por su parte, una concentración y una actividad mental que podrían ser un obstáculo para la fluidez de la comunicación. Por estas razones es comprensible que el lenguaje coloquial recurra tan a menudo a estos "trozos de discurso ya hecho"69 que, además, tienen la ventaja de ser inmediatamente comprendidos por el interlocutor. * Casi no viene a cuento tanta retórica para contestar a unas chicas que... (1) * ... aunque digan lo que digan la tierra siempre tira. (2) * ... y como quien oye llover. (4) * ... los parados (...) prefieren vivir de gorra. (4) * ... añoremos a los amigos, que al fin y al cabo son los que... (5) * Y es que no tiene ningún sentido graduar las gafas de un ciego. (6) * ... todo el mundo tiene un montón de aventuras y la mayoría están como cabras. (10) * Se supone que a buen entendedor pocas palabras bastan. (11) * Me gustaría contestar a Raquel Díaz en relación a su carta en la que nos pone a todos los Erasmus de vuelta y media. (14) * ... no todos tenemos la suerte de pasarnos un añito rascándonos la barriga... (14) * Estoy harto de : - Que me den todo el rato la paliza con los toros... (17) * ... si os contase lo que he dejado de hacer por esa mierda de asignatura...es para darse con un canto en los dientes. (19) * Como veis tengo un rollo que bueno. (20) h) Referencias culturales De la misma manera en que recurren a las expresiones estereotipadas, los hablantes de una lengua, pueden servirse del caudal de conocimientos que comparten con los otros miembros de su comunidad lingüística con el fin de comunicar rápidamente conceptos cuya explicación requeriría, de otra manera, un mayor esfuerzo lingüístico. Además de constituir un cómodo recurso (porque lingüísticamente resultan económicas), las referencias culturales tienen la ventaja de acercar a los interlocutores renovando en ellos el sentimiento de pertenencia a una comunidad no exclusivamente lingüística sino también cultural. En nuestro corpus hemos encontrado varios ejemplos de referencias a la vida política, a la cultura popular, a la actualidad y a la crónica de España. POLÍTICA * ... debemos soportar una educación demencial y una situación política que parece que Dadá se hubiese hecho carne y habitase en los escaños.(1) El autor de la carta se refiere aquí a la situación política de España comparándola con la que se verificó en Uganda durante el régimen dictatorial instaurado por Idi Amin Dada entre 1971 y 1979. * En Holanda hay Estado de Bienestar... (4) Resulta evidente aquí la referencia a la afirmación de Aznar y a los debates que han surgido sobre el Estado de la Nación y que, en estos días, están llenando las páginas de los principales periódicos. El hecho de que el autor decida emplear este término para hablar de un país que no es España debe entenderse como una crítica abierta a la condición social de España. * En España hay nazis que van pegando por la calle, per el Ministro de Interior no sale por la tele porque está preocupado con los papeles del CESID. (4) El CESID es el Centro Superior de investigación de la Defensa. Se trata de un organismo de espionaje militar. CULTURA POPULAR * Solamente me ha parecido ver en su tonillo aquella máxima de que somos diferentes... (1) En la expresión "somos diferentes" es clara la referencia al eslogan franquista "España es diferente". * El primer día que llegué a Manchester pensé si es que habían montado un concurso para ver quién hacía el edificio más feo o algo así (...) (¡y ojo que lo dice uno que ha vivido en Móstoles toda la vida!) (13) Móstoles es una ciudad dormitorio en los alrededores de Madrid conocida por ser un ejemplo de la despreocupación total por los criterios urbanísticos contemporáneos que tienden a unir modernidad y vivibilidad. ACTUALIDAD * Y los jovencitos radicales le prenden fuego a un ertzaina. Por la liberación de Euskal Herria, claro. Un ertzaina es un miembro de la ertzainza, la policía autónoma del País Vasco que empezó a operar en 1981. Euskal Herria es el nombre popular e histórico del País Vasco empleado para referirse a la totalidad de los territorios y el pueblo vascos. * Estoy harto de : - Que todo santo dios haya estado en Barcelona y ni uno sólo se haya dignado de venir a Madrid (efecto 92, ¿falta de playas?). (17) Con la expresión efecto 92 el auor se refiere al hecho de que las Olimpiadas del 92 fueron organizadas en Barcelona y a que, en esa ocasión, muchos turistas tuvieron la posibilidad de visitar la ciudad. Pero la característica más interesante de esta carta reside en la estructura de la misma para la que el autor se ha inspirado a la sección de El País de las Tentaciones denominada El Tablón que aparece en la tercera página del semanal, muy conocida y familiar para la mayoría de los españoles. CRÓNICA * ... me vine aquí a comprobar lo feas que son las inglesas (...) hasta que cumplen doce no están mal del todo; pero como no tengo vocación de Duquedeferia, pues ni los mocos. (20) El autor se refiere aquí a un suceso de crónica de hace algunos años que tuvo como protagonista al Duque de Feria, acusado de actos de paidofilia. i) No + adjetivo Este tipo de construcción permite al emisor aplicar el adverbio de negación directamente al adjetivo sin tener que recurrir a una explicación más larga y compleja que interrumpiría la fluidez de la comunicación. A través de este recurso el emisor tiene la posibilidad de crear en cualquier momento, cuando lo necesite, un "término" nuevo, olvidando las restricciones que el código de la lengua impone. * ...supermercados de pobres y supermercados de no-pobres. (11) j) Metonimia El Diccionario de uso del español de María Moliner define la metonimia como: "Figura retórica que consiste en tomar el efecto por la causa, el instrumento por el agente, el signo por la cosa, etc., o viceversa (...)" En la lengua coloquial la metonimia permite a los hablantes expresar el contenido de su mensaje por simple aproximación; esto resulta posible gracias al contexto compartido que une a los interlocutores en la comunicación y que resuelve las posibles paradójas causadas por el uso de la metonimia. Muchas metonimias están ya tan arraigadas en la lengua y tan desgastadas por el uso que los hablantes ya no las perciben como tales; una de estas es la que aparece en el ejemplo aquí citado. * ... sí que me encanta leeros todos los días. (2) * ... entonces cualquier cosa es buena para hacer las maletas. (12) k) Palabras omnibus70 o comodines Por comodín (o palabra omnibus) entendemos toda palabra con significado impreciso que sirve para substituir a aquellas palabras, de significado más específico, que en el momento de la comunicación, por un motivo o por otro, no acuden a la memoria del emisor quien, por consiguiente, está obligado a reemplazarlas por otras de uso más común. "Su función es, como la de la carta comodín de la baraja, la de asumir provisionalmente cualquier valor para poder designar, aunque sea sólo por aproximación casi cualquier concepto que presente dificultades al hablante de manera que no se vea interrumpida la fluidez verbal" (Vigara Tauste 1992:289). El término que el hablante utiliza con función de comodín resulta, muchas veces, estar despojado de su significado original o primario para adquirir otro que le deriva del contexto en el que opera en calidad de comodín. BICHO: se aplica en general a cualquier tipo de animal o, con cierto valor despectivo, también a personas, sin embargo, en este caso el emisor lo emplea porque no se le ocurre otra palabra más elocuente que pueda servir para describir el estado físico y mental en el que se encuentra. * Pero de todos modos me siento como un bicho raro... (10) COSA: seguramente el comodín que aparece con más frecuencia en las cartas que hemos considerado, sirve para designar cualquier objeto, persona, concepto, entidad, etc. * El poder judicial es independiente del político (...) y tantas otras cosas que no hace falta contar... (1) * ... merece ser alabado por muchísimas cosas... (11) * Otra cosa, por favor... (11) * Entonces cualquier cosa es buena para hacer las maletas... (12) * ... uno llega a ver las cosas de otra manera... (12) * Hay cosas que me gustan de aquí... (13) * Otra cosa es que tengas envidia y no puedas... (15) * ... un año fuera viene muy bien para muchas cosas... (18) ROLLO: este comodín, normalmente empleado para designar diferentes clases de objetos o para significar algo o alguien que resulta muy pesado, en el ejemplo que proponemos describe de manera elocuente el estado de confusión mental en el que se encuentra el autor de la carta. * Como veis tengo un rollo que bueno. l) Verba omnibus71 o verbos comodines Por el mismo principio de la comodidad que determina el empleo frecuente de los comodines, podemos explicar el empleo de cierto número de verbos que desempeñan un papel importante y que encierran los mismos valores semánticos de las palabras omnibus. Igual que estas últimas, los verbos comodines, una vez en manos de los hablantes, alargan su potencial semántico y ayudan a los emisores en su intento de explicitar todas aquellas acciones para cuya descripción existen verbos específicos y más adecuados pero que, en el momento del intercambio comunicativo, no acuden a la mente del emisor. Con respecto a este problema Gómez Torrego afirma que "la repetición de verbos o de sustantivos excesivamente polisémicos (...) es clara muestra de pobreza léxica y de estilo poco elegante".72 COGER: * Cuando uno empieza a viajar y le coge el gustillo... (12) DAR: * ... dejando a parte el buen trato que se nos suele dar... (3) * Si en España a una señora de sesenta años le diera por ir al Corte Inglés en bicicleta... (4) * ... me dan tanta pena como... (6) * ... ¡por el amor de Dios! no deis a pensar que... (7) * Estoy harto de que me den todo el rato la paliza... (17) ECHAR: * Al principio sí que echaba mucho de menos... (2) * ... ya puesto a echar de menos, añoremos a los amigos... (5) * ... pasar tiempo fuera de tu país te lo hace echar de menos... (7) * ... estoy un poco cabreado (...) por no haber echado horas y horas (...) para aprobar esta asignatura. (19) HACER: * ... y tantas otras cosas que no hace falta contar... (1) * ... no le hacemos ascos a nada... (3) * ... el SIDA se hace fuerte... (4) * ... hice una fiesta... (6) * ... te animo a que (...) estudies (...) en una Universidad que te hagan estudiar... (15) * ... podías hacer un master... (18) * ... les molesta hacer problemas... (18) * ... he hecho un detallado estudio... (20) IR: * La verdad es que para irse de Erasmus... (12) METER: * ... meterse un pico de heroína... (4) * ... metido en un pueblo donde predominan estudiantes de Atenas... (12) LLEGAR: * ... uno llega a ver las cosa... (12) MONTAR: * ... si los fanáticos montan barullo... (4) * ... sólo hay que saber montárselo bien... (10) PONER: * ... nos pone a todos los Erasmus de vuelta y media. (14) * ... te pueden poner clases... (18) SALIR: * ... sale por la tele la Ministra... (4) * ... no sale por la tele porque... (4) * ... saldrás del ostracismo en el que parece que vives. (15) TENER: * ... la mayoría de anglosajones tienen un completo rechazo al mundo hispano. (3) VENIR: * Casi no viene a cuento tanta retórica... (1) * Hemos sufrido varias puñaladas (...) y curiosamente han venido siempre de dos belgas... (18) m) Falta de correlación lógico semántica La tendencia de los emisores a expresar de manera imprecisa y aproximada los conceptos que quieren transmitir puede desembocar en la llamada impropiedad semántica que, en algunos casos, cuando es muy evidente, puede ser causa de malentendidos. Esta tendencia de los hablantes consiste en poner en relación, en su enunciado, dos o más elementos que en la realidad no están relacionados. * ... me he dado cuenta de que voy a ser el único que escribe desde Cork (Irlanda), que es el sitio en donde he pasado este año sin igual, lleno de experiencias positivas y, sobre todo la confirmación de que puedo vivir un año "by myself"... (16) n) Cambio en el empleo de preposiciones El hecho de utilizar una preposición en lugar de otra no presupone, en español, problemas de comprensión ni, menos, la tragica falta de comunicación; la mayoría de las veces el empleo incorrecto de una preposición pasa inobservado a los interlocutores. Vigara Tauste hace notar que este tipo de error suele ocurrir con las preposiciones consideradas vacías de contenido (a, de, en..). * ... el cuidado que se tiene a los estudiantes... [de] (3) * ... el concepto que tiene sobre los estudiantes... [de] (15) Sin embargo, hay casos en los que el cambio de preposición puede ser más "grave" y, por consiguiente, existen más posibilidades de que el interlocutor lo note. * ... fascinados de la belleza... [por] (19) * Todo esto me da a pensar... [que] (7) * ... no deis a pensar que todos los españoles... [que] (7) * ... ni uno sólo se ha dignado de venir a Madrid... [a] (17) 4.4 Nivel léxico El análisis del nivel léxico se refiere a la indagación y a la comprensión de los mecanismos que permiten la formación de palabras y de todos aquellos mecanismos gracias a los cuales se crea y renueva el léxico. Estos mecanismos son principalmente morfológicos, pero también pueden incluirse los prestamos de otras lenguas, los fenómenos de creación léxica espontánea o la formación de nuevos términos mediante la eliminación de unidades en final de palabra, que ya consideramos en el comentario morfosintáctico (véase 4.3.2.c.). 4.4.1 Creación léxica espontánea Existen creaciones léxicas ocasionales y espontáneas que no llegarán nunca a integrarse en el conjunto de convenciones lingüísticas de uso general y que están destinadas a desaparecer tan rápidamente como surgieron. El hecho de que sean ocasionales y destinadas a desaparecer no significa que no puedan ser de algún interés lingüístico, de hecho, estos términos no nacen por casualidad, sino que responden a la necesidad del emisor de disponer de significantes para significados que no los tienen o a la necesidad subjetiva de crear nuevos significantes para significados que ya cuentan con otros menos expresivos. La creación léxica espontánea nace así de una doble necesidad: una objetiva y una más bien estilística que responde a la veleidad creadora del emisor. En este sentido Charles Bally afirma que "el hombre que habla espontáneamente y actúa por medio del lenguaje, aun en las circunstancias más triviales, hace de la lengua un uso personal y la recrea constantemente".73 En nuestro corpus hemos encontrado el ejemplo de un término nacido de una asociación analógica entre significados y significantes que permite el análisis semántico del nuevo término. * Pero, recuerda, no todos los Erasmus somos Orgasmus... (14) El hecho de que estos términos estén destinados a una vida efímera no significa que no puedan, durante un breve período, ser utilizados dentro de un círculo restringido de personas como es el caso de los autores de las cartas analizadas. De hecho, en el corpus el término Orgasmus aparece en diferentes ocasiones siempre con el mismo significado. * ... el Proyecto Erasmus (...) que para muchos es sólo Erasmus y poco Orgasmus. (16) 4.4.2 Palabras de origen extranjero La presencia en la lengua española de términos que proceden de otras lenguas se debe, en primer lugar, al contacto interlingüístico. Los idiomas, así como los países y las personas, no son entidades aisladas, para vivir y desarrollarse necesitan mantener contactos con los demás idiomas, países y personas. Durante estos "contactos" es posible, o más bien inevitable, que las influencias reciprocas produzcan, por lo que se refiere a los idiomas, cambios o añadiduras en el sistema lingüístico, sobre todo en el plano léxico. Uno de los ejemplos más típicos de influencia de un idioma sobre otro se manifiesta a través del préstamo lingüístico, la mayor fuente de renovación del sistema léxico de un idioma. El préstamo lingüístico permite a los hablantes encontrar palabras para designar conceptos u objetos que de otra manera no sería posible expresar debido a la falta del significante en su proprio idioma, o simplemente para introducir sinónimos de un término que ya existe y así enriquecer el vocabulario de una lengua. Los préstamos aparecen con más frecuencia en el lenguaje coloquial, donde las normas lingüísticas son menos estrictas y dejan a los emisores mayor libertad de expresión. LOS ANGLICISMOS En el español actual, así como en muchos otros idiomas, la mayoría de préstamos son anglicismos, o sea "elementos lingüísticos que se emplean en el castellano peninsular contemporáneo y que tienen como origen inmediato un modelo inglés".74 En este sentido, el corpus de textos analizados refleja en pleno esta tendencia. Los que siguen son todos ejemplos de "anglicismo patente"; con este término Pratt indica "toda forma identificable como inglesa, o bien totalmente sin cambiar, o bien adaptada parcial o totalmente, a las pautas ortográficas del español contemporáneo" (1980: 116). * ... ahora me acabo esta hamburguesa y te contesto. (3) [ingl. hamburger] * ... además de comprarse hachís y marihuana se organizan torneos de ajedrez... (10) [ingl. hashish; marijuana] * ... se le ha borrado el disquete donde tenía grabado... (10) [ingl. disc/disk] En el caso de estos cuatro primeros ejemplos de anglicismo patente españolizado, las grafías adoptadas pueden ser consideradas aceptables y, desde hace mucho tiempo, han entrado en el caudal léxico español. * ... las paredes están inundadas de carteles de una asociación gay... (4) * Incluso una de las discotecas más pijas organiza una fiesta gay. (4) * Y el que quiera comer baked beans y sandwiches... (9) * Hay cosas que me gustan de aquí (por supuesto no las beans) (13) * ... puedo vivir un año by myself en el extranjero... (16) * En el coffeshop de Noordeinde... (4) Los ejemplos que acabamos de citar, al contrario de los anteriores, no presentan una adaptación gráfica de los términos ingleses y manifiestan la intención de los emisores de servirse de palabras extranjeras incluso cuando la lengua española ofrece términos propios e igualmente elocuentes para expresar los mismos conceptos como en el caso de: gay / homosexual; baked beans / judías o guisantes asados; by myself / por mi cuenta o solo. El último de los ejemplos (coffeshop), además de no ser gráficamente adaptado al español presenta dos errores ortográficos; la forma correcta en inglés sería coffee shop. PRÉSTAMOS DE OTROS IDIOMAS A parte de los anglicismos citados nuestro corpus presenta ejemplos de préstamos lingüísticos procedentes de otras lenguas como, el francés, el alemán, el basco y el danés. * ... mejor quiten el bulevar entero... (4) [fran. boulevard] En este ejemplo el emisor ha empleado un préstamos muy común y bien integrado en el sistema lingüístico español, adoptando, además, una grafía correcta. Sin embargo hay casos en los que esto no se verifica, de modo que los préstamos pueden constituir un obstáculo para la comprensión del mensaje porque, además de no estar españolizados, consisten en expresiones extendidas o en frases enteras: * ¡Que bien se está en Dresden! Y que bien se está en España también, ¡naturlich! (10) [alemán: naturalmente] * HAIZEA BURUN TA IBILI MUNDUN. (20) [basco: "viento en la cabeza y a correr mundo"] * Med venlig hilsen fra København. (17) [danés: "saludos de Copenague"] 4.4.3 Prefijación PREFIJOS DE INTENSIFICACIÓN Los prefijos de intensificación son muy frecuentes en el español coloquial actual en el que, como vimos, la necesidad primaria del emisor es la de manifestar su interioridad de manera inmediata y con el menor esfuerzo; el recurso a la prefijación resulta de tal manera muy cómodo para el emisor. El prefijo de intensificación más utilizado es sin duda el prefijo super- que aparece sobre todo en el lenguaje coloquial y juvenil. En nuestro corpus hemos encontrado variados ejemplos del uso de este prefijo en función adverbial o frente de adjetivo. * ... los profesores te tratan superbien... (18) * Aparte del superaragonés (David) y yo, estamos también... (10) * ... un polaco de Barcelona que es mi superhéroe. (10) * ... supertrauma posterasmus... (16) PREFIJOS TEMPORALES Este prefijo, a pesar del escaso número de entradas con que cuenta en el lexicón,75 goza en el lenguaje juvenil y coloquial de un empleo muy frecuente especialmente en formaciones espontáneas o pasajeras. * ... un supertrauma posterasmus... (16) PREFIJOS DE NEGACIÓN El prefijo des- es el prefijo español que mejor expresa la negación por la facilidad con la que se combina con las diferentes bases, por el alto grado de productividad que asegura y porque su significado es más amplio que el de otros prefijos negativos y puede variar desde la negación más estricta hasta la privación o la revocación (Lang 1992:225). * ... una despreocupación total por el aspacto en todos los sentidos... (18) 4.4.4 Lengua juvenil Por lengua juvenil76 entendemos aquí el conjunto de fenómenos lingüísticos, en su mayoría referidos al léxico, que caracterizan la manera de comunicarse de la juventud, con el fin de manifestar solidaridad de edad o de grupo en determinados contextos prácticos con propósito de broma, crítica social, rechazo cultural (Casado Velarde 1989: 171). Con cierta frecuencia se habla de la pobreza léxica del lenguaje juvenil; con respecto a esto queremos destacar que si bien es verdad que el léxico común sufre en la conversación coloquial una reducción, también es verdad que el aumento de la capacidad significativa de muchos términos coloquiales suple a la escasa disponibilidad léxica de ciertos usuarios. El léxico coloquial, además, es abierto, capaz de admitir voces de léxicos especiales, argóticos e incluso, y con gran facilidad, palabras extranjeras, como ya hemos podido comprobar. La diferencia del lenguaje juvenil con respecto a la lengua estándar se nota, más que en el significado - los referentes son los mismos - en el significante, que da a la realidad un valor claramente connotativo. Para lograr este "efecto" los hablantes pueden crear palabras nuevas, deformar o dar nuevas acepciones a las que ya existen o tomarlas directamente de las lenguas extranjeras o de sociolectos marginales. Estas palabras adquieren todo su poder expresivo en el contexto en que se utilizan; de hecho, los usuarios de este tipo de lenguaje valoran mucho la experiencia compartida con sus interlocutores y el hecho de pertenecer a un grupo o a una comunidad determinadas. Los textos que hemos analizado confirman plenamente estas tendencias; ya hemos podido apreciarlo por lo que se refiere al fenómeno de la creación léxica espontánea y del préstamo lingüístico (véase 4.4.1. y 4.4.3.), vamos a considerar ahora el fenómeno de la adaptación léxica y el de la presencia en la lengua juvenil de términos y expresiones vulgares y coloquiales así como el empleo de palabras procedentes de sociolectos marginales. ADAPTACIÓN LÉXICA Se trata de un fenómeno por el cual términos que tienen en la lengua un significado, en el lenguaje coloquial adquieren otro que, en la mayoría de los casos, no tiene nada que ver con el primero. Los diccionarios de lengua general no recogen estos "significados alternativos" y para encontrarlos hay que recurrer a diccionarios especializados como en el caso de: * Como veis tengo un rollo increíble. (20) * No veo muy normal que la gente de aquí se tenga que chapar 360 páginas de una asignatura... (19) VULGARISMOS Por vulgarismo entendemos aquí todas aquellas palabras o expresiones malsonantes usadas en ciertos contextos en sentido despectivo, si tenemos en cuenta el hecho de que la lengua española ofrece una variada gama de términos "no-vulgares" capaces de expresar los mismos conceptos. Una de las características principales y que más salta a la vista por lo que se refiere a los vulgarismos es la casi constante referencia a la esfera sexual que presentan (pijo; cachondo y sus variantes; jodido; gilipollas; etc...) * Incluso una de las discotecas más pijas organiza una fiesta gay. (4) * ... el porcentaje de niños pijos entre los que estudian normalmente la carrera... (14) * Las putas enseñan las tetas... (4) * ... en España somos muy cachondos... (4) * ... el país del sol y el cachondeo... (6) * ... yo soy uno de esos estudiantes (...) jodido precisamente hoy por suspender (...) un examen... (19) * Estoy un poco cabreado por lo gilipollas que puedo llegar a ser por... (19) * ... hasta he conseguido que me repitan el examen aquel que suspendí por gilipollas... (21) * ... después de varios meses escuchando decir p... ingleses más de veinte veces al día... (8) * ... un saludo con !olé! desde el p... Manchester... (13) * ... si os contase lo que he dejado de hacer por esta mierda de asignatura... (19) COLOQUIALISMOS Bajo este epígrafe vamos a recoger aquellos términos que aparecen comúnmente en la lengua coloquial y que, sin ser considerados vulgares, difícilmente podrán emplearse en contextos formales. * ... el sexo sin amor es una cochinada. (4) * La homosexualidad también es una cochinada... (4) * ... el pobre crío no se merece tener unos padres tan cochinos. (4) * ... "no hagáis guarrerías que Dios os castigará". (4) * ... hay becarios Erasmus que estudian y se lo tienen que currar. (15) * ... me pasé todo el veranito currando. (14) PALABRAS PROCEDENTES DE SOCIOLECTOS MARGINALES En nuestro corpus también aparecen ejemplos de términos procedentes del mundo de la droga que ya se han insertado en el lenguaje de todos los días pero que todavía encuentran dificultades para ser recogidos en los diccionarios no especializados (como es el caso de pico). * Y Aznar dice que no hay diferencia entre fumar un porro y meterse un pico de heroína... (4) 4.5 Problemas ortográficos Antes de proceder con el análisis de los errores ortográficos encontrados en el corpus, queremos precisar que si es verdad que la legibilidad es condición fundamental para la comprensión de un texto, también es verdad que el desordenado, caótico e improvisado "tecleo" de los ordenadores facilita la aparición, en los textos, de errores ortográficos. En nuestro caso, además, hay que tener en cuenta el hecho de que los autores de las cartas analizadas se encuentran en el extranjero y escriben con ordenadores cuyos teclados no siempre ofrecen la posibilidad de insertar con facilidad en el texto los acentos del español. ABREVIATURAS * La matricula de la Universidad alemana cuesta 15.000 pts. El semestre... (1) * ... con la beca que nos dan (17.000 pts. al mes) muchos tenemos que trabajar... (15) La grafía correcta de la abreviación de pesetas es ptas.77 MAYÚSCULAS * Yo echo de menos la luz del mediterráneo... (6) Mediterráneo es un nombre proprio y como todos ellos requiere el uso de la mayúscula. * ¡¡Animo!! (11) Como afirmado por Gómez Torrego las letras mayúsculas deben llevar tilde cuando les corresponda, igual que las minúsculas (Gómez Torrego 1991: 44). EL PORQUE CAUSAL * ... es imposible que los entiendas por que todo lo que te digan lo harán bajo los efectos del alcohol. (13) El porque causal cuando no es interrogativo se escribe todo junto y no lleva tilde al contrario del por qué causal en las interrogativas directas o indirectas. EXCLAMATIVAS INDIRECTAS * Me entristece leer ciertos comentarios de peineta y castañuelas y ver como mi país se describe... (5) Los pronombres exclamativos llevan tilde cuando están insertados en proposiciones exclamativas indirectas. EL TÚ PRONOMBRE PERSONAL * ... son los que tu llamas hijos de papá. (14) El tú, empleado en función de pronombre personal, siempre lleva tilde al contrario del tu empleado en función de adjetivo posesivo. ACENTUACIÓN DE LAS PALABRAS AGUDAS * En septiembre pasado llegue... (18) * ... yo tenia razón... (18) * ... intentare no volver a repetirlas. (18) Como es sabido las palabras agudas son las que llevan el acento tónico en la última sílaba. De todas ellas sólo llevan tilde las terminadas en vocal, en n o en s, como en el caso de nuestros ejemplos. CONCLUSIONES A raíz de lo expuesto a lo largo de todo nuestro trabajo podemos deducir las siguientes conclusiones sobre el lenguaje utilizado por los jóvenes en la redacción de e-mails. Vamos a considerar primero cuáles son los factores fundamentales que influyen en la caracterización de este tipo de lenguaje. Nuestro corpus posee unos rasgos peculiares desde el punto de vista lingüístico por estar constituido por textos escritos, por ser el producto de las necesidades de comunicación y socialización de un determinado grupo de jóvenes cuya edad influye inevitablemente en el tipo de lenguaje utilizado y porque el correo electrónico favorece un tipo de comunicación rápida e inmediata. El hecho de que se trate de textos escritos para ser enviados a la sección "Cartas" de El País Digital supone el respeto de algunas normas de publicación (véase 1.7). El hecho de que se trate de textos escritos supone: a) falta de simultaneidad; el autor escribe algo sin saber cuando lo leerá otra persona; b) mayor libertad; los mensajes no son irreversibles; c) una total ausencia del lenguaje de los gestos que se reduce a un relato de los mismos; d) una mayor posibilidad de revisión que, en teoría, constituye un obstáculo para la espontaneidad. El hecho de que se trate de textos derivados de las exigencias comunicativas de un grupo de jóvenes insertados en un contexto en el que se sienten libres de expresar sus opiniones y emociones se manifiesta: a) en el mayor grado de espontaneidad presente en estos textos en comparación con otros textos escritos (interjecciones, repeticiones enfáticas, etc.) lo cual no quiere decir que siempre se produzca improvisación; b) en la abundante presencia de recursos empleados para lograr la economía lingüística (elisión de elementos oracionales; abreviación morfológica, etc.); c) y, por lo que se refiere al nivel léxico, en la presencia de rasgos típicos del lenguaje coloquial y juvenil (préstamos lingüísticos; creación léxica espontánea; etc.). Se trata de un lenguaje vivo, dinámico, en continua evolución y que permite a sus usuarios expresar sus popias ideas y emociones de manera personal, inmediata e innovadora. Personal, porque los recursos expresivos permiten al emisor poner mucho de sí mismo en sus enunciados; pensamos en la dislocación sintáctica, que permite el desplazamiento de los sujetos de la enunciación y la consiguiente "personalización" del enunciado, o en el énfasis lingüístico que permite realzar, dentro de un enunciado, el elemento que más le interesa al emisor. Inmediata, porque los recursos empleados para lograr comodidad como la abundante presencia de palabras y verbos comodines y la supresión de preposiciones hacen posible la economía lingüística y, por consecuencia, la expresión rápida e inmediata de los conceptos que se quiere transmitir. Innovadora, porque el sistema léxico coloquial permite y facilita, la introducción de palabras de origen extranjero (sobre todo anglicismos) o la acuñación de términos nuevos (creación léxica espontánea) que, una vez entrados a formar parte del caudal léxico coloquial y juvenil, lo enriquecen y le permiten evolucionar rápidamente. Las características consideradas y descritas muestran una clara tendencia por parte de los jóvenes que eligen el correo electrónico como medio de comunicación a emplear un lenguaje de tipo coloquial e informal, de acuerdo con las variantes de la situación comunicativa. BIBLIOGRAFÍA GENERAL Libros, ensayos y ponencias: AA.VV. (1989). Análisis del discurso . Hacia una semiótica de la interacción textual. Madrid: Cátedra. AA.VV. Ed. de F. Rodriguez González. (1989). Comunicación y lenguaje juvenl. Madrid: Editorial Fundamentos. AA.VV. Ed. de T. Kotschi. (1996). El español hablado y la cultura oral en España e Hispanoamérica. Madrid: Bibliotheca Ibero-Americana. AA.VV. (1988). Gran enciclopedia Larousse.(vol. 1-12) Barcelona: Planeta. AA.VV. (1997). Internet. Milano: Tecniche Nuove. AA.VV. (1989). La linguistica testuale. Milano: Feltrinelli. Alarcos Llorach, E. (1970). Estudios de gramática funcional del español. Madrid: Gredos. - (1986). Fonología española. Madrid: Gredos. - (1994). 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Soy de esos pocos Erasmus que hemos decidido alargar un poco más la estancia en nuestras respectivas "ciudades de acogida". Sí ¿por qué no?, hasta he conseguido que me repitan el examen aquel que suspendí por gilipollas y por tercera vez. Esta es mi cuarta y última oportunidad, veremos si puedo. Porque yo me he quedado aquí pero no precisamente de vacaciones, la verdad, y además, a estudiar, y en julio, que teniendo exámenes o no en septiembre, normalmente se emplea para descansar. Ese... "por favor" con el que he comenzado es porque precisamente estoy pensando en continuar mis estudios por aquí, ya que con un año no es suficiente, creo yo, al menos para mí, para aprender este idioma, aunque la verdad es que tampoco he estudiado mucho que digamos, vamos. Y... eso, que a lo mejor alguien me puede dar algún consejo o indicación, experiencias de su caso personal... y así tener alguna indicación. Yo ya me estoy moviendo desde aquí para poder volver, pero me parece que hasta que no regrese a España va a ser un poquito difícil, digo yo. Mejor, si alguien responde, mediante las cartas, que muchos leemos; y si no, mediante el e-mail: antonio.villapeloche@kfunigraz.ac.at Me gustaría hacer alguna critica a los que dicen que la beca Erasmus no es una beca porque dan muy poco dinero o casi nada y que si se necesita del dinero de los padres... S, es verdad que no es suficiente, y que además hay que llevar el dinero por delante... pero por favor, sin las 300.000 pesetas que al final dan, a veces más a veces menos -a los de Valladolid algo más-, muchos no podríamos haber venido. Cierto es que es beca, si bien parcial, y eso si sólo nos referimos a la parte económica y dejamos de lado todas las otras ventajas que se tienen. Habría que hablar con propiedad, eso S, pero nunca negar que es una beca, tomemos cada uno el sentido que queramos pero beca, y que sin ella no se podría salir al extranjero. Solamente eso. De momento un saludo... para los que todavía sigan leyendo estas cartas, ya que muchos... se han ido lamentablemente para España... y quizás para siempre. A. Alejandro Villa Peloche, Graz (Austria) 15/07/97 Como puedo comprobar, aquí cada uno cuenta la feria según le va. Puedo leer gente entusiasmada con su nueva vida y gente deseando largarse. Yo vine, en principio, para seis meses con una beca Leonardo y decidí quedarme otros seis meses en este empresa (ya sin beca, pero esa es otra historia). De momento las cosas me han ido bastante bien, claro que siempre uno tiene sus problemillas, pero eso como en todas las partes. He leído las cartas que se refieren a Holanda principalmente, yo no sabría por cual de todas dar mi voto, aquí hay de todo. Yo, en mi caso, los primeros meses no es que lo tuviese del todo sencillo, más bien algo complicado y con una familia tuve una serie de problemas que ahora me hacen reír pero que entonces me llevó hasta un ataque de histeria. Y es que a pesar de ser todo lo civilizados, educados y demás.. eran los tíos más avariciosos, posesivos y tacaños que podéis imaginar. Ahora, sin embargo, cuento con el apoyo de una familia aquí que me trata a cuerpo de rey... y las dos son holandeses. Mi "jefe" me ha tratado en todo momento maravillosamente, al igual que la gente que trabaja conmigo, y cuando tuve una práctica en España, también. No he visto diferencia (también les hay capullos). Lo de la comida, todo es cuestión de adaptarse. Dicen que aquí no hay marcha, yo he salido los jueves hasta las tres de la mañana. Los viernes y sábados puedes estar hasta las tantas... Quizá algo más cerradillos si que son, aunque menos si eres extranjero. En conclusión, todo depende de con quién y dónde te encuentres. Que nadie piense que esto es el paraíso, o que es un infierno. Es otra cultura totalmente diferente que debes aprender a respetar y, en mi caso, a vivir. Por cierto, yo soy de las que como muchos otros me quejo de lo lenta que es la administración en España, pero aquí no es que vaya mucho más rápido, ni tampoco es tan eficiente. Por poner algún ejemplo; mi nuevo contrato me lo mandaron a casa de mis padres, sabiendo que yo estaba aquí, y en otra ocasión la respuesta a una carta dirigida a una fundación holandesa la recibí ¡cuatro meses después!... en todos los sitios cuecen habas. Estrella Mena Benito, Eindhoven (Holanda) 12/07/97 ¡Hola amigos! Soy una malagueña que al finalizar la carrera de Derecho y como no encontraba trabajo decidí iniciar la aventura americana y venir aquí para perfeccionar el idioma y realizar algún curso con el que incrementar el Currículum. Estoy trabajando como Au pair con una familia en Pittsburgh y a la vez realizando unos cursos de inglés para prepararme y examinarme del TOEFL. Llevo algo más de un mes y las experiencias que he vivido hasta ahora han hecho que aprenda a valorar y a querer mucho más mi país, España. Nunca podré acostumbrarme a este tipo de vida, lo que aquí estoy viendo me ha demostrado que los españoles sabemos sacarle provecho a nuestra vida. Aquí la gente vive para trabajar y ganar dinero, no sabe divertirse ni disfrutar. Aquí la verdad es que no lo estoy pasando bien, una soledad inmensa, cada cual vive su vida y no se preocupa de los demás, no conozco a nadie y menos mal que he descubierto cómo navegar por Internet, ya que gracias a la familia con la que vivo puedo utilizarlo y comunicarme con España, ahora puedo conseguir las noticias a diario y saber como va el país. Bueno a vosotros que estáis en España os mando un mensaje de ayuda, si podéis mandadme un E-Mail: (Aupairz@aol.com) necesito encontrar y contactar con gente con la que hacer amistad porque los once meses que me quedan por estar aquí debo sobrellevarlos lo mejor posible; así que ya sabéis, decidme algo. Ahora me despido mandando un saludo a España. Conchi Fenech, Allison Park, Pittsburgh (EEUU) 11/07/97 ¡Hola a todos! Soy un estudiante español en Inglaterra. Estoy detrás de un título que aquí llaman PhD y al que nosotros llamamos doctorado. Disfruto de una beca del MEC, y espero que luego mi país me pueda acoger laboralmente, que para eso se está gastando una pasta conmigo. Quisiera decir unas palabras sobre los Erasmus. Es muy interesante leer las cartas de EL PAÍS, en las que veo una imagen perfecta de la satisfacción de estos estudiantes. Sin embargo, creo que yo puedo contar otras cosas que no leo muy frecuentemente aquí. He estado más de un año en la universidad de Nottingham, así que ya he visto desfilar a unos cuantos Erasmus. Creo que, por un lado, este programa de intercambio está haciendo más por la "construcción de Europa" que muchas medidas en el campo político. Esto es obvio, así que perdonadme por decirlo. Pero por otro lado, he de decir que se las llama becas sin merecer ese nombre. Nadie puede beneficiarse de ellas si sus padres no le dan una buena "bolsa de viaje". La cantidad de dinero que se les da es menos que simbólica. Claro que conozco algunos casos en que los estudiantes "tiran" de sus ahorros o trabajan para poder vivir, pero la mayoría han de ser, bajo estas condiciones, becados por unos padres con excelente salud económica. Aquí en Nottingham sería un problema, no obstante, intentar autofinanciarte. Los bancos son muy exigentes con todo aquel que quiere abrir una cuenta y necesitas una acreditación (se puede repetir el ejemplo con los padres) de solvencia económica. Por supuesto, puedes vivir sin una cuenta en un banco inglés pero es un inconveniente, que te recuerda que todos somos europeos si tenemos dinero. Otra reflexión crítica que se me ocurre (no crítica con el programa, pero crítica) tiene que ver con la euforia de estos estudiantes. Vuelven "con un montón de experiencias". Para muchos, creo en mi modesta opinión, salir al extranjero es el sucedáneo de una vida propia e independiente que no tienen en España. La sociedad actual retrasa la madurez del individuo hasta una edad muy tardía. Eres un adolescente hasta que tienes 26 o 27 años. Vives con tus padres y tu vida se centra en salir a tomar copas, a ligar, ir a la universidad o a pertenecer a alguna organización humanitaria. Todo eso está muy bien, pero no vives tu vida, al menos no con la plenitud de un Erasmus. José Luis Álvarez, Nottingham (Reino Unido) 11/07/97 Bueno, pues ante todo saludar a la gran mayoría. De casualidad accedí a las páginas de cartas de EL PAÍS Digital después de haber mirado mi e-mail y haberme dado cuenta de que, de nuevo había demasiadas respuestas a leer y lo que más me apetecía era leer el periódico y no contestarle a nadie.... Me alegra saber que hay tantos españolitos/as repartidos por estos países del mundo. Yo, en particular, tuve la suerte de decidir venirme a estudiar a Alemania, pero así, simplemente y sin más... sin becas ni impulso amoroso... y gracias a mi estancia aquí, no sólo he conocido este país (que todo sea dicho, tiene su parte positiva y negativa..) sino que a través de mis estudios (Geografía Humana) he tenido la posibilidad de conocer un montón de culturas diferentes y abogo porque cada uno/a de vosotros/as intentéis salir del huevo español y os deis a lo que aquí se llama "multikulturell". Aprovechaos de las oportunidades que os ofrecen los países en los que os encontráis y que por desgracia nuestro país no es capaz de ofrecernos....y sacar a relucir ese ansia de descubrimiento de llevamos dentro y que tanto tiempo estuvo sellada.... Yo, por mi parte, me dejo llevar por el ansia recién nombrada y aprovechando las posibilidades que aquí se me han ofrecido, me voy la semana que viene ocho meses a Centroamérica a estudiar... a hacer unas practicas... a divertirme... a vivir. Saludos desde Giessen. (Schöne Grüße aus Giessen) Txoni Máñez Costa, Giessen (Alemania) 10/07/97 Ya está todo empaquetado y preparado para zanjar, después de tanta despedida y fiesta, el año Erasmus... sin embargo a la hora de marcharme tengo una mezcla de sentimientos opuestos. Por un lado la vuelta a casa y todos los buenos y acogedores recuerdos que ello conlleva, pero por otro me pregunto ¿qué narices puedo hacer con este pedazo de mi vida que he desarrollado y que se siente aquí arraigado? La memoria que de aquí guardo habla otra lengua que va mucho más allá de la barrera idiomática y que no conocía cuando hace unos meses me bajé asustada del avión frente a tanto alemán y tanta nieve. Ahora me pregunto cómo reaccionará esa parte de mí que no sabía que tenía cuando le presente a España, si se esconderá asustada o verá simplemente mi tierra con otros ojos. Es difícil volver a la vieja campiña después de haber estado tan distanciada en el tiempo. Sigo teniendo un agradable sentimiento de lo que es mi casa, el hogar y mis amigos. No obstante siento también una comezón interna que me hace tener ganas de volar hacia otros parajes, de experimentar otras cosas que no conozco. Tengo miedo de perder la oportunidad de conocerme a mí misma en otros ambientes y de respirar otro aire por no estar allí. Ahora me tengo que ir. En una hora cojo el tren que me llevará al aeropuerto... pero creo que al pisar esta vez España lloraré unas lagrimitas que serán algo más que de alegría. Beatriz Schleich, Austria 05/07/97 20 ¡Hola gente! Yo no soy de los que puede fardar de tener un espíritu aventurero desde pequeño y me he pasado la vida en el País Vasco, sin más aspiraciones que tratar de forjarme una vida tranquila entre esta raza de locos que somos los vascos. Me decidí a apuntarme a la beca Erasmus de casualidad y me empeñé en pensar que finalmente no iría, que tan sólo ponía mi nombre en la solicitud para no perder esa posibilidad en caso de que finalmente mi única neurona viva decidiera cambiar de aires repentinamente. Al final no le dio tiempo y murió la pobre y yo tal vez para olvidarla me vine aquí; a comprobar lo feas que son las inglesas y he hecho un detallado estudio por el cual he llegado a la conclusión de que debe ser la alimentación, porque hasta que cumplen doce no están mal de todo; pero como no tengo vocación de Duquedeferia, pues ni los mocos. He aprendido a beber cerveza en condiciones y tengo muy buenos amigos que siempre están dispuestos para todas las locuras que se me ocurran (al contrario de lo que piensan muchos, no son los ciclistas sino los químicos los que estamos hechos de una pasta especial). Como veis tengo un rollo que bueno. Y es que a veces los vascos no somos tan tímidos como dicen y además con toda la diversión que tenemos aquí me animo. Y es que estudiar está bien y trabajar un poco también, pero cuando hablamos de hacerlo en serio... Que trabajen los romanos que tienen pecho de lata. Nos vemos en Austin (Texas) el año que viene... Hasta entonces: HAIZEA BURUN TA IBILI MUNDUN. Luis Lasa Zalakain, Canterbury (Reino Unido) 03/07/97 ¡Hola a todos! A pesar de que ya terminé la carrera, me considero un "estudiante en el extranjero" porque estoy aquí, en Inglaterra, gracias al programa Leonardo (aunque sólo sea por tres meses). Creo que me he leído todas las cartas que me he encontrado en esta sección. Muchas me han hecho reír y otras me han dejado perplejo. Yo soy el primero que echa de menos la cocina española, pero sin lugar a dudas creo que merece la pena lo que supone estar aquí durante una temporada más o menos larga. No sólo por perfeccionar el idioma, sino por lo que representa conocer otra cultura y darte cuenta qué distintas son las costumbres en otros lugares, aunque no vivan tan lejos de nosotros. Lo mismo piensan los ingleses de nuestras costumbres cuando van a España. El otro día, sin ir mas lejos, un colega mío inglés, aquí en la universidad de Loughborough, me vio con un chaleco de invierno y no podía comprender cómo es que no tenia mangas. Hasta que le contesté que esa prenda no estaba hecha para el impredecible tiempo británico, no se quedó contento. Y todo eso sirve de aprendizaje. Contrastar (que no criticar) y sacar conclusiones siempre es interesante, y sin lugar a dudas amplía tu visión de las cosas. A pesar de lo mucho que echo de menos a mi gente, no sólo no me arrepiento de haber venido, sino que si tengo oportunidad volveré a este país siempre que pueda. Todavía no me he encontrado a nadie que no me eche una mano cuando la necesito o se comporte descortésmente cuando nota que soy extranjero (lo cual es más que evidente cuando abro la boca para decir algo). Sólo una vez, recuerdo ir por la calle con un grupo de gente (todos extranjeros en este país) y ver pasar a un inglés en coche soltando algún improperio sobre los extranjeros. Pero imbéciles hay en todas partes, no hace falta salir de España para encontrarlos. Si alguna queja encuentro en todo el tiempo que llevo aquí, es que en la casa donde me alojo hay un chaval de cuatro años que me hace la vida imposible (y a sus padres). Menos mal que se han ido de vacaciones a Túnez durante dos semanillas. Por cierto, que los ingleses se van al extranjero porque ni ellos mismos soportan el tiempo que hace aquí. Me despido. Saludos a todos y no desaprovechéis la oportunidad de viajar al extranjero, si la tenéis. Merece la pena. Fernando Sánchez Martos, Loughborough (Reino Unido) 03/07/97 He estado leyendo las cartas a esta sección del periódico, y me ha sorprendido la proporción de Erasmus entre todos los estudiantes españoles, que por una razón u otra, se encuentran en el extranjero. Yo por mi parte, me encuentro en Hungría, disfrutando de una beca de trabajo de dos meses, gracias a la organización IAESTE, que supongo muchos conoceréis. Estuve una vez tentado de solicitar una beca Erasmus, pero debido a la poca oferta para ingenieros técnicos industriales, decidí posponerlo hasta que salga algo interesante. Quisiera desde aquí animar a todos los estudiantes, a que intenten por todos los medios conseguir "algo" en el extranjero, ya sea un periodo de estudios, trabajo estival, becas de investigación, o lo que sea, ya que es una experiencia siempre enriquecedora, y que abre muchas puertas. Sin otro particular, un cordial saludo desde la tierra del pimentón y el Tokai :-) Alfredo Reino Romero, Dunaujvaros (Hungría) 03/07/97 Me fui de España hace tres años y medio para estudiar Electrical Engineering en la Universidad de Maryland. Salir de España ha significado muchísimo para mí: conocer diferentes culturas (en un país como este, con tantos emigrantes de todas partes del mundo) me ha enriquecido. Todos los días aprendo cosas nuevas lo que hace muy emocionante despertarse por la mañana. Me da pena no ver más españoles fuera de España, y los que veo no paran de decir que se quieren volver. Creo que la curiosidad por conocer cosas nuevas es la mejor defensa contra la monotonía. Facundo Fiorino Schwartrz, Washington D.C. (EEUU) 02/07/97 ¡¡Hola amigos !! Somos dos estudiantes españolas con una beca Erasmus en la universidad de Lausanne y por casualidad un día estabamos consultando nuestro e-mail y nos decidimos a leer las cartas de los estudiantes españoles en el extranjero, con lo cual descubrimos la interesante historia que nos contó nuestro amigo Vicente desde Irlanda del Norte. Nuestra historia es una fotocopia de la suya, sin embargo gracias a que nos había advertido "la sangre no ha llegado al río" aunque no sabemos lo que hubiese ocurrido en el caso de no haber recibido su consejo. La historia es la siguiente: Esta misma mañana cuando estaba tranquilamente durmiendo, alguien tocó a mi puerta y era la maravillosa persona de la conserje de la casa de estudiantes en la que vivimos. No podía dar crédito a mis ojos cuando una persona tan importante me toca a la puerta a las diez de la mañana y me dice que había una llamada de la secretaria de la universidad. Resultaba un poco extraño. !Cual es mi sorpresa cuando la secretaria me pasa a un "estudiante español" en apuros! Las circunstancias ya las conocéis, le habían robado, en la Embajada española no querían saber nada de él...., nuestra primera reacción fue la de ofrecerle nuestra ayuda (porque los españoles somos así). Sin embargo según iba relatando su truculenta historia nos fuimos dando cuenta de que la historia nos resultaba familiar. En cuanto le hicimos unas cuantas preguntas nos dimos cuenta que su historia no tenía ni pies ni cabeza. Cambiaba los detalles a su antojo. Finalmente, le aconsejamos que se pusiera en contacto con la Embajada de España en Ginebra, y que se buscase la vida en otro puerto. Es una pena que por culpa de gentuza como ésta paguen justos por pecadores, porque quizás la próxima vez sea verdad y nadie va a creer lo que se cuenta. Esperamos que el "pobre desamparado" encuentre su merecido "amparo". Nosotras por nuestra parte queremos agradecer a Vicente el habernos puesto sobre aviso, para que una historia como ésta no nos amargue la estancia en el país del queso y del chocolate. La estancia en Lausanne está resultando maravillosa. Un abrazo a todos los españoles que andáis perdidos por el mundo. !Viva España! Marta y María-Ángeles, Lausanne (Suiza) 28/06/97 19 A los que deseen... ¿aburrirse un poco? Porque yo soy uno de esos estudiantes Eramus desperdigados por Europa, fascinados de la belleza del lugar que eligió... pero jodido precisamente hoy por suspender por tercera vez un examen... en alemán, como es de suponer por estar en Austria. No veo muy normal que la gente de aquí se tenga que chapar 360 paginas de una asignatura -para España puede ser normal, pero no para aquí, os lo digo yo-, pero que nos lo hagan tan sólo leer a un Erasmus... No digo que nos tengan que regalar las asignaturas, -que debemos reconocer como todo Erasmus que se precie- como muchas veces pretendemos, pero esto no es normal. Bien que hemos pedido que nos aconsejaran qué estudiar, o que si podríamos hacer algún trabajo... algo para librarnos de estudiar todo ese tocho. Pero nada. Hoy estoy un poco cabreado, sí, pero no como podéis estar suponiendo algunos, por lo "malos" que son los profesores, sino por lo "gilipollas" que puedo llegar a ser por no haber echado horas y horas para poder haber llegado a aprobar esta asignatura. Pero claro, la pregunta clave es: ¿quién quiere sacrificar las fiestas y la diversión de un Erasmus por aprobar tan sólo una asignatura? Pues chicos y chicas, no puedo decir que haya sacrificado toda la diversión... pero si os contase lo que he dejado de hacer por esta mierda de asignatura...es para darse con un canto en los dientes. Amigos Erasmus, saludos; y a los allegados y simpatizantes a esta nueva raza forjada durante un año, o en casos hasta en seis meses... también. Seguiremos en contacto Alex Villa Peloche, Graz (Austria) 28/06/97 Me encanta leer las cartas de estudiantes fuera de nuestro país, yo hace 12 años también salí para hacer una especialidad aquí en Brasil y continuo aquí ahora de profesor. El mundo debería estar lleno de españoles, porque se aprende mucho más cuando se puede comparar. Saludos desde Brasil. Xavier Soler Graells, Curitiba (Brasil) 25/06/97 El Eramus es un sueño del que me alegro haber despertado. Este es mi segundo año en Inglaterra, donde hice el Eramus y decidí quedarme para hacer un doctorado en biología.... Pero ¡ay! ¡cómo ha cambiado el cuento! Creo que Erasmus es estupendo en cualquier sitio, y en casi todos lo casos. En mi caso, disfrazo tanto la realidad que ahora incluso viviendo en la misma cuidad me parece que estuviera en otro país. En fin, me enseñó muchas cosas a nivel humano que no sé si podré explotar alguna vez porque el mundo real es bien distinto. En cualquier caso queda para mí de una manera muy especial. Creo que lo que viene después del Erasmus no es ni mejor ni peor, es sencillamente tan distinto que ese año siempre quedará como una experiencia personal única, y digo única porque mucho me temo que no se puede repetir. Y ahora volviendo a la realidad: ¡Madre mía, cuanta gente hace Ciencia fuera de España! Creo que es realmente preocupante porque si bien para muchas personas puede ser una opción personal -la cual alabo- para otras no es más que una penitencia por la que deben pasar para conseguir tres míseros años de contrato de reincorporación en España. El gobierno debería empezar a tomar nota de esto. ¡Sí, sí! Muchas becas de formación en el extranjero, ¿pero luego qué? Parece que los investigadores sean patatas calientes que saltan de beca en beca.... Creo que es muy triste que "s.o.s." tengamos" esta situación, ¿hasta cuándo? Un poco de dignidad y respeto, ¿no? Un abrazo a todos. PD. Por cierto, algunas personas deberían ser un poco más recatadas en cierta clase de comentario sobre la calidad de la ciencia en muestro país. Pues yo, que aún no he tenido la maravillosa oportunidad de comprobarlo por mí misma, pienso que habrá de todo "como en botica". Por desgracia algunos españoles con ciertos humos de superioridad (jamás entenderé si esto es un complejo), no sé porqué se dedican a echar tierra cobre nuestro propio tejado y ¡eso no! Ana Cano, Norwich (Reino Unido) 24/06/97 La verdad es que llevo bastantes semanas "enganchada" a esta sección de cartas de estudiantes en el extranjero y algunas cartas me han resultado francamente divertidas (especialmente dos de ellas quejándose de los topicazos que debemos aguantar por el hecho de ser españoles). Llevo aquí en Utrecht desde el septiembre pasado y como todos, he tenido momentos buenos y momentos no tan buenos. Al principio fue difícil acostumbrarse a vivir en mi piso de estudiantes donde la incomunicación entre sus moradores está a la orden del día (los pisos de estudiantes holandeses no tienen sala de estar, con lo cual cada uno se mete en su habitación y no quiere saber nada del compañero, salvo si se lo encuentra por casualidad por el pasillo o en la cocina). Con el tiempo una se acostumbra a todo y ahora lo encuentro genial el no tener que dar explicaciones a nadie de adonde vas, cuando vuelves... aunque sigo pensando que la convivencia es un tanto aséptica. Los pisos de estudiantes holandeses son un caos total, los platos sucios amontonados en la cocina (los holandeses deben ser el pueblo que más odia lavar los platos), bicicletas dentro de casa, unas escaleras empinadísimas para romperse la crisma... Entre las cosas buenas; la oportunidad única de vivir en otro país para darte cuenta de que España no es lo mejor del mundo (aunque a algunos les sirve la experiencia para incrementar todavía más su acérrimo apego por España), conocer a gente de todas partes del mundo y darse cuenta de que en el fondo tampoco somos tan diferentes, poder ir en bici a todos los sitios, tomarse un café al lado de un canal, la libertad total, la amistad, lo tolerante y flexible que te vuelves, el conocerte mejor a ti mismo al estar sin nadie que influya en ti, aprender a tomar decisiones por ti mismo, lo agradable que es esta ciudad cuando no llueve, las excursiones por Holanda, las fiestas y juergazos varios, el karnemelk, el día de la Reina, San Nicolás, los holandeses... Y ahora que esto ya está tocando a su fin y todos los Erasmus están haciendo balance, debo confesar que este ha sido el mejor año de mi vida y en el fondo no tengo ningunas ganas de volver a Barcelona. La aventura se acabó. Ruth Ariadne Negro Zegwaard, Utrecht (Holanda) 21/06/97 Estimados compañeros: Disculpen el formalismo inicial, pero como por estas tierras a uno lo llaman de usted a todas horas uno se llega a "suavizar" y agarra un ritmo más pausado en el hablar, y creo que en el escribir también. Me pareció fascinante el debate que pude leer en defensa de opiniones tan opuestas como las que se han expresado en esta sección últimamente. Sinceramente, echaba de menos o "me hacía falta" como dicen por Centro América, tener de nuevo el sabor del debate encendido a la española... y más aún, de españoles lejos de sus casas. Sin ánimo de romperlo, los invito a que lo canalicemos por la vía constructiva de compartir otro tipo de experiencias que hayamos sentido en nuestras estancias fuera de la "madre patria". Si no me equivoco, la mayoría de los que escriben en esta sección, para bien o para mal, son estudiantes ESPAÑOLES en el extranjero, con lo cual me parece que sería grato saber qué opinan de otros estudiantes no españoles para que el que no ha tenido la oportunidad de estar por allí empiece a conocerlos, aunque sea a distancia. Y esta es, repito, sólo una sugerencia. Por si a alguien le parece interesante les contaré la visión que yo tengo de los estudiantes con los que me he "topado" en el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE) de Costa Rica. Para empezar, por aquí se encuentran desde argentinos, con su ideología "inmensa, descomunal", hasta mejicanos de los que les gusta "el picante". Lo que más abundan son los ecuatorianos, los ticos (costarricenses) pues estamos en Costa Rica, los nicas o más bien los "Miami boys" ya que excepto dos, el resto se la pasó en el exilio cuando los sandinistas y los "chapines" o guatemaltecos. La verdad es que cuando uno que como yo que viene de la "madre patria", se pretende introducir en la vida de los latinos, el primer contacto es, en mi experiencia, o bien cortante y seco, de estos de decirse "hola y adiós" o más bien chistoso, ya que no faltan los que te sacan la Z como arma para romper el hielo, aunque otros sigan machacándote después hasta el punto de tener que ser algo cortante. Y es que, a veces te encuentras con gente, como me paso con un turco de Ankara una vez, que aún se resentía por el pasado y te salían con cosas fuera de lugar, como que aún le culpan a uno de la Batalla de Lepanto y esas "movidas". Pero lo cierto que esas ocasiones han sido las menos, y con gente que con el tiempo te das cuenta de que si no tienen problemas, se los buscan. Es cierto que se hicieron burradas hace 500 años, pero ya va siendo hora de mirar hacia delante y empezar a despojarse de la tan argumentada "herencia española". Particularmente, creo que el potencial de Latinoamérica es grandísimo, y por este motivo un grupito de egresados "latinos" estamos formando casi sin "plata" una pequeña empresa de coinversión en proyectos de ahorro de agua y energía con otras empresas de la región. En definitiva, esto es lo que hace falta, ACCIÓN. MENOS PALABRAS HIRIENTES Y MÁS ACCIÓN. DISCUTIR, INCREÍBLE, PERO CON FONDO CONSTRUCTIVO. Eso sí, también es cierto, hay veces que a uno lo tienen ya tan mareado algunas afirmaciones, que en medio de algunos "tragos" no le queda más que responder ..."de acuerdo, me convenció, voy a hacer todo lo posible por devolverles todo el oro que les robamos, pero antes...devuélvanos usted todos los espejitos que les dimos". Juan José de los Santos, Alajuela (Costa Rica) 20/06/97 Aunque ahora no soy estudiante en el extranjero, me animo a echar está carta al buzón telemático para rememorar que lo fui. Estuve 3 meses en Mons, Bélgica, en la primavera de 1995. Allí conocí a Fernando Salcedo, que ahora nos escribe desde Copenhague. Yo mismo estuve a verlo para el puente del 1 de mayo, en la capital danesa. Lo que quiero decir, es que uno de los valores de estudiar fuera es conocer a otros españoles que de otra manera no conocerías, con los que se crean unos lazos de amistad especiales, a base de compartir nostalgias, de necesitar momentos para expresarte en tu idioma por mucho que estés entusiasmado en aprender el del país en que estás, de "guisar" los mismos platos y afrontar juntos los muchos tópicos que sobre nosotros corren, de tantos momentos... Obviamente, conocer a otras gentes de otros países enriquece, pero no comparto la idea de que no vale la pena estar con españoles cuando se está fuera, que es perder el tiempo. ¡Qué va! Los amigos y amigas españoles que consolides en tus estancias en el extranjero pasan a ser buenos amigos, sin lugar a dudas, más asequibles en el futuro que casi todos los demás. Un saludo a todos y, especialmente, a mi amigo Fernando, que tanto se queja del agravio Madrid-Barcelona, aunque sabe que yo no comparto nada esa idea. Fernando, un abrazo. Paco Galán, Barcelona (España) 20/06/97 ¡Hola! a todos los lectores de esta sección. Soy otra afortunada Erasmus que escribe para contar su experiencia. He pasado 9 meses en la famosa Maastricht, y esta ciudad me ha encantado. Como ya comentaba un Erasmus español en Nimega, la variedad de pescado es nula y la iluminación nocturna ridícula, pero me he acostumbrado y me gusta. Todo está en adaptarse sin comparar. Podria enumerar ventajas y desventajas de Holanda en relación con España, pero ¿qué sentido tiene? Hay que quedarse con lo mejor de cada una y no desprestigiar. Hay muchas cosas de Holanda que quisiera para mi país, pero también me doy cuenta de que en España se vive muy bien, y que no siempre somos los últimos del tren europeo. España está muy bien considerada, y de nuestra mentalidad y esfuerzo depende que lo siga estando, y que disfrute de esas cosas que observamos cuando salimos y que quisiéramos tener allí. Creo que estos programas de intercambio entre Universidades están muy bien en este sentido, porque durante unos meses aprendes lo que no está escrito, sobre ti mismo y sobre los demás. Aprendes a ser flexible y tolerante, tiras muros y olvidas prejuicios. Si encima te lo pasas bien, ¿qué más quieres? No hay que generalizar, cada uno vive esta experiencia a su manera. Hay ratos buenos y ratos malos, pero no hay que pensar en esto en concreto sino en el resultado final, que siempre es positivo aunque a veces no te des cuenta hasta mucho después. Quisiera animar a todo el que lo esté pensando para que se decida a embarcarse en esta aventura, pero recomendaría no esperar nada y tomar las cosas como vengan. Personalmente ha sido un curso sencillamente distinto, y si ha habido algo que me ha impresionado ha sido Maastricht y su sencilla armonía. Lo que he vivido y aprendido aquí, me lo llevo conmigo, y vuelvo a España con mucha ilusión y ganas de empezar de nuevo. Ana Moreno, Maastricht (Holanda) 20/06/97 ¡Hola a todos! Me llamo Antonio y estudio Empresariales en la Universidad de Córdoba, y con esta carta pretendo varias cosas: •Descargar toda la impotencia que me ha supuesto la historia que ahora paso a contar. •Vuestra opinión sobre lo que me ha pasado, saber si conocéis un caso parecido, y hasta dónde tengo derecho (si es que realmente tengo derecho) a protestar o reclamar. •Agradecer a toda la gente que está conmigo y piensa que debo protestar y reclamar (especialmente Esther) porque una universidad privada ha estado jugando con mis ilusiones y sentimientos durante al menos 4 meses. Esta es mi historia: Hasta el pasado lunes (16/6/97) yo era un alumno Socrates (no Erasmus), pues me concedieron una plaza para estudiar el próximo curso en un pueblo de Holanda llamado Den Bosch. Esta noticia la sabía desde hace alrededor de 4 meses. Un día, llega a mi casa la información procedente de esta universidad holandesa, donde se especifica que lo que se puede cursar en ella son sólo 6 meses y que sólo tiene 10 asignaturas en inglés, de las cuales 3 debo cursar obligatoriamente (Introducción al holandés, Introducción a la economía holandesa, y un idioma a elegir entre 4), y que aquí no me convalidan de ninguna de las maneras. Yo, sorprendido al ver esos 6 meses (pues desde que solicité la plaza, creía que era un año), pregunto al departamento de Relaciones Exteriores de mi facultad que me explicaran eso de los 6 meses, y me dijeron que no me preocupara que yo me iba 1 año a Holanda. Consciente de que me atienden personas aptas y que se supone que saben lo que hacen, no le doy más importancia (!! Me voy a Holanda 1 año!!). Otro día, este departamento me invita a que le rellene la "Aplication Form" (quien sea estudiante Erasmus sabe de qué hablo), que había mandado la universidad holandesa. En este documento me vuelvo a encontrar que el curso es por 6 meses y vuelvo a preguntar, a lo que me responden que no me preocupe, incluso tachando en este documento 6 meses y escribiendo "Completed Year" (año completo) no me queda duda, voy a Holanda 1 año. Todo se complica cuando una compañera (que iba a ir al mismo pueblo de Holanda), a la que acompaño al departamento de Relaciones Exteriores, sale diciéndome entre sollozos que nos mandan a Holanda 6 meses (no me lo creía). Pedimos explicaciones a este departamento, el cual pasa la "pelota" a una profesora y ésta se la pasa a otro profesor, que finalmente nos confirma que nuestro curso es de 6 meses y que no pueden hacer nada (¡INCREÍBLE!). Os explico más detenidamente nuestra desesperación: Ir a este pueblo 6 meses (septiembre-febrero) supone que nos convalidan 2 ó 3 asignaturas, y cuando volvamos en febrero hemos de comenzar el resto de asignaturas de 4º (5 ó 6) sin haber dado clase alguna durante 6 meses. Tanto mi compañera como yo, pensamos que eso es ir de vacaciones a Holanda a costa de nuestros padres, es decir, nos invitan a pasar 6 meses de muerte (me refiero a fantásticos) en Holanda cursando 2 ó 3 asignaturas; pues nosotros estamos seguros de que si curso aquí 4º normalmente apruebo más de 2 ó 3 asignaturas. Nosotros lo que queremos es hacer un curso completo fuera, que es lo más normal (a mi entender). Los responsables del programa Sócrates de mi facultad, han reconocido su error (no avisarnos con tiempo suficiente de qué se cursaba en esta universidad); pero no nos dan la oportunidad de ir a otra universidad, porque, según ellos, ya es imposible a estas alturas del curso, algo que no creemos porque ni siquiera lo han intentado. No creo que podáis imaginar el "palo psicológico" (en plenos exámenes finales) que tenemos mi compañera y yo, pues de aquí a 1 mes y medio íbamos a estar en Holanda y en menos de 2 horas todo cambia radicalmente. Nosotros no estamos dispuestos a desistir en nuestro intento de que le den una solución a esto (queremos un curso en otra universidad) y si no pudiéramos llegar a conseguirlo, pretendemos que el inepto o ineptos que nos han roto las ilusiones puestas en el próximo curso, pague de alguna manera su error, para que esto no le pase a nadie más. ¿Cuáles son nuestros derechos? ¿Cuáles son sus deberes? ¿Hacemos bien en protestar y reclamar? ¿Debemos aguantarnos? Necesito vuestra opinión para orientarme un poco. Gracias. E-Mail: ( electrash@redestb.es ) Antonio Morales, Fernan-Núñez (Córdoba) España 19/06/97 Quiero escribir estas cuatro líneas para no sólo felicitar a Fernando Salcedo (13/06/97) por su fantástica carta, sino para también añadir un par de cosillas de las cuales uno también esta hartillo. •De que los gélidos inviernos sean una de las dos estaciones del año, y con diferencia la más larga. •De que la gente te asalte en los bares por el echo de hablar español y se pongan a practicar contigo su tétrico español toda la noche con 5 Millers de más. •De las cheeseburgers, pizzas y demás mejunjes alimenticios que campan por el panorama gastronómico de estas tierras. ¡Me arrepiento de no haber visto al Argiñano ese más a menudo y haber aprendido algo de él! •De no poder ver ni un puñetero partido de fútbol, a no ser los de la liga MLS, que son básicamente impresentables y un pecado para la vista. •De que, en contra de la carta de Fernando, todo el mundo haya estado en Madrid, y crean que Barcelona es un provincia remota del imperio, donde se habla una lengua extraña, por aquí denominada, muy cortésmente, como "la otra lengua". •Del transporte y demás servicios públicos, que por definición tendrían que ser buenos ya que este es un país del "primer mundo", y que están a la altura de los de Gabón, (y que me perdonen los habitantes de dicho país por la comparación). •De que la gente, especialmente del norte de Europa, se venga aquí con sus prejuicios y demás boberías hacia los españoles, pegándote puñaladas traperas en cuanto puedan (claro que el español no es de por sí misericordioso....). Pero bueno, a parte de todo lo anterior no me puedo quejar de mis años por aquí, y si tuviera que recomendar la experiencia lo haría sin reserva alguna. Y aunque ya me voy definitivamente de aquí no me voy con pena, como la expresada por la mayoría de autoexiliados por el mundo que tienen que volver a España, ya que aún y habiendo conocido a gente que vale la pena y con la que pienso seguir en contacto, este es un país desagradable y excesivamente hipócrita, sin ningún tipo de valores morales donde la única medida de bondad de una persona se basa en la cantidad de dinero que se tenga. En conclusión: además de volver a España con una estupenda educación universitaria, vuelvo con un aprecio y respeto infinitamente mayor por ella y sus instituciones que cuando salí. Animo y saludos desde Wisconsin. Enrique López Fernández, Milwaukee, WI. (EEUU) 19/06/97 Veo que esta sección está dominada por los Erasmus. También hay muchos estudiantes (entre comillas) fuera de España realizando estancias postdoctorales en centros de investigación extranjeros, y también muchos sacando adelante sus tesis doctorales. Yo soy postdoc en la Universidad de Laval, en Quebec. En mi caso, estoy empezando, pero me encantaría leer sobre la experiencia de otros estudiantes pre y postdoc fuera de nuestro terruño. Aunque he hablado con bastante gente de lo que significan uno o dos años fuera de España, me gustaría saber de las experiencias de otros científicos jóvenes en parecidas condiciones a las mías. Creo que además puede ser bastante ilustrativo para quienes leen esta sección, el hacerse una idea de lo que es este mundillo. Muchas gracias por la oportunidad de escribir. Un saludo. M. Amparo Haro Castuera, Quebec (Canadá) 19/06/97 Estoy realizando el doctorado en EEUU, en Oceanografía Biológica. Ha sido por elección (para tener acceso a la mejor educación en el área), y por necesidad (ante la imposibilidad de hacer un doctorado en España). Para un científico, estudiar en el extranjero es una necesidad, porque en nuestro país la ciencia da mucho que desear. Y si quieres trabajar de científico, es más fácil que lo consigas en cualquier lugar del mundo menos en España. Por cierto, hay una extensa diáspora de científicos españoles, que sabemos que no podremos regresar a nuestro país para ejercer nuestra profesión, y esa es una realidad con la que tenemos que vivir. Mi mensaje es que, a aquellos estudiantes de ciencias que se planteen salir al extranjero, que lo hagan ya, y si quieren vivir de científicos, que piensen seriamente en irse a vivir fuera. Sarah Frías Torres, Melbourne, FL. (EEUU) 19/06/97 Pues sí, pues sí, el inconsciente colectivo existe. Y lo digo por un extraño sentimiento de camaradería que me invade con respecto a los demás españoles que habitan allende los mares. Y nosotros os decimos desde Bruselas: fumad, bebed, y haced el amor y así veréis cómo en el fondo los españoles no somos tan diferentes. Un beso y nos vemos en el Sur. Yago y Pablo, Bruselas (Bélgica) 19/06/97 Hoy he descubierto, por casualidad, que existía esta posibilidad de comunicarte con otros estudiantes que están pasando las mismas vivencias, así que quería contribuir también. Hace 4 meses que estoy en Viena haciendo unas prácticas de un programa llamado Leonardo, y la verdad es que no tengo queja, estoy encantada de estar aquí, sólo que cuándo tienes verdaderos problemas, por muchos amigos y conocidos que hagas, te das cuenta de qué solo estás, fuera del circulo de toda la vida. Pero en fin, de todo se aprende y creo que te ayuda a madurar. Yo animo a la gente que quiera aprender alemán a que no sólo se vayan a Alemania, sino que vengan también a Austria, donde también es el idioma materno el alemán. Irene García Medina, Viena (Austria) 19/06/97 Llevo días dándole vueltas a esto de escribir una carta a EL PAÍS Digital. Creo que tengo que plasmar de alguna manera lo afortunada que me siento de haber podido pasar tres meses en Glasgow. Quizás no ha sido mucho tiempo, pero ha sido suficiente para darme cuenta de la suerte que tenemos los que podemos disfrutar de una experiencia como esta. Supongo que muchos estarán de acuerdo conmigo sobre lo enriquecedores que son unos cuantos meses fuera. Lo que se llega a aprender -dejando de lado lo académico- es mil veces mayor de lo que puede aprender uno quedándose en casa. Pero la verdadera misión de mi carta no es sólo la de trasmitir mi felicidad. Por un lado quisiera animar a todos aquellos que estén pensándose esto de irse de Erasmus pero que no están seguros. Por otra parte, hay cosas que son inevitables y me temo que se acerca el momento de volver a casa. Estos días me estoy dando cuenta de lo mucho que voy a echar esto de menos y me pongo sentimental (y eso que sólo llevo aquí tres meses). Cosas que parecen no salir de lo normal como caminar por Kelvin Way para ir a la Universidad (que para ser sinceros no he frecuentado mucho), o tomar el te con mis flatmates -que son cojonudas-, van a hacer que el recuerdo de Glasgow me arranque siempre unas lagrimillas. Me gustaría animar a todos aquellos que se están dando cuenta de que ya estamos a mes de junio y que ven que el que probablemente ha sido el mejor año de sus vidas se les escapa, a que piensen que todo lo que han pasado aquí siempre formará parte del recuerdo y que eso nadie lo podrá cambiar NUNCA. Bueno, ya me he quedado más tranquila. De verdad que necesitaba desahogarme. ¿Os imagináis como estaría si hubiera llegado aquí en octubre? Seguro que ya vestiría de luto. Marta Stampa, Glasgow (Reino Unido) 17/06/97 Estimado Gabriel: Tienes mucha razón, en efecto yo al igual que tú no encuentro ninguna palabra ofensiva en la carta de Raquel Díaz del 22/05. Además tampoco creo que nacer con suerte se pueda catalogar de "delito". En lo que respecta a mi anterior carta, solamente trataba de poner a las claras que estudiar en Alemania no es tan bonito y placentero como ella nos lo pintaba (que si los dos meses de "vacaciones" entre semestre y semestre, que si la universidad super bien organizada, que si la comida de la "mensa", etc...). Yo me alegro mucho por ella de que este tan feliz como yo en el país teutón, pero no por ello puedo permanecer impasible cuando generaliza en ciertos aspectos lejanos a la realidad y que podrían llevar a la confusión de los demás lectores. También me resulta extraño que la gente se queje de su beca Erasmus si ya de antemano sabrían lo que iban a percibir. Supongo que oportunidades de desplazarse al extranjero con plaza universitaria no se pueden dejar pasar, pero está claro, si no hay pecunio, a achacar con las consecuencias. El que algo quiere, algo le cuesta. Un saludo para ti y otro para Elisa. Carlos B. Crosa, Berlín (Alemania) 17/06/97 18 En segundo de carrera, me enteré que existía un programa de intercambio de mi universidad con UMIST (Manchester) con la ventaja de que además de ser Erasmus, podías hacer un master que te convalidaban con sexto, o sea, juego redondo: master, proyecto, último curso de carrera, todo en un año. Yo pensé: genial. Y desde entonces supe que el último de año de mi carrera lo haría en Manchester. Desde entonces empecé a preguntar a gente que había estado aquí y todo eran buenas palabras: te lo vas a pasar genial, los profesores te tratan superbien, la universidad es increíble, la ciudad es muy animada, o sea, un paraíso, pensé yo. En septiembre pasado llegue aquí y esperaba encontrar un país más avanzado que España (¿por qué siempre pensamos que en España vamos por detrás de todo el mundo?), una universidad infinitamente mejor que la mía, gente maja en clase (¿por qué no?) y, sinceramente, vivir el mejor año de mi vida. ¿Qué me encontré? Una ciudad sucia, fea, con enormes contrastes sociales, con casas negras y abandonadas en pleno centro, una despreocupación absolutmente total por el aspecto en todos los sentidos, una universidad muy grande, sí, con muchos medios, sí, pero donde el trato es muy distante. Unos profesores que pasan absolutamente de ti, que les molesta hacer problemas porque lo consideran como rebajarse, que piensan que todas las horas del día se las puedes dedicar a ellos y te pueden poner clases cuando a ellos les venga mejor. Unos compañeros como nunca me podía haber imaginado: la gente más "trepa" y más competitiva que yo nunca había conocido. Hemos sufrido varias puñaladas suyas y, curiosamente, han venido siempre de dos belgas, por lo que no hemos cogido precisamente aprecio por esa nacionalidad (de forma seguramente injusta). Una habitación en la que no os voy a decir los momentos malos por los que he pasado, echando de menos todo aquello que tengo en España y que nunca había valorado en su justa medida. Por supuesto que no todo ha sido malo. Por supuesto que he conocido a gente majísima, he hecho amigos que creo que serán para toda la vida, he viajado mucho y he conocido sitios preciosos, he ido a muchas fiestas, he conocido muchas culturas (en Inglaterra es fácil, dado la cantidad de extranjeros que hay), he mejorado mi inglés, he aprendido a cocinar (si no, me hubiera muerto de hambre por lo delicioso de la comida inglesa), he aprendido a vivir sola, he visto España desde fuera y me he dado cuenta de que en España se vive muy bien. Inglaterra es un país rico (se supone) pero la pobreza que se ve aquí, las desigualdades sociales, no se ven en España, al menos no tan acentuadas. De hecho hace poco leí en el periódico que España es el 11 país del mundo donde mejor se vive, por encima, por supuesto, del Reino Unido. Y, yo pensé: pues sí, yo tenia razón. En fin, como conclusión puedo decir que un año fuera viene muy bien para muchas cosas, que sería ideal que todo el mundo lo hiciera, pero que se pasa mal. Supongo que unos peor que otros. Yo, desde luego si tuviera que decidir otra vez venirme o no, me vendría, por supuesto. Pero una y no más. En septiembre, si Dios quiere, volveré a mi Madrid querido y, si bien pienso viajar mucho por el extranjero, estancias como ésta de un año, intentare no volver a repetirlas. La vida que hay en España no la hay en ningún sitio. Gracias a EL PAÍS por esta sección y saludos a todos los colegas que leen y escriben en ella. Eva Arenas Pinilla, Manchester (Reino Unido) 15/06/97 17 Estoy harto de: •Que todo el mundo me pregunte que cuántas horas al día de siesta dormimos los españoles por término medio (los 12 meses del año). •Que por venir del sur de Europa las danesas se crean que todos los españoles somos como los típicos macarras asalta-suecas de playa con los que se tropiezan durante sus vacaciones estivales en Calella o Benidorm. •De que todo santo dios haya estado en Barcelona y ni uno sólo se haya dignado de venir a Madrid (efecto 92, ¿falta de playas?). •De que por ser latino te presupongan un experto bailador de flamenco, salsa y demás ritmos tropicales. •De que me den todo el rato la paliza con los toros, yo que jamás he estado en un espectáculo taurino. •De que esta ciudad sea tan jodidamente cara. •De que los daneses solamente sean capaces de mantener una conversación contigo cuando ya llevan unas cuantas Carlsbergs en vena. •De no entender la TV, a la gente en la calle, en los bares, en el super... •De los arenques marinados, en vinagre, ahumados, con curry... •De haber sabido tan tarde de este sistema de conocer las vivencias de otros españolitos perdidos por el mundo y enterarme de las movidas, polémicas y entuertos de la celebérrima Raquel de Ratisbona y del ínclito Rubén de Exeter. Disfrutad del tiempo que os queda por allí y mucha suerte. Med venlig hilsen fra København. Fernando Salcedo Joven, Copenhague (Dinamarca) 13/06/97 Creo que voy a ser una de las poquísimas personas que voy a manifestar mi apoyo a la tan criticada Raquel Díaz. Parece ser que el cerebro español medio no cambia, ni aún con experiencias tan maravillosas como pueden ser las de vivir y estudiar en una universidad extranjera, y la envidia sigue siendo el gran pecado emblemático del españolito medio. La verdad es que no encuentro ni una sóla palabra ofensiva en la carta de Raquel, por mas que la leo y la releo. Parece ser que su "delito" es haber nacido con suerte y haber podido estudiar en medio mundo. Que conste que yo también soy de los que he tenido que pringar verano a verano para poder sacarme unas "pelas" que me permitieran costearme mis estudios de licenciatura, pero no veo que eso sea un motivo para dejar de respetar a aquellos que han podido disfrutar a tope de sus vacaciones estivales. Me hacen mucha gracia aquellos que se quejan porque sólo perciben 10.000 pesetas al mes por su beca Erasmus. Chicos, si lo sabíais, ¿por qué aceptasteis la beca? Yo estoy aquí en Jerusalén, de lector de español, porque me pagan 1.000 US$ mensuales. De no ser así, está claro que yo no hubiera venido a Israel, una nación del primer mundo, desarrolladísima, a enseñar gratis (porque los que están a 10.000 pesetas están trabajando gratis). Para eso, desarrollaría mi actividad docente en un país subdesarrollado, donde mis conocimientos son más necesarios. De hecho, hace poco tiempo di clases de español en Tailandia como voluntario, y no me arrepiento de haber trabajado sin percibir un duro. Los ricos, en cambio, si me necesitan que paguen y bien, así de claro lo tengo. Sin embargo, vosotros queréis estar en Alemania (por supuesto, ¿cómo vais a desperdiciar vuestra valía en el Tercer Mundo?) y cobrando el salario del canciller germano; de lo que se desprende que, además de envidia y falta de respeto, también hay insolidaridad. Como dije anteriormente, la materia gris hispánica es irreversible. Gabriel González Maurazos, Jerusalén (Israel) 13/06/97) Pues el curso se acaba, y para aquellos que hemos venido como Erasmus nos supone la vuelta a casa. Creo que la hora de hacer balance sobre esta experiencia ha llegado. Experiencias buenas (AMISTADES, conocimiento del idioma, viajes...) y no tan buenas (momentos de soledad, añoranza de la tierra...) deberán de ser puestas en la balanza y, estoy seguro que al final, en la mayoría de los casos se inclinará hacia el lado de las cosas buenas. De todas formas, a los que tanto añoráis España, enhorabuena por que pronto estaréis disfrutando de todo aquello que tanto echáis de menos. A los que consideran que esta experiencia ha merecido la pena, pues que lo siento porque se les acaba, aunque siempre habrá oportunidades para volver. Yo, personalmente, prefiero incluirme entre los segundos. Un saludo a todos, desde Leeds. Juan Ramón Osorio Muñiz, Leeds (Reino Unido) 12/06/97 ¡¡¡HOLA A TODOS!!! Hola principalmente a todos los que os encontráis fuera de España. Un saludo para Cádiz, Tánger, Valladolid, Granada, Birmingham y espero que pronto para Berlín. Cuidaos mucho, ya sabéis que España esta dentro de cada uno de vosotros. J.José Correro, Birmingham (Reino Unido) 12/06/97 La verdad es que me ha resultado bastante agradable haber leído estas historias de Erasmus y ver que todos, más o menos, hemos pasado por lo mismo y hemos comprobado que desde que pones el pie fuera de casa, la vida no es un camino de rosas. Me ha resultado bastante difícil pasar este ultio laborales, he ido a para al norte de Francia donde la amistad no forma parte de la vida y no porque no quieran, sino porque no tienen tiempo para ello. No he conseguido adaptarme al ritmo de trabajo francés, es decir, casa-trabajo, trabajo-casa. De todas formas, no me arrepiento de nada de lo que he hecho y creo que me sirve para apreciar muchísimo más a mi país, de ahí que cuando vuelvo a España sólo el hecho de ver gente en la calle me parece el mejor de los regalos. Ana Rodríguez, Lille (Francia) 11/06/97 Me ha llevado algo de tiempo el hacer un recorrido por todas las cartas publicadas en esta sección. Para ser sinceros, me parece totalmente increíble que muchas de esas cartas hayan sido escritas por jóvenes universitarios, por gente que goza del inmenso privilegio de poder obtener una educación en una Universidad extranjera. Yo estudié en Estados Unidos durante un año y ahora me gano la vida como profesor en una escuela pública de Los Angeles. Durante todo este tiempo siempre he sentido una nostalgia que me atenazaba la garganta de vez en cuando. El echar de menos a personas queridas, y el recordar circunstancias vividas con cariño, son momentos por los que todos pasamos en este exilio autoimpuesto. De cualquier manera, si una experiencia como la que todos vivimos tiene algún valor, este es precisamente el de brindarnos en bandeja el conocimiento de un estilo de vida totalmente distinto al nuestro, y en algunos casos radicalmente opuesto. Me entristece que haya tanta gente que se ciegue, que sea incapaz de discernir este objetivo porque están obnubilados por el todavía reciente recuerdo del último guiso que hizo mamá; y me resulta lamentable, y de lo mas patético, que todos estos llorones basen la razón de su barata melancolía en las excelencias que da nuestra tierra: jamón, chorizo, el café de las tres y media... Nosotros somos los que vamos a tomar las riendas de nuestro país, ¿no creéis que deberíamos adoptar otra visión de lo que España es en el contexto del mundo? Por favor, dejad ya de llorar, que mamá va a seguir guisando cuando volváis a casa, pero daos prisa en imbuiros de las enseñanzas primordiales de la cultura en que estáis inmersos porque eso os hará crecer, y no vuestros añorados bocadillos de chorizo. Rafael Gavilán Castro, Pasadena, CA. (EEUU) 10/06/97 He quedado sorprendido por la polémica que se ha levantado con la carta de Raquel Díaz. La verdad, no veo a qué viene todo este ataque desenfrenado a su persona que probablemente tenga su raíz en un síndrome colectivo de "enviditis" o a saber qué. Mi intención, ni mucho menos, era ponerme a escribir y meter leña al fuego, no obstante, me picó la curiosidad al ver que el escenario era ni más ni menos que Regensburg, ciudad que "conocí" casi por casualidad en 1988. Una vez cumplido el servicio militar en 1990, me agarré una maleta, tomé un tren, y me fui a Regensburg con unos cuantos ahorros sin otro fin que conocer mundo, conocer esa Baviera que me había hechizado. Por supuesto, al no tener nada planeado, las cosas no fueron fáciles... Mi nivel de alemán era bastante básico, no sabia nada de nada sobre papeles, no conocía a nadie, tuve que, literalmente, "vivir" en el Jugendherdberger (albergue juvenil) durante 3 semanas, compartiendo habitación cada día con diferentes jóvenes, muchos de ellos emigrantes polacos, rumanos, húngaros.... Encontrar una habitación en Regensburg en 1991 era harto imposible debido al boom de inmigración de la Europa del Este.. En fin, en resumidas cuentas, no fue nada fácil... No obstante, con un poco de "cara" por la vida, en 2 meses estaba viviendo en un estudio, trabajando de profesor de español en la Inlingua SpracheschÜle, fiché por un equipo de fútbol de la serie C, Sportbund Regensburg, adquirí amigos, y, sin buscarlo, me matriculé en la universidad por 10 marcos el semestre (630 ptas. de entonces). Por aquella época no había ni mucho menos tantos Erasmus españoles (éramos cuatro españoles en toda la Universidad), pero lo que sí puedo AFIRMAR, con propiedad, es que eran unos "Orgasmus", como bien apunta Raquel Díaz. Y no por ello los voy a criticar, al contrario, suerte que uno tiene, suerte que uno debe aprovechar. Estoy totalmente de acuerdo en que la comida de la Mensa era fantástica (desayunaba, comía y cenaba), muy económica (unos 2 marcos). También corroboro que la "movida" era increíble, con un montón de "Fests" a diario, y quiero dejar claro que aún estoy en contacto con amistades de entonces, visitándolos de vez en cuando. Los alemanes, especialmente "die Bayern", son unas personas muy nobles, fieles, honestas y divertidas. Las alemanas, dejémoslo en que me gustan "bastante". A todo esto, sólo decirle a Raquel Díaz que no haga caso de estos ataques. Es muy fácil sumarse a la crítica. Si ella ha tenido la suerte de estudiar en Kansas, U.K, y Francia, y encima pasárselo bien, pues felicidades, no sé qué hay de malo en ello, especialmente siendo joven. Después de Alemania, tuve la suerte de "vivir" por un tiempo en Buenos Aires (1993), Sydney (1994), y ahora, desde setiembre que estoy en Hayward (California) estudiando en la Cal State University Hayward, que por mucho que me esfuerce no puedo ni comparar con la fascinante Regensburg. Un saludo a todos los Erasmus, que aunque se autoetiqueten de "mártires", lo que están viviendo no lo van a olvidar en su vida. ¡¡¡Servus!!! Joan Prat Rebordosa, Hayward, CA. (EEUU) 10/06/97 Crónica de una inolvidable experiencia de estudio y trabajo en Alemania En asuntos relacionados con la integración europea se suele escuchar la queja de que todas esas macropolíticas tienen aun muy poca repercusión en la vida de los ciudadanos, sobre todo en cuestiones relativas a las diferencias en nivel de vida en los distintos estados miembros y, con respecto al tema que nos ocupa, a las oportunidades de desarrollo intelectual y personal. Lo cierto es que en ciertos países, entre los que está el nuestro, estas cuestiones se toman demasiado en serio, o demasiado ingenuamente y desgraciado es, en verdad, aquel que hace demasiado caso de la publicidad. Como muestra un botón: para el programa Erasmus de intercambio académico, unos estudiantes son más europeos que otros. Mientras que a un alumno de Sevilla se le conceden unas 180.000 pesetas para pasar nueve meses en Alemania, un francés de Dijon recibe sobre 840.000, a parte de las becas de su gobierno. Procurare ilustrar lo que digo no sólo con estos números sino también con el ejemplo de mi propio caso. Soy un doctorando de filosofía de la Universidad de Sevilla, que al terminar la licenciatura en 1995 accedió a una beca Erasmus. Nadie se dio cuenta de que yo no sabia ni una palabra de alemán, ni a nadie le importo averiguarlo a la hora de concederme la beca. Tampoco era relevante que la Universidad de Maguncia, que era mi "anfitriona", no ofreciera nada especial en lo referente a mi campo de investigación. Lo que en realidad interesaba a las autoridades académicas no era el intercambio científico ni el beneficio social, sino cubrir el expediente y salir en la foto. En cuanto a lo meramente académico, todo erasmus sabe que los profesores no tienen ningún interés en que aprendas o no, porque no eres realmente alumno suyo, así que se limitan a aprobarte para perderte de vista. Yo, por mi parte, recién terminada la carrera estaba ilusionadísimo con empezar un doctorado, y más con lo que viste estudiar en Alemania de cara al currículum, aunque pronto chocaría con la cruda y algo esperpéntica realidad. Para empezar, no me fue posible encontrar al supuesto coordinador de mi programa en Sevilla, (a pesar de que las vacaciones de los profesores de Universidad terminan a primeros de septiembre, doy fe que a primeros de octubre aún no había llegado a su despacho). Lo único que tenia era una carta de cuatro líneas diciendo que estaba aceptado, pero nadie me supo decir nada más, así que llame a Maguncia para preguntar cuándo empezaba el curso y allá me fui entrado el mes de octubre de 1995. Cuando llegué a la Universidad, nadie tenia allí constancia de que yo era un beneficiario del programa, contratiempo que debemos atribuir a la sin par ineficiencia del equipo olímpico de escaqueadores, desayunadores y tomadores de tapitas, con sede en las dependencias administrativas de la Universidad de Sevilla. Por tanto no se me había buscado alojamiento ni se me habían solucionado los trámites de residencia, como se hizo con el resto, así que tuve que experimentar en mis propias carnes lo que significa ventilárselas en solitario con la quintaesencia de la burocracia europea. En mi fervor unionista y ortegiano, y en mi ignorancia de la letra pequeña, yo creía que los españoles teníamos derecho a residir en cualquier país europeo sin mas, pero en Alemania se debe solicitar un permiso mediante una entrevista con la policía que mas bien es un tercer grado, incluso si tan sólo vas a hacer un curso. Para que se te conceda tal permiso, debes probar que tienes residencia (no vale la casa de un amigo. Hay que enseñar un contrato de alquiler) y una cantidad mínima para vivir, alrededor de 850.000 pesetas. Yo por mi parte llegué con diez mil duritos y la intención de buscar un trabajo. Así se lo explique en mi inglés macarrónico al polizonte, después de haber esperado durante casi cinco horas en una habitación en la que se hacinaban cerca de cincuenta personas de todas las nacionalidades. Como ya sospechaba, en vista de la normativa y sin la posibilidad de camuflarme entre el resto de los estudiantes extranjeros, me pusieron interminables pegas, y como yo adolezco de incontinencia verbal y empecé a clamar por mis derechos, me acabaron despidiendo con cajas destempladas y con ciertas expresiones vernáculas, indignas de un funcionario, cuyo significado aprendí después. El caso es que pasé todo el curso en el país trabajando como un animal y sin estar legalmente registrado. El problema fue que el permiso de residencia era necesario para conseguir la tarjeta fiscal, con la cual es calculada la cantidad de impuestos que cada uno debe pagar, así que en los trabajos que tuve se me retenía sistemáticamente el máximo legal, cuando en ese país los estudiantes gozan de exención fiscal. Podrán ustedes imaginar que, aunque era poco dinero, esperaba la beca como agua de Mayo. Yo creía que el cobrar era cuestión de semanas, pero no es esa la forma que La Hispalense tiene de hacer las cosas. No vi un duro hasta pasados cinco meses, y no la cantidad completa. El resto tardo aún más. Durante ese tiempo se me ocurrió solicitar una beca de la Universidad de Maguncia, puesto que yo había ido a estudiar y no de emigrante de los sesenta. Curiosamente en Alemania los únicos estudiantes con derecho a beca son los de fuera de la Unión Europea y los alemanes. Si eres español, por ejemplo, te dicen que trabajes para vivir o que te vuelvas a tu país. Una opinión similar tenia nuestro consulado. La persona que me atendió me dijo que no podía venir a un país a ser una carga, y que lo mejor era que volviera a Sevilla. Como yo contesté que no me daba la gana, allí acabo su ayuda. En fin, en esos doce meses no aprendí filosofía de la de los libros, ni tampoco alemán, aunque trabajar en una cadena de montaje o descargando camiones a diez grados bajo cero verdaderamente te incita a pensar. Yo, como la mayoría de los estudiantes españoles, no la había doblado en mi vida hasta entonces, y la Universidad española tampoco te enseña a buscarte las habichuelas con el cerebro, sino mas bien, y en esto tiene más éxito que otras en Europa, a mantenerte en la subnormalidad infantiloide-intelectual y a tragar lo que te echen sin protestar. En definitiva, después de cinco años alimentado de "sopa de convento", como Machado llamó una vez a la filosofía española, un poco de saber callejero no me vino mal, pero tampoco recomendaría a nadie mi experiencia. Juan José Gómez Gutiérrez, Londres (Reino Unido) 10/06/97 16 ¡¡Hola a todos los estudiantes en el extranjero!! Llevo media hora leyendo las cartas de otros que, como yo, un día se armaron de valor y decidieron marcharse al extranjero a estudiar o simplemente a aprender otro idioma. ¡ÁNIMO! También me he dado cuenta de que voy a ser el único que escribe desde Cork (Irlanda), que es el sitio en donde he pasado este año sin igual, lleno de experiencias positivas y, sobre todo, la confirmación de que puedo vivir un año "by myself" en el extranjero, echando de menos España al principio pero, después de un tiempo, acoplándome perfectamente a esta torre de Babilonia que es el Proyecto Erasmus (que para muchos es sólo Erasmus y poco Orgasmus) debido a que hay gente de absolutamente todos los rincones del mundo. También decirle a Raquel que muchos tienen que trabajar para poder costearse esto (la beca no llega ni para pipas), y que aquí no regalan nada. Desgraciadamente, esto se acaba ya, dentro de diez días estaré de vuelta a casa, sufriendo, me imagino, un super trauma "post-erasmus", pero haciéndome la promesa de que este año no será mi ultimo año en el extranjero. José Luis Fresnadillo Pérez, Cork (Irlanda) 07/06/97 Estimados lectores de EL PAÍS: mi situación en Alemania, concretamente en Munich, no se debe a los estudios, ya que me vine aquí una vez licenciada y con ánimo de encontrar unas prácticas en el campo de la publicidad. No he tenido la suerte de poder entrar en la Universidad, cosa que me hubiera encantando, ya que aqui en München o entras por una beca Erasmus o mediante un examen escrito y oral sobre tu conocimiento del idioma, y que según he sabido hay que ser totalmente bilingüe. Sí que es verdad que aquí los universitarios gozan de muchas facilidades: apartamento por 200,-DM, no pagan impuestos al coger un trabajo, transporte supongo que también será más barato, y ayudas dentro del ámbito universitario. También hay que tener en cuenta que aquí la vida no es para nada económica y con el dinero de una beca supongo que no dará nada de sí. No se si conocéis München, pero es una de las ciudades más caras de Europa, y para los que no gozamos de becas un apartamento de sólo una habitación, es decir un estudio , nos sale por 90.000 pts. Por no hablar de salir por ahí. ¡Ah! que si eres como Raquel y te lo puedes permitir pues divinamente. El transporte urbano es también carísimo, pero existen tarifas especiales que te salen bastante económicas. Lo bueno de todo es que conoces a mucha gente que está en tu situación, y con la que intercambias trucos. Por ejemplo, cómo ahorrar impuestos, dónde salen los cursos de alemán más baratos (VHS), qué periódico es mejor para encontrar trabajos de 610.-, cómo lograr que te den un piso (cosa que lleva su tiempo y te examinan de arriba a abajo), etc, etc, etc. Supongo que todos vosotros, estudiantes de Erasmus, no os encontrareis en la misma situación idílica en la que se encuentra Raquel, y que sabréis que lo mejor para llegar a fin de mes es un Aushilfs Job a base de 610.-, y lo duro que es no poder disfrutar de esas vacaciones idílicas en Bayern, y mucho más en la "Oktober Fest". Espero que disfrutéis vuestra estancia en Alemania y que aprovechéis la Universidad a tope. Yo, por mi parte, me quedaré aquí algún tiempo más ya que existen muchas oportunidades para entrar a trabajar en empresas que en España ni siquiera hubieras imaginado. Tschuß und Servus !!! Beatriz Gómez, München (Alemania) 04/06/97 Llevo dos años estudiando en Francia (empecé como Erasmus, y ahora continuo aquí un tercer ciclo) y la experiencia no puede ser más positiva. De no ser así, no habría vuelto, está claro. Es cierto que al principio puede ser difícil, sobre todo mientras te adaptas a la forma de vida del país y mejoras tu nivel en la lengua. Esto último me parece fundamental para una buena integración. Con el tiempo, he descubierto que pese a los tópicos los franceses distan de ser como los pintan. Creo que hay buena y mala gente, como en España, y como, imagino, en todas partes. Personalmente he hecho grandes amigos de esta nacionalidad. Hay ciertas diferencias culturales respecto a nosotros, pero eso es justamente lo más enriquecedor del contacto. No me parece la mejor aptitud, encerrarme en el circulo de Erasmus de mi nacionalidad (pienso que es algo complementario), hablar castellano las 24 horas del día, y quejarme todo el rato de lo mal que se come aquí, (aunque Francia no seria el mejor ejemplo para ilustrar esto), no parando de criticar a los "gabachos", o dando la lata a todo el mundo con lo muchísimo que añoro España. No quiero decir con esto que no ame mi país, del cual estoy orgulloso, nada más lejos de la realidad (de hecho, aprovecho la mínima ocasión para darle buena publicidad y para defenderlo de posibles criticas), pero creo que debe aprovecharse al máximo la oportunidad de estar en un país extranjero, abriendo tu espíritu a lo nuevo y desconocido. Creo firmemente que en el conocimiento de otras culturas, otras formas de pensar, encierra en el fondo el conocimiento de uno mismo, y es el camino hacia la tolerancia. Esto, naturalmente, es mi opinión personal, fruto de la experiencia vivida durante estos dos últimos años. Habrá bastante gente que opine de otra forma, y me parece lógico, están en su derecho de hacerlo. Desde aquí les invito a que tomen la palabra, y expresen lo que sienten. Alejandro Cadarso Martínez, Toulouse (Francia) 04/06/97 Estaba simplemente leyendo las noticias en Internet, cuando me encontré un montón de cartas hablando de nosotros, los estudiantes en el extranjero. Lo poco que leí no me gusto nada. Yo vine en agosto del año pasado a Idaho, Estados Unidos, para mejorar mi inglés ya que es algo extremadamente importante hoy en día; sin idiomas no vamos a ningún sitio en este mundo. Antes de todo, leí por ahí en una carta de alguien que pensaba que todos los que nos íbamos al extranjero éramos unos niños de papá, pero aquí tenéis escribiendo a una chica cuyos padres han tenido que meter horas y horas y ahorrar dinero para hacer posible que yo viniera aquí. Quiero que todo el mundo sepa que algunos no nos vamos al extranjero de vacaciones, vamos al extranjero para poder aprender el idioma, conocer otras culturas y enseñar la nuestra, madurar, y por último, si queda tiempo, sí intentar pasarlo bien. Creo que esta gente que critica sólo tiene envidia. Nosotros, los que hemos ido al extranjero somos más valientes que algunos, ya que es muy difícil superar ciertos momentos sin el cariño de nuestros propios padres. Apoyo a todo el que esté ahora pensando en hacer un año en el extranjero, es la mejor experiencia que puedes tener en tu vida. Elena Sánchez, Idaho (EEUU) 03/06/97 Un indignado Erasmus en Regensburg, Escribo esta carta para contestar a las dos que Raquel Díaz ha escrito a este apartado, las cuales me han causado una tremenda indignación. En primer lugar me gustaría comentar que yo estudio 4º de Empresariales en Regensburg y en mis clases existe también masificación de estudiantes como en España. Me gustaría que Raquel se pasase una semanita conmigo y viese cómo hay clases en la que los estudiantes se sientan en las escaleras porque no tienen sitio. Aunque debo reconocer que gozan de muchas prestaciones que no tenemos en la universidad en España, que dada la situación económica de ambos países encuentro incluso normal. También me gustaría resaltar que en Regensburg existen Erasmus, que no están en Alemania "de visita", ni "por cambiar de ambiente", ni "viajando" y mucho menos "sin agobios a la hora de estudiar" sino todo lo contrario, se las están viendo negras para aprobar asignaturas cuyos exámenes son tan difíciles como en España añadiéndole a esto la dificultad que supone estudiar en un idioma cuyos términos (económicos en mi caso) no dominan. Sólo comentarte que mientras tú ibas de fiesta en fiesta, yo he estado semanas traduciendo o descifrando mis apuntes en mi habitación y sin tener apenas tiempo para disfrutar de esa desenfrenada vida de "orgamus". Mientras tú disfrutabas de la "maravillosa" comida de la Mensa (comedor universitario), yo trabajaba en ella para poder llegar a final de mes sin tener que pedir un duro a mis papis. Mientras tú pasabas uno de tus innumerables veranos en el extranjero, yo trabajaba 12 horas al día en una frutería para poder costearme los gastos que sabia que me iba suponer un año en Alemania. Porque hay gente que hemos tenido que trabajar, y a mucha honra, y de esta manera podemos valorar la única oportunidad que tenemos de aprender un idioma. De lo que realmente estoy orgullosa es de tener 22 años y poder haber pasado un año en Alemania sin haberles tenido que pedir un sólo duro a mis padres, y estoy convencida de que si lo hubiese necesitado ellos me lo hubiesen enviado. Eso es realmente lo que enriquece la vida de una persona y no pasar un año en un país extranjero yendo a fiestecitas, recorriendo países con el dinero que papi y mami te dan, eso no amplia horizontes. Yo también he viajado pero creo que lo hemos hecho de formas muy distintas ya que yo he estado trabajando uno de los dos meses de "vacaciones" para poder costearme un mes de inter-rail, en el cual he dormido un montón de noches en trenes por no poder costearme el albergue. Lo más triste de todo esto es que mientras tú disfrutas de una beca Erasmus, yo me he quedado sin dinero de la comisión por un fallo burocrático. Espero dejar patente con esta carta que estudiar en Regensburg no es Sensación de vivir y te pediría, Raquel, que no generalizases en tus cartas porque es indignante que una persona con una riqueza cultural adquirida a lo largos de sus innumerables experiencias en el extranjero como tú sea capaz de escribir algo así. Esther Avelino , Regensburg (Alemania) 03/06/97 15 Escribo esta carta para contestar a Raquel Díaz sobre el concepto que tiene sobre los estudiantes Erasmus. No sé lo que te has creído, pero deberías darte una vuelta por la Universidad de Belfast para que veas y para que te enteres (que falta te hace) de que hay becarios Erasmus que estudian y se lo tienen que currar. Primero, aquí la carrera es mucho más dura que en España y segundo, con la beca que nos dan (17.000 pts. al mes) muchos tenemos que trabajar para lo que tu llamas (¡no se lo pierdan!) tocarnos la barriga. Otra cosa es que tengas envidia y no puedas salir al extranjero o que, por otra parte, tengas miedo de salir del regazo de tus papaitos; así que yo te animo a que salgas de España, trabajes y estudies a la vez y en una Universidad que te hagan estudiar, así cambiaras de opinión y saldrás del ostracismo en el que parece que vives. José Molina, Belfast (Reino Unido) 03/06/97 Sólo envío unas líneas para añadir mi punto de vista a la polémica "vida Erasmus". No comparto la idílica visión de Alemania que ha ofrecido mi colega de estudios, Raquel, en Regensburg, ciudad, en la que también me encuentro yo. Para empezar, no todos los estudiantes aquí llevamos la misma relajada vida, de "juerga y desenfreno". Como jóvenes que somos, nos gusta salir de vez en cuando, pero yo no salgo con más frecuencia que en España, en un país donde los bares cierran a la 1:30 de la noche. En el semestre de verano, que acaba de comenzar, mi horario se compone de 24 horas a la semana. Cierto es que en España, en la Universidad de Traducción de Granada, donde estudio, las horas semanales eran bastantes más, pero esta diferencia se compensa con el trabajo diario que hay que dedicar a ciertas asignaturas en casa, pues el estudiar en el extranjero SERIAMENTE supone un esfuerzo considerable. Es decir, que para nada me está resultando tan fácil, y en mi misma situación, conozco a otros cuantos por aquí. Las famosas vacaciones bávaras, que Raquel nos cuenta, van a provocar que los estudiantes que aquí nos encontramos, tengamos que quedarnos hasta principios de agosto, pues el curso dura un mes más de lo normal. Y de la comida de la Mensa no voy a hablar, porque mi úlcera de estómago ya lo dice todo. ( ¡Hay que ver que protestona soy...!) No es que esté descontenta de mi estancia en Alemania, por el contrario, me siento muy a gusto en este país, y creo que el disfrutar de una Erasmus ofrece un horizonte mucho más amplio en la vida y una mentalidad mucho más abierta. Yo también he conocido gente estupenda, y mis experiencias aquí se pueden clasificar de muy positivas. La comunidad española aquí es de lo más variopinta. No todos aquí pueden permitirse el lujo de despilfarrar el tiempo o el dinero, pero sí que es verdad que he conocido españoles majísimos que comparten mi forma de vida, y el objetivo de aprovechar el tiempo en Alemania lo más posible. La mayoría estamos aquí para aprender alemán en un tiempo récord, pues volver a este país no nos va a resultar económicamente tan sencillo como quizás ahora. ( Aunque la cantidad de dinero que recibimos es mínima, pero algo es algo...). Baviera es además una región muy bonita que merece la pena visitar... En fin, recomiendo a todos los que aún no han viajado al extranjero que se animen, y disfruten esta experiencia irrepetible, pero por favor, que nadie se lleve la falsa impresión, de que aquí nos lo regalan todo, porque no es así para nada. Yo sólo voy a saludar a Carlos el chico que escribe desde Berlín, porque me ha caído bien y comparto muchas de sus opiniones. ¡¡Muchos recuerdos desde la ciudad del Danubio!! Elisa Calvo Encinas, Regensburg (Alemania) 02/06/97 14 Me gustaría contestar a Raquel Díaz en relación a su carta en la que nos pone a todos los Erasmus de vuelta y media. Pero chica, ¿quién te crees que eres? Ante todo, no se puede generalizar pues no todos tenemos la suerte de pasarnos un añito rascándonos la barriga. Yo estoy de Erasmus en Londres, y aunque reconozco que el trabajo aquí no es tan duro como en España, soy consciente de que tengo que aprobar todo si quiero que me convaliden el tercer curso. Además, de ser hijos de papá, nada de nada. Con la beca que nos dan no nos llega ni para dos meses. La mayoría de mis compañeros tienen que trabajar para llegar a fin de mes, y yo si no lo hago es porque me pasé todo el veranito currando. Estoy seguro que el porcentaje de niños pijos entre los que estudian habitualmente la carrera en el extranjero es mucho mayor que entre los Erasmus. Y no me podrás negar que en España, tradicionalmente, los que se han ido a estudiar una carrera al extranjero o bien era porque no conseguían entrar en lo que les gustaba en España, o bien son los que tu llamas hijos de papá. También es cierto que hay muchos estudiantes españoles que se fueron al extranjero con el fin de aprender un idioma a la vez que trabajaban en algo, y que una vez allí decidieron quedarse porque tenían más posibilidades para estudiar. Para ellos, todas mis felicitaciones. Pero, recuerda, no todos los Erasmus somos Orgasmus (aunque a una gran mayoría les gustaría serlo). Juan Miguel Ortega Herraez, Londres (Reino Unido) 01/06/97 Estimados europeos: Unas breves líneas para saludarles desde lo que se podría llamar un exilio elegido desde 1992, el año de... creo que todos recuerdan. Ese fue el año que pasé ampliando mis conocimientos en veterinaria (profesión que aparece en mis credenciales, pero que no termino de ejercer, no sé todavía bien el porqué),cerca de donde hoy parece que se descubrió cómo clonar animales. ¡Parecía tan tranquila Escocia entonces! La verdad es que uno se sorprende cuando está tan cerca de algo y no se da cuenta del potencial que tenía hasta que lo tiene lejos. Sin embargo, no sé porqué pero me da la sensación de que en Euroespaña queda bastante tiempo para que se dé algo parecido. Aunque esta vez no sea con animales, quizás sea peor aún, por tratarse de ideas. Lo peor de todo es que no sólo es en esta parte de la nueva Europa que parece estar dándose este fenómeno ideológico de estancamiento, sino que en todo el resto de Europa también. Eurosajonia parece que quiere volver a probar a los laboristas, Eurofranconia se pone celosa, pues incluso Daniel el Rojo es utilizado para lograr la victoria, Euroalemania pierde la fe en su líder y Euroespaña, como siempre, hace gala de su gallardía llevando la contraria. Espero estar rotundamente equivocado. Después de ver todo esto desde Centroamérica, aunque ahora con el ojo del estudiante de empresas en que me desempeño, uno se queda con un cierto "saborcito" de que pasará mucho tiempo antes de que le sorprendan a uno con alguna noticia desarrollista de un calibre tan animal como la que mencionaba, haciéndole decir a uno... ¡con lo tranquila que parecía esa Europa tan dormida en su desarrollo! Y lo peor no es esto, sino que estoy seguro de que todos los días, en cada uno de los miles de restaurantes chinos que hay alrededor del mundo, hay un asiático que se lo repite cada mañana. Es más, no hay duda que todos lo repetirán al unísono cuando Hong Kong vuelva a ser Chino dentro de un mes escasamente... ¡esperemos que entonces no les dé por pegar una patada al suelo, por el bien de Europa! Juan José de los Santos Sanz-Bustillo, Alajuela (Costa Rica) 01/06/97 A un tinerfeño en Berlín (Carlos B.Crosa ): Es lógico que nuestras experiencias en Alemania -tú estudiando aquí toda la carrera, y yo sólo "de visita"- sean distintas. Cuando escribí la primera carta a esta sección, no era otra mi intención que la de aportar mi experiencia personal como estudiante Erasmus en Regensburg. Como tal, he tenido dos meses íntegros de vacaciones (no he tenido que escribir ningún Hausarbeit, ni -gracias a Dios- me ha hecho falta trabajar). En ocho meses no me ha dado tiempo a aborrecer la comida de la Mensa (a pesar de comer en ella todos los días y a menudo también cenar), y como Erasmus soy feliz durante un año cambiando de ambiente, viajando, aprendiendo un idioma, y sin tener agobios a la hora de estudiar. Y si los alemanes me caen fenomenal será que he tenido suerte y sólo he dado con los buenos. Si tú estudiaras un año como Erasmus (o Sócrates o como quiera que se llame ahora) en cualquier otro país, quizás también te inundaría la euforia, y entonces me comprenderías. De momento quedas invitado a pasarte por esta bonita y animada ciudad medieval a orillas del Danubio. Yo seguiré disfrutando al máximo de estos dos meses que me quedan aquí. Como Erasmus y a mucha honra. Carlos, buena suerte con tus estudios de Periodismo. Un saludo. Raquel Díaz Francia, Regensburg (Alemania) 31/05/97 No pretendo contestar a ninguna carta en especial, sólo dar un poco mi visión de este país en el que llevo 5 meses. Para empezar, resulta que yo estoy trabajando aquí, y no estudiando, pero este es mi primer trabajo, recién licenciado, así que no hay gran diferencia. Entre otras cosas más o menos llamativas, debo reconocer que lo que me he encontrado en Holanda es bastante diferente de lo que me esperaba. No, no me esperaba zuecos ni tulipanes por todas partes, pero sí que muchos servicios funcionasen notablemente mejor que en España, y algunos funcionan notablemente peor, lo cual me sorprendió mucho desde el principio. Los autobuses urbanos, por ejemplo (al menos en mi ciudad, Nimega), son una vergüenza, al menos comparado con Donostia o León, las ciudades donde viví antes. Las líneas están mal diseñadas, los tiempos de espera son exagerados, y son carísimos (la tarifa más barata para ir de mi casa al trabajo, lo que en bici son 15 minutos, supone alrededor de 170 pesetas, con bonobús). La comida en Holanda es una ofensa para el paladar y la salud. Como comenta un amigo italiano, es lo justo para sobrevivir. El pescado es casi inexistente, y la comida rápida es la reina de la alimentación. El invierno es deprimentemente frío, húmedo y oscuro. A parte de las escasas 7 horas de "luz" solar, la iluminación artificial nocturna es ridícula. Sin embargo hay muchas cosas que apreciar. Para empezar, RENFE podría aprender un montón de los ferrocarriles holandeses, en cuanto a horarios y a comodidad. La estructura de la ciudad, aunque no es buena para "ir de marcha", es extraordinaria en cuanto a habitabilidad y estética, hasta el punto de que mi ciudad parece un montón de casas en medio del bosque. Andar en bici aquí es algo inimaginable en España, por la superabundancia de carriles bici con sus propias señales y semáforos, y el respeto de los conductores. Y los holandeses, salvo raras excepciones, son gente muy cordial, amistosa, e interesada en nuestro país. Es cierto que casi todo el mundo habla inglés (lo de otros idiomas, ya menos), pero cuando te encuentras a alguien que no lo habla, se pasa mal, especialmente en la caja del supermercado. Habrá que ir aprendiendo holandés... Se trata de un país muy abierto, donde hay un montón de inmigrantes, ya que no ponen tantas trabas como -vergüenza para nosotros- en España. En general es un sitio muy bonito e interesante para pasar una temporada, (quizá un año o dos), pero no para quedarme a vivir. Echo de menos demasiadas cosas de mi país. Pero nunca olvidaré esto, ni me arrepentiré de haber venido. Por cierto, tengo que reconocer, como alguien decía por ahí, que es cierto que los españoles y los italianos enseguida congeniamos. Julio Garay González, Nijmegen (Holanda) 29/05/97 Hoy me he enterado, al leer las noticias de ELPAIS Digital, del caso de la pobre señora esa que falsificó actas de calificaciones para salvar la carrera del familiar de un amiguete. La verdad es que, viniendo de una universidad española, estas cosas para mí no son noticia, sino el pan nuestro de cada día. Durante los años que pasé en Madrid para sacar la licenciatura, observaba cómo aquellos que nos matábamos a estudiar siempre sacábamos peores calificaciones que aquellos niñatos pelotas o miembros de alguna de las arraigadas castas del ámbito universitario: no hay más que leer los planes de estudios de todas las universidades de España para observar cómo una y otra vez siempre se repiten los mismos apellidos en el profesorado. Por estos mismos motivos, me alegro de que unos cuantos miles de kilómetros me separen de todo ese endogámico mundo de corrupción, clasismo, politiqueo, indecencia y falta de ética. Gabriel González Maurazos, Jerusalén (Israel) 28/05/97 Mando esta carta simplemente para contestar a la de Raquel Díaz Francia . Raquel: tengo 22 años, soy de Tenerife y ya llevo 4 viviendo en Alemania. Estudio periodismo en la Universidad Libre de Berlín (FU) y la verdad es que me gustaría hacerte unas puntualizaciones acerca de lo que escribes. Es cierto que en Alemania como estudiante se te ofrecen una serie de facilidades no sólo económicas dignas de todo elogio; si yo me vine a estudiar aquí fue porque no me podía permitir la carrera en España. Ahora, lo que no entiendo es cómo puedes llegar a sobrevalorarlo todo de la forma en la que lo haces. En primer lugar, las "vacaciones" de dos meses que tú llamas entre semestre de invierno y semestre de verano nos sirven a los estudiantes fijos (no como a los de Erasmus u "Orgasmus", según se quiera) para elaborar nuestros trabajos escritos, ya que en la gran mayoría de las asignaturas no se hacen exámenes finales como en España. También solemos aprovechar que no hay clase para buscarnos un trabajo y así no tener preocupaciones al siguiente semestre cuando miremos en nuestros bolsillos (no todos somos hijos de papi y no nos queda otra opción que la de "currar" regularmente). Ya ves que entre lo uno y lo otro apenas queda tiempo para disfrutar de las "vacaciones". Y que digas que hasta la comida de la "Mensa" (comedor universitario) te parece deliciosa, debe ser porque no comerás todos los santos días en ella o porque tu estómago es especial. Gracias a Dios que sé cocinar bastante que si no.... Por último, y esto va para todas las chicas que leáis mi carta, no os creáis que los alemanes son tan educados y divertidos. Sobre si son guapos o no, ahí no me meto pero verdaderamente... deberíais oír a alguna amiga mía. Eso sí, que nadie me malinterprete, yo estoy igualmente muy feliz en el país teutón aunque, claro está, nunca se puede generalizar y aún menos exagerar en ciertos aspectos. Ver respuesta . Carlos B. Crosa, Berlín (Alemania) 28/05/97 13 ¡Hola! a todos los estudiantes españoles en el extranjero. Mi experiencia aquí en Manchester está siendo bastante positiva, pero no llego al extremo del famoso Rubén de Exeter, que parece estar extasiado con su estancia en Inglaterra. Hay cosas que me gustan de aquí (por supuesto no las "beans"), sobre todo el paisaje que he podido admirar en algunos viajecillos que he hecho por aquí (recomiendo el norte de Gales); pero sigo pensando que España es un país maravilloso para vivir y para visitar. Para mí, la prueba está en que las veces que yendo de vuelta a casa en el avión se me ha ocurrido mirar por la ventanilla para observar nuestra querida tierra, siempre he sentido algo especial al observar el contraste de colores (verdes, amarillos, y sobretodo ese marrón "tierra" tan vivo), que no es posible ver en Inglaterra (verde de aquí a la eternidad). Y no es cuestión de que me sienta feliz por volver a casa ni nada de eso, simplemente que me gusta esa mezcla de colores, y que me aburre verlo todo verde. No sé si me está quedando esto un poco cursi, pero en todo caso quiero decirle a Rubén, que si no se ha pasado por Manchester, que lo haga y verá los "maravillosos" edificios de "Picadilly gardens" y en general todo el centro. El primer día que llegué a Manchester pensé si es que habían montado un concurso para ver quién hacia el edificio más feo o algo así. Ahora, no me cabe duda de que todos los arquitectos ganaron un premio (¡y ojo que lo dice uno que ha vivido en Móstoles toda la vida!). En cuanto a lo que dices sobre lo de tratar de entender a los ingleses, te diré que: 1. Si son menores de 30 es imposible que los entiendas por que todo lo que te digan lo harán bajo los efectos del alcohol. 2. Si son mayores de 30 es posible que te entiendas con una minoría, pero el resto también está bajo los efectos de las 10 pintas (valor medio) de cerveza que llevarán en el cuerpo. Y es que los jóvenes españoles bebemos mucho, pero en este país bebe todo el mundo tenga la edad que tenga (y me atrevo a decir que casi más las mujeres que los hombres). En fin, que si te fascina vivir en Inglaterra es toda tuya. Tú verás. Y al resto de españoles que nos encanta nuestro país un saludo con !olé! desde el p... Manchester, como lo llamamos por aquí. Manuel Santos. Manchester (Reino Unido) 28/05/97 Pues sí, yo también quiero colaborar en esto de dar mi opinión sobre lo que está siendo mi estancia en Manchester. Yo también quiero poner a España por las nubes y apoyar a aquellos que dicen que no hay nada como irse de tu país para darte cuenta de lo que has dejado y para ser capaz de respetar las culturas que son distintas a la tuya. Sigo creyendo que hay cosas en las que nos superamos, cosas en las que tenemos mucho que aprender y cosas en las que nos sentimos inferiores cuando estamos a la misma altura que lo que viene de "fuera". Aunque reconozco que a mí me costó adaptarme a esto, animo a todo el mundo a irse un tiempecillo a otro país. Bueno, un saludo a todos los que mandan sus cartas a esta sección. Alicia Sánchez. Manchester (Reino Unido) 28/05/97 Acabo de leer la carta de Dalina, y no estoy de acuerdo en alguna de las cosas que dice. Yo llevo dos años estudiando en Groningen (Holanda) y si hay algo que me admira es que aquí casi todo el mundo habla inglés (y francés, alemán y bastante gente incluso ¡español!). Los holandeses tienen una gran facilidad para los idiomas, en parte porque tienen la suerte de tener la programación en versión original, tanto en cine como en televisión. Por eso, desde pequeños están acostumbrados a escuchar todo tipo de idiomas (luego están los que veranean en la Costa Brava todos los años y deciden aprender a pedir una cerveza, pero esa es otra historia..). En cambio, en España, poca gente domina algún idioma. La verdad es que estudiar en el extranjero es una experiencia que le recomiendo a todo el mundo. El año pasado vivía en una residencia de estudiantes, pero aquello parecía Babilonia. Había ingleses, alemanes, rusos, italianos, un montón de españoles... (¿habéis notado que siempre los italianos y los españoles se llevan de maravilla y acaban haciendo panda?). Como todos ellos volvieron a sus respectivos países, este año me he ido a vivir en una casa típica de estudiantes holandeses, ¡así practico un poco! La verdad es que un poco guarrillos sí son, tendríais que ver la cocina... pero es la mejor manera de relacionarse con ellos, y saber cómo viven y cómo son. Pues eso, que estoy muy contenta aquí, aunque echo de menos a "mi gente". ¡Y a ver cuando dejan de sincronizar las películas en España! La voz de Harrison Ford es muchísimo mejor que la doblada. Un saludo a todos los "exiliados". Elena Pérez, Groningen (Holanda) 27/05/97 Timo de la estampita Un nuevo timo está acechando sobre los estudiantes españoles en el extranjero, en este caso en el Reino Unido donde se da una gran concentración de estudiantes y trabajadores. El timo consiste en que el timador (en este caso era español) se presentó en las residencias estudiantiles preguntando por la existencia de algún súbdito español. Cuando dicho sujeto entra en contacto con dichos estudiantes les comenta que es también un estudiante que o bien ha salido de viaje o que estando en un país vecino (en este caso era Francia) vino de viaje al Reino Unido y durante el viaje (según nos relató) sufrió un robo de dinero y de toda la documentación, diciendo que intentándose poner en contacto con la embajada o consulado español, estos rehusaron ayudarle porque no disponía de documentación que le acreditara como ciudadano español; por lo que estaba "solo y desamparado en un país cuyo idioma no hablaba" y sin ningún tipo de ayuda por parte de las autoridades. Siendo esto así, no tardamos mucho en ofrecerle nuestra ayuda ofreciéndole un poco de dinero para comer hasta que recibiera una transferencia de su padre que le iba a llegar al día siguiente, también se le ofreció alojamiento en una de las habitaciones de la residencia estudiantil durante un día, mientras nosotros hablábamos con la policía local. Cuál fue nuestra sorpresa cuando la policía local nos dijo que eso no era posible, ya que si algún ciudadano europeo perdía la documentación no había prácticamente problemas en salir del país o que la embajada española se hiciera cargo. Evidentemente cuando fuimos a pedirle explicaciones el sujeto se había ido con el dinero prestado y algo más que había hurtado de las habitaciones. Este no es el primer caso que ha ocurrido, porque habiéndonos puesto en contacto con otros estudiantes españoles en Londres y en Dublín este timo se ha sucedido asiduamente durante los tres últimos meses en el Reino Unido y en Irlanda por lo que más que una carta, esto es una llamada de atención para la gente que está en el extranjero, sean los motivos que sean, para evitar que depravados, que abusando de la camaradería en un país extranjero, abusen de gente y generalmente gente joven para pagarse ellos mismos unas vacaciones en un país extranjero. Vicente, Irlanda del Norte (Reino Unido) 24/05/97 Escribo esta carta para contestar a Rafael Martínez Leal , de Manchester. No sé si ha sido un error tuyo, o del periódico, pero me has confundido con otra carta de alguien de Glasgow. Sin embargo, sí que me replicas algo de mi carta, cuando digo que los jóvenes españoles de ahora hemos perdido algo de temple con respecto a nuestros antecesores. Eres libre de opinar como quieras. Rubén Gutiérrez Álvarez, Exeter (Reino Unido) 24/05/97 12 La verdad es que para irse de Erasmus uno piensa que hay muchos sitios, pero cuando tienes que elegir a veces es mejor no dejarse llevar por las ideas que uno tiene a priori. Yo estoy en Samos, en Grecia, en una isla que pensé paradisiaca y que ahora empieza a serlo, pero no porque haya palmeras y cocoteros, sino porque ahora empiezo a darme cuenta de lo que me voy a llevar de aquí cuando vuelva a casa dentro de unos meses, una pedaso experiencia pa contarla toda la vida. Y es que, al menos en mi caso, lo que menos me importa en estos momentos es el proyecto que estoy haciendo... Cuando uno empieza a viajar y le coge el gustillo ( yo ya anduve por Argentina y Londres con la excusa de estar estudiando algo) entonces cualquier cosa es buena para hacer las maletas. Nunca pensé que me iba a gustar tanto venirme a acabar 'telecos' aquí, pero metido en un pueblo donde predominan estudiantes de Atenas y curas ortodoxos uno llega a ver las cosas de otra manera y, cómo no, aunque no dejo de echar de menos Barcelona y lo que hay allí, sé que voy a echar mucho de menos lo que me deje aquí cuando me vaya. David González García, Samos (Grecia) 23/05/97 Sigo leyendo día a día las cartas de otros estudiantes españoles en el extranjero, y la verdad es que no consigo entender en algunas a qué viene tanto fervor patrio. Posiblemente, como persona sienta que en el extranjero no tenga todas las cosas gratas a las que se me ha acostumbrado en mi país desde niño, pero como intelectual no puedo hacer otra cosa que agradecer el hecho de estar en el extranjero, donde puedo ejercer mi profesión, el medievalismo, algo que ni en sueños puedo desarrollar en España. Mi indignación por la falta de respeto que hay en España hacia las Humanidades alcanzó ayer su más alta cota cuando me llegó el boletín informativo sobre los Cursos de Verano de la Universidad Complutense, y observo que la Universidad donde cursé mis estudios de Licenciatura ha optado por ignorar a las letras (son poquísimos los cursos dedicados a Historia y Literatura) y prefiere organizar cuatro "cursos" (así los llaman) sobre el fútbol y otros variopintos temas que sólo a un demente se le ocurriría relacionar con el arte de pegar coces a una esfera de cuero. Indudablemente, y con estas referencias, me autodeclaro con orgullo intelectual en el exilio. Gabriel González Maurazos, Jerusalen (Israel) 23/95/97 De vez en cuando vuelvo a estas páginas que EL PAIS nos ha regalado para ver cómo tanta otra gente está en mi situación. Ya escribí esto una vez, junto con mis concesiones a la nostalgia y a los tópicos. Ahora me gustaría preguntarles algo a los que terminaron sus experiencias en el extranjero. ¿Habéis pasado algo así como un síndrome "post-erasmus"? Para mí ésta es la segunda vez y empiezo a preguntarme cómo va a ser la nueva vuelta a casa. El ideal de enriquecimiento y globalización, de tolerancia y convivencia multicultural que nos ha permitido tener estas experiencias, es algo que sólo nosotros vivimos, disfrutamos, asimilamos (y, desgraciadamente, no todos nosotros aprovechamos). Viajar, vivir en otro país además de ponerle una flor a nuestro currículum, y permitirnos aprender o perfeccionar una lengua, a todos (casi todos) nos da un nuevo punto de vista sobre las cosas y las personas, nos amplía los horizontes (no sólo profesionales) y nos hace más tolerantes, abiertos y curiosos. Pero somos una grandísima minoría: la gente ni en España ni en ninguna parte es tan tolerante, abierta o curiosa, y la globalización acaba siendo sólo un tema económico.Un amigo suele decirme que somos nosotros los encargados de transmitir esos valores a la sociedad en la que vivimos (sea la española o no), pero yo veo eso tan difícil... Durante las estancias cortas en el extranjero todos vivimos como en una isla, la universidad lo es en sí misma ya, y nuestra condición provisional aumenta esa distancia con la vida real. La vuelta a casa no es fácil, porque de golpe nos hemos de readaptar a aquello que no se acomoda a nuestros (nuevos) horizontes, ideas o perspectivas, es decir, ya no estamos cómodos en el lugar del que salimos y que hemos echado de menos en el extranjero. En cuanto a las estancias más largas, me gustaría comentar algo que una compañera me dijo hace poco. Ella lleva varios años aquí y está pensando volver a su país natal (poco importa cuál sea), pero está muerta de miedo. La razón es que, por una parte, siente que no es la misma persona que salió de allí y ve que va a costar readaptarse, y, por otra, siente que no es de ninguno de los dos lugares. Yo, sinceramente, considero que la idea del ciudadano universal es una gran mentira en tanto que todos sentimos en el fondo cierta pertenencia a un lugar, y me gustaría saber qué pensáis vosotros. Espero leeros en estas páginas o en mi e-mail ( angeles.galbis@uni-bielefeld.de). ¡Saludos a todos y suerte! Ángeles Galbis, Bielefeld (Alemania) 22/05/97 11 ¡Hola! Aprovecho la oportunidad que nos brinda EL PAÍS Digital para enviaros un saludo a todos los que como yo estáis estudiando y viviendo fuera de España.¡¡ Animo!! De camino, me gustaría invitar a Rubén Gutiérrez Álvarez a que se viniera a Manchester y se diera un paseo por zonas como Rusholme, Moss Side, etc. Chico, no sé si en Glasgow el potencial económico se reparte equitativamente entre todo el mundo, pero desde luego aquí, en Manchester, no. Que yo sepa en España no hay ningún tipo de diferencia entre supermercados, en Manchester sí, y esta diferencia está muy clara: supermercados de pobres y supermercados de no-pobres. Si vieras la comida que alguno de ellos vende, tal vez cambiarais de opinión. Un país donde la diferencia entre "ricos" y "pobres" es tan obvia, con un número enorme de personas viviendo en la calle, vendiendo revistas como el Big Issue (gran labor la que realizan por cierto) para poder mantenerse o adquirir una mejor educación, y con los problemas que hay entre los diferentes sistemas educativos, merece ser alabado por muchísimas cosas, pero no por un reparto equitativo de bienes precisamente. Quizás, y digo sólo quizás, debieras salir un poco más de casa (la TV miente), y créeme, el volver a casa a las 7 de la mañana, a las 12 del mediodía o al día siguiente, no le quita a nadie el temple. Se puede volver a las 10 de la noche y ser un absoluto caso perdido en lo que a cuestiones de temple se refiere. Otra cosa, por favor no pretendas que después del esfuerzo desinteresadamente realizado por Rocío Verdier para cultivarte un poco, encima la chica se tenga que pasar horas tecleando para mencionarlos todos. Se supone que a buen entendedor pocas palabras bastan. Chico, sé más agradecido... Rafael Martínez Leal, Manchester (Reino Unido) Ver respuesta 22/05/97 Después de pasar innumerables veranos en Inglaterra, EEUU y Francia para perfeccionar el idioma, y después de cursar COU en un High School de Kansas (EEUU), me encuentro disfrutando actualmente de mi mejor experiencia académica en el extranjero, como estudiante Erasmus en Regensburg (Baviera, Alemania). Vine aquí por un semestre y al final me quedo dos, y me quedaría más si no fuera porque como estudiante de Derecho no me convalidan casi nada en España. Sin embargo, la experiencia merece la pena por la cantidad de vivencias, cultura y amigos de todos los rincones del mundo que se adquieren. Estudiar el BGB (Código Civil alemán) y todas las demás asignaturas en alemán requiere muchas horas de diccionario en la Biblioteca, pero todo se ve recompensado. En EEUU aprendí que no se puede andar siempre comparando modos de vida: nada es mejor ni peor, sino simplemente diferente. Si todo el mundo estudiara durante algún tiempo en un país distinto del suyo, todos seríamos más compresivos, abiertos, tolerantes, y seguramente al mundo le iría mejor. No hay nada mejor como salir "de casa" para deshacerse de prejuicios y estereotipos sobre otras culturas. En este caso, puedo decir que los alemanes son divertidos, amables, educados,... y ¡guapísimos! Aquí -en diferencia a EEUU- nunca me he sentido extranjera. La ciudadanía europea se va haciendo sentir, pues hasta tuve ocasión de ejercer mi derecho al voto en un referéndum local. La vida de estudiante en Alemania está genial, tienen muchas más vacaciones que nosotros en España (p. ej. no hace ni tres semanas que empezó el semestre de verano después de DOS meses de vacaciones, y ahora otra vez tenemos una semanita de vacaciones; esta vez, de Pentecostés), y salen "de marcha" TODOS los días. Cada noche hay fiesta en algún sitio: Barabends, Heimfeten, Maidult... La Universidad está super bien organizada. La matrícula por semestre cuesta unas 4.000 pts. En el tema de idiomas, se puede estudiar desde coreano a húngaro pasando por español (aber nat lich!). En el centro de deportes, los universitarios tenemos acceso absolutamente a todo tipo de deportes (aerobic, tiro con arco, paracaidismo, karate...) y hay cientos de ordenadores a nuestra disposición. La calidad de la enseñanza es muy buena, con menos alumnos por clase y enfocada desde un punto de vista mucho más práctico que en España. Es cierto que el clima en invierno es muy duro, deprimente y gris por estas tierras cuasi siberianas, pero sólo así es capaz una de valorar la llegada de esa explosión de luz y color que es la primavera en Alemania. Bueno, ya no quisiera aburrir más a los lectores, pero es que soy tan feliz en Alemania que hasta la comida de la "Mensa" me parece deliciosa. Un saludo de esta cordobesa a todos los Erasmus de Dresden, Saarbrücken y a todos/as que estáis estudiando en el extranjero (con especial consideración a los que estudiáis en EEUU) y un abrazo muy fuerte a mis padres, que siempre me han permitido viajar todo lo que he querido y a quienes debo experiencias tan fascinantes como ésta. Auf wiedersehen. Raquel Díaz Francia, Regensburg (Alemania) Ver respuesta de Juan M. Ortega Ver respuesta 22/05/97 Soy un estudiante español en Londres. He de estar aquí hasta el 12 de septiembre, porque he de hacer un proyecto de 20.000 palabras sobre; "Las implicaciones de la entrada en la Unión Monetaria Europea para las aseguradoras inglesas y españolas". Sobre la parte inglesa he conseguido bastante información, pero sobre la española no tengo casi nada. Mi e-mail es: tatayra@sbu.ac.uk Estaría muy agradecido si pudiese conseguir algo de información. Soy de Valencia y veraneo en una urbanización a 30 kilómetros de la ciudad. Este año va a ser el primero en pasar todo el verano lejos del Mediterráneo. Aquí no se esta mal si te lo sabes montar, pero de todas formas creo que echare de menos la playa y a la gente española. Alberto Tatay Ruiz, London (United Kingdom) 19/05/97 No se si podré contestar a las cartas que he leído, pero si me gustaría comentar algunas cosas sobre mi estancia en Holanda. Quizá no esté tan emocionada como Eduardo Tendero, que piensa que este país es increíble porque las drogas blandas son legales, los homosexuales caminan de la mano por la calle o se ve a una señora de 80 años montada en bicicleta. Yo también estoy sorprendida, pero ¿has conseguido encontrar una cabina de teléfono de monedas o una cajera del supermercado que hable inglés? Yo no, y no será porque no lo intenté, pero el idioma es complicado. Es un país tan civilizado que el piso donde vivo carece de lámparas de techo (se supone que siendo estudiantes, debería de haber más luz). Además, no tengo una mesa donde comer pero esto no es lo más importante ya que afortunadamente cuento con una gran universidad que me permite escribir esta carta a todos vosotros. Sobre todo, quisiera dar las gracias a EL PAIS por brindarnos esta gran oportunidad de comentar nuestras experiencias. También agradecer a mi familia la oportunidad tan importante que me dieron de estudiar aquí (y en Inglaterra durante cuatro años) y de apoyarme en todo lo que hago. Aunque algunas veces nos sintamos solos, echemos de menos nuestra casa, nuestra familia y amigos, este es el momento de vivir en el extranjero. Ahora que somos jóvenes debemos aprovecharlo ("carpe diem") que luego más tarde no podremos. Así que animo a todos los que estudias en el extranjero, que luego recogeremos los frutos que una vez plantamos en el país donde actualmente vivimos. Por cierto, yo si que bebo más sangría que en España y probablemente coma más chorizo y jamón serrano que cuando estoy allí. ¡Ah! voy a la universidad y al supermercado en bici pero jamás se me ocurriría llevármela a Segovia (de donde soy) ya que me tendrían que ingresar en la UVI si se me ocurriera usarla allí. Muchos saludos a todos y todas y suerte en todo lo que hagáis. Dalina Leonor Vicente, Rotterdam (Holanda) Ver respuesta 15/05/97 Simplemente me gustaría deciros que, después de seis año en Yankeelandia, me he dado cuenta de lo mucho que gusta España. Cuando vivía en San Sebastián no me di cuenta de las muchas cosas buenas que tenemos. No sólo la comida, la belleza de nuestro paisaje, la bondad de nuestras gentes y la calurosa hospitalidad, sino nuestra manera de ser. Somos gente espontanea, sincera, genuinamente curiosa y muy digna. Estoy casado con una americana, muy integrado aquí y entiendo mucho a los americanos. A pesar de ello tengo que afirmar que me gusta más España. Los españoles somos gente de mucha valía y con garra. Así que si quieres apreciar lo mucho que tienes, date una vuelta por el extranjero y allí descubrirás España. Luis A. Salaberría Aguiriano, Des Moines (EEUU) 15/05/97 Quisiera sumarme a todos los estudiantes españoles que estudian en el extranjero por encontrarme en la misma situación. También doy las gracias a EL PAIS DIGITAL por darnos la posibilidad de escribir. A punto ya de terminar mi estancia en Mulhouse como estudiante Erasmus, me gustaría animar a todas las personas que pueden participar en este tipo de intercambios que aprovechen la oportunidad de pasar un año en el extranjero. Para quien no tenga referencias sobre Alsacia, la zona donde estoy, merece la pena tener la experiencia de vivir en una región fronteriza, al lado de Alemania y Suiza. Es interesante ver, sin embargo, cómo cada país conserva su identidad Me resulta curioso recorrer solamente doce kilómetros y ver que la gente habla otro idioma. Que Mulhouse se llama "Mulhausen". Que en lugar de "centre ville", leemos "Stadtmitte". Todo es cuestión de costumbre, y de comprender, claro, porque corremos el riesgo de perdernos en medio de la autopista, si buscamos la palabra Sortie en lugar de Ausfahrt. Nunca es tarde para aprender. Sonsoles de Haro Brito, Mulhouse (Francia) 15/05/97 10 ¡Hola, hola, hola! ¿Cómo estáis todos los de España y los de fuera? Nosotros estamos ya que no podemos, ya que es que esto es la ¡LECHE! ¡Qué bien se está en Dresden! Y qué bien se está en España también, ¡naturlich! Sólo hay que saber montárselo bien porque se puede estar estupendamente en todos los rincones del mundo. Aunque David, que está aquí a mi lado, está en estos momentos de muy mal humor porque se le ha borrado el disquete donde tenia grabado el trabajo de literatura chicana que tenia que haber entregado hace no sé cuantos meses ya, estamos todos muy contentos. Aquí nos hemos juntado este año una tropa muy divertida. Aparte del superaragonés (David) y yo, estamos también: Joaquín, Pilar (de Sevilla), Grace (nueva novia de Joaquín) y Laura ( viuda de Santi) de Irlanda. Mike, de Berlin que es mi héroe, y Sergio, un polaco de Barcelona que es mi super héroe. También estaba una italiana que se llamaba Antonia, que ya se ha marchado a su tierra y que fue la víctima numero 3 de David ( aunque, no te preocupes coneja, que aún te recuerda mucho, a ti y a tu pendiente en la lengua). También ha aparecido por aquí un sueco que se llama Anders que le tira los tejos a Ana la madrileña, que trabaja conmigo en un restaurante español muy sofisticado y a la que le gustan también los húngaros. Por cierto, que tenemos un profesor muy simpático que se llama Serafín que es muy amigo de Don Camilo. Miguel, probrecito mío, se va a Manheim y nos deja a todos desamparados (David se alegra de que se largue). Que por cierto este Miguel no sé lo que hace aquí que no liga nada, nada, nada. Aquí esta Pilar, la de Sevilla, que llegó a Dresden hace sólo un mes y no sabía lo que le esperaba. Está alucinada. Pero de todos modos me siento como un bicho raro aquí que todo el mundo tiene un montón de aventuras y la mayoría están como cabras. Pero da igual, te lo pasas genial con ellos. También está Carlos de Granada, que no para de estudiar; Jacinto que le sigue un poco los pasos pero además es deportista; Ana la de Salamanca, que no está nada de contenta. Manuel el de Zaragoza está en Manheim pero viene mucho a Dresden porque está con una francesa aquí que se llama Sandra que es una tía estupenda. Y también esta Julia la italiana que le dan mareos, que está saliendo con Matheu, un francés muy colgado y muy simpático. También esta el Rey del sánscrito que no se quiere ir de aquí ni a tirones. Owen de Irlanda, que está con Anna la francesa, los americanos que no paran de beber Coca Cola como locos; Javi, el otro deportista; y por supuesto, y que no falte, Merceditas que es la que está mas desquiciada de todos. De toda esta serie de personas, algunas con suerte, repetiremos el próximo año. Esperamos que los demás que andáis por ahí perdidos estéis tan bien como nosotros. Podéis venir cuando queráis. Un beso muy fuerte: Los Dresdenianos. ¡Qué bien se está en el extranjero! David Costea y María González, Dresden (Alemania) 15/05/97 Soy una estudiante que está aquí un poco nostálgica después de leer estas cartas de otros estudiantes, como yo, perdidos por el mundo y posiblemente sintiendo lo mismo. Llevo aquí un año y la verdad es que no me puedo quejar ni de la gente, ni del país en sí. Aunque creo que aquí ya tengo mi vida, a mi España jamás la cambiaría por nada del mundo y mucho menos por estos gringos. Aquí, en EEUU, podrán tener mucha tecnología y todo lo que quieran pero en que se refiere a tener un gran coeficiente intelectual, yo creo que todos están bajo 0. Regreso a mi querido país este verano por 3 meses, pero luego vuelvo aquí, aún así prometo ir como de costumbre, en Navidades y verano. Quisiera mandar un saludo a todos lo españoles y en especial a todo el grupo de EL PAÍS por habernos dado esta oportunidad a todos. Susana Marcos Rubio, Centreville (EEUU) 15/05/97 He leído las cartas de mis compatriotas que están estudiando en el extranjero. Como lector de español en la Universidad Hebrea de Jerusalén, me siento cómplice de todos ellos, independientemente de que comparta o no sus puntos de vista. Es lógico y normal que en determinados momentos de mi estancia en esta maravillosa Ciudad Santa haya sentido cierta "morriña" hacia mi tierra (ahora mismo la estoy sintiendo al verme obligado a escribir en castellano sin "enyes" ni acentos), pero lo cierto es que lo que estoy recibiendo de esta tierra y sus gentes (e incluyo a todos: musulmanes, judíos y cristianos) es infinitamente superior a lo que habría obtenido si me hubiera quedado en mi queridísimo Madrid, engrosando las filas de parados que parecen no tener solución, ni con unos, ni con otros... Esta experiencia también me servirá para tener un sentido más crítico, y saber a partir de ahora leer con precaución y cierto "mosqueo" las patrañas y prejuicios que emiten determinados periodistas españoles en sus artículos dedicados a Oriente Medio. Por mi parte, envío un cordial saludo y mis más sinceros deseos de buena suerte a todos aquellos valientes estudiantes que han sabido dar el gran paso, gracias al cual ahora ejercen su función en centros de enseñanza extranjeros. Sin lugar a dudas, han hecho lo correcto. Muchas gracias y paz para todos, "as-salam 'aleykum", "shalom lahem". Gabriel González Maurazos, Jerusalén (Israel) 14/05/97 Quisiera en primer lugar expresar, desde esta privilegiada tribuna que EL PAÍS nos ofrece, mi total alucine con algunas de las ideas expresadas en esta sección. En primer lugar me sorprende que la gente, como yo, que hemos tenido la inmensa fortuna de estudiar en el extranjero se pase la vida comparando el país X a España. Es cierto que España no es un país perfecto, pero España es como es y punto. Para aprovechar al máximo la educación en el extranjero, en mi caso EEUU, hay que afrontar la vida con una "open mind" y moverte para aprovechar todos los recursos que las universidades de este país, por lo menos la mía, tienen que ofrecerte, y no perder el tiempo comparando la maravillosa cocina española con la alemana o con la americana, o criticando, como algún renegado, a España hasta por su situación geográfica. En segundo lugar, me sorprende que la gente no sea más tolerante, ya que una de las primeras cosas que uno aprende al salir de casa es a soportar a todo tipo de gente, básicamente por que no te queda más remedio. Por último, quisiera dar ánimos a los estacionados en Alemania y demás países del norte de Europa. Muchachos/as: aquí hace mucho más frío (-40º/-50º C. en el invierno es casi normal). El transporte público es lo peor del mundo, y la comida sin comentarios... Pues nada, lo dicho, suerte y al toro. Saludos de los españoles en Milwaukee, Wi. Enrique López Fernández, Milwaukee, Wi. (EEUU) 13/05/97 Corrían los finales setenta y estaba estudiando en York, condado de Yorkshire, Inglaterra. Ahí, en la casa de los Farrows me sentí como en casa. Al poco tiempo nos acordábamos de las Islas. Pronto terminamos nuestros estudios y volvimos a casa, pero siempre esperábamos volver el año próximo. Los que estáis fuera aprovecharlo, pronto deseareis volver... Ignacio Javier Cova Díaz, Sta. C. de Tenerife (España) 13/05/97 La ironía consiste en significar una cosa escribiendo la contraria. Francisco Navarro : yo no digo que los parados en España sean unos vagos. Si lees la carta con un poco de atención te darás cuenta de que precisamente critico a quienes piensan eso (catedráticos de por vida y fauna similar). De hecho, los parados españoles no se pueden permitir el lujo de ser perezosos porque el subsidio de desempleo es miserable. Lo que yo quería decir es que en Holanda existe un grado de consenso mínimo muy superior al de España, país que adolece de un corporativismo salvaje (pilotos, médicos, políticos, periodistas, sindicatos... la lista es eterna). Sin embargo, me ha molestado el tono violento que utilizas en tu carta. De verdad parece que te he mentado a la madre....Y cuida esa gramática, que dejas frases a la virulé... Te pido, por favor, que no vengas a pegar al "tipo" este de Holanda, que no hace mal a nadie fumándose un porro en el Coffeeshop. (Agradezco de corazón las felicitaciones que me habéis mandado, es un placer que le entiendan a uno). Eduardo Tendero Martínez, Den Haag (Holanda) 13/05/97 Soy un estudiante español en los EEUU. Llevo aquí casi seis años. Tengo novia americana y que posiblemente termine siendo mi mujer. He leído alguna de las cartas de otros estudiantes desperdigados por el mundo y unas me dan pena, otras risa y otras nostalgia. Estudié mi primer año en una islita de Carolina del Sur donde el tiempo era playero durante casi diez meses. De allí me fui a una universidad en el norte del estado de Nueva York donde la primera nevada fue el 28 de septiembre. Hacia finales de enero, llegamos a los -40º Fahrenheit (unos -42º C). Ahora estoy en otra universidad (en la ciudad de Syracuse) en la que he pasado tres años con nieve hasta el techo. Durante estos años he sido capaz de acostumbrarme a la vida americana y a su gente. Llevo dos años con mi novia, a la que he traído a España en cuatro ocasiones. Y si por ella fuese se quedaba a vivir en ella. Por razones de trabajo tendremos que vivir aquí aunque pienso pasar mis veranos en España. Ella sabe que por muchos años que pase en EEUU soy y seré siempre español. Mi pasaporte puede cambiar, pero nací español y español moriré. Esto no quiere decir que no ame a los EEUU. La gente de los EEUU me acogió con un cariño sin igual. Yo defiendo aquí a mi país con toda mi alma, pero eso no quiere decir que no sepa apreciar otras culturas. He tenido la suerte de poder viajar, de que mi familia haya podido viajar, incluso mi novia comparte esta suerte. Tenemos que recordar que todo es relativo. Si hubiese nacido en Alaska probablemente me encantase la carne de foca, pero nací en España y español me siento, sin poner a nadie por debajo o por encima de mí. La verdad es que uno aprecia más las cosas cuando no las tiene. Creo que esto es lo que les pasa a muchos estudiantes en el extranjero. Pero os digo (como ya me pasa a mí) que cuando regreséis a España echareis de menos al país que os acogió. Bueno, me despido por que ya me he alargado mucho en esta carta. Os deseo suerte. No hay bien ni mal que cien años dure. Augusto J. Pérez, Syracuse NY. (EEUU) 12/05/97 9 Me gustaría aprovechar esta oportunidad para decirle a Rubén Gutiérrez Álvarez que el hecho de comer embutido en Reino Unido no es sinónimo de ser catetos o tener excesiva morriña por nuestro país. Se trata simplemente del aprecio de los españoles por nuestras cualidades gastronómicas. Y el que quiera comer baked beans y sandwiches toda su vida, que lo haga y nos deje en paz a los que preferimos el jamón serrano y el chorizo. Juan Miguel Ortega Herráez , Londres (Reino Unido) 11/05/97 Os escribo desde los Estados Unidos donde estoy pasando el año como estudiante de intercultura en el programa anual de A.F.S. Primero tengo que decir que me ha hecho muchísima ilusión el ver que EL PAÍS está en Internet y que podamos escribiros. Tengo que decir que me lo estoy pasando genial y que mi consejo a cualquier estudiante sería que se fuesen al extranjero durante un año porque es una experiencia inolvidable. Parece mucho tiempo pero una vez ahí, los días pasan a una increíble velocidad. Nunca pensé que me lo pasaría tan bien y estoy asombrado por la cantidad de ayuda que me ofrecen los americanos todo el tiempo. A.F.S es la organización con la que yo recomiendo que paséis el año porque son los mejores en lo que hacen, teniendo una enorme profesionalidad y responsabilidad. Ya sé que muchos de vosotros estaréis pensando que es muy difícil y que no sirve para nada, pero os tengo que decir que si decidís uniros al grupo A.F.S veréis que muchos aspectos de vosotros cambiarán y volveréis a España totalmente diferentes. Esta es la manera en que yo veo las cosas por aquí. Así que pensar un poco más en ser un estudiante de intercultura, nunca os arrepentiréis. Josep Banon Kelley, Orchard Park, NY. (EEUU) 10/05/97 Somos unos estudiantes Erasmus, estamos aquí en el frío mayo de Belfast compartiendo alegrías, morriñas, fatigas y sobre todo momentos, sí, porque es por momentos como se vive esto. Somos unos 24 españoles (los que tenemos contados), no esperaba encontrarme a tanta gente de tan diferentes partes del Imperio (como diría el De la Morena). Eso para mí ha sido lo más bonito de todo, que cada vez que salgamos de guinness, cada uno al hablar tenga su acento, o su lengua. Lo que más se aprende es a tolerar y a vivir por ti, y lo mejor, por supuesto las Kinito parties, por cierto terribles juergas mixtas, sobre los irlandeses, buena gente en general, sobre el problema del Ulster. He leído varias cartas referentes a la vida en España, por supuesto que quizás no sea la mejor, pero es la nuestra y por seguro que no tenemos nada que envidiar a nadie. En alguna carta se comenta algo acerca de clases con nueve personas y grandes medios, para su información aquí y en general en Europa, estudian menos jóvenes en la universidad, universidades con 10.000 alumnos, ¿dónde las hay en España y que sean públicas? Por último, lo mejor de todo es sentir a España totalmente dentro de Europa, cada vez se habla mejor de ella. No contribuyamos a dar una imagen falsa, España tiene defectos pero ¿qué país no los tiene? Manuel Gámez Torrico, Belfast (Irlanda del Norte) 10/05/97 Es más que lamentable las nociones de historia de la ciencia que tiene Jesús Miguel Ruano López y la falta de sensatez que demuestra al ignorar tanto trabajo y años-hombre que han sido el resultado de nuestra gran cultura, indiscutiblemente una de las más importantes del mundo. Es cierto que todos los países son el resultado de su historia. El siglo XIX español fue, desde luego, desastroso y ello nos hace perder la perspectiva histórica, más aún cuando coincidió con el máximo desarrollo de la ciencia y la cultura europea. Pero España ha aportado muchísimo a la civilización mundial; voy a poner unos pocos ejemplos porque es materialmente imposible hacer una reseña completa de ellos. Por ejemplo: Miguel Servet descubrió el origen de la circulación de la sangre y fue quemado por los fanáticos religiosos no en España sino en plena revolución calvinista Europea, Ramón y Cajal descubrió la sinapsis de la neurona, Severo Ochoa descubrió el ARN (el primer ácido nucleico conocido). Nuestros músicos son admirables (Falla, Albeniz, Turina...), nuestros pensadores han sido conciencia de todas las naciones (Ortega). Hoy en día, una nueva generación realiza investigaciones prestigiosas en el ámbito de la genética y la lucha contra las enfermedades cardiacas, en física teórica, por ejemplo, Álvaro de Rujula, Luis Ibáñez, Belén Gabela o Álvarez Gaume son, entre otros, internacionalmente reconocidos... Por cierto, las leyes físicas más importantes las descubrió un sencillo oficinista de Berna, (perseguido en su Alemania natal) y que emigró a EEUU (aunque realmente se sentía judío). No todo es tan directo y elemental como parecen reflejar las dos cartas de Jesús Miguel Ruano López. José Luis Rosales, Freiburg im Breisgau (Alemania) 10/05/97 Resulta extremadamente anecdótico y prueba de la condición humana de los españoles que los comentarios favorables o no, tienen un punto en común, todos provienen de países en mayor o menor medida más prósperos que España. La mayoría de las cartas, como esta misma, tiene su remite en países donde con dinero la vida resulta apacible; los más afortunados posiblemente escriban desde los Estados Unidos y lanzan dardos afilados proclamando las excelencias de este país a los desamparados que viven en España sufriendo las consecuencias de una situación laboral realmente escalofriante. Dos pueden ser las vías para la entrada en los Estados Unidos, una de las escasas becas a conseguir tras vergonzosas carreras por los pasillos de la Universidad durante los años de carrera, o bien las alforjas bien provistas con la fortuna familiar, ésta es mi situación [los llamados mamma's boys]. El resto transita por la Unión Europea, sin pena ni gloria, con el corazón dividido con respecto a sus compatriotas. Todos estos españoles forman los falsos caballeros andantes de una España que, al contrario que los ciudadanos de otros países, siempre llevan su España a cuesta, esos españolitos con sus ideas de renovación de la enferma España, son una prolongación de los españolitos de siempre, aquellos amigos que todos tenemos en la mesa camilla de la abuela. Por ultimo, mi impresión sería gratamente positiva si Cibernia nos pudiera dar el rumbo para encontrar a los Don Quijotes que trabajan codo con codo con la Humanidad, en los países pobres y menos desarrollados de la tierra; Asia, Africa, Latinoamérica. He ahí el verdadero espíritu de cambio. Tonio Muñoz, Chicago (EEUU) 09/05/97 PREGUNTA: ¿Cuántos de los que andamos en el extranjero en programa de intercambio por una breve estancia o deseando extenderla somos conscientes de la situación de privilegio de la que disfrutamos? Menos nostalgia, más apertura y sobre todo más conciencia social. El privilegio de disfrutar de una experiencia en el extranjero es el inicio del cambio social. Superados los obstáculos para llegar hasta aquí la pregunta es: ¿qué vamos a hacer de esta experiencia en el futuro? ¿Qué vamos a cambiar, dejar a un lado, aceptar y tolerar a nuestra vuelta? El 99% de la experiencia es estar allí. Una vez vivida donde queda la 'acción'? Ana M. Relaño Pastor, La Jolla, California (EEUU) 08/05/97 Quiero compartir con todos vosotros mi experiencia en este país. Tras varias salidas a Inglaterra, decidí venir a este lado del mundo para aprender más de la vida y sobre todo de mí misma. Tengo que decir que nunca tuve una experiencia tan enriquecedora como la que esta ciudad multicultural y multiracial me ofrece, y las ilimitadas posibilidades que ser profesora de español me ofrecen. Tengo la suerte de compartir ideas, sentimientos y cultura con personas de todo el mundo. Un día decidí usar una sencilla actividad para explicar los comparativos. La llamo Mi País Ideal. Creo que sería interesante ver lo que mis alumnos escriben y piensan: • Mi país ideal es más rico que Canadá. Las personas no tienen más dinero porque no necesitan comprar nada, todo es gratis. • El tiempo es mejor que en Canadá. En mi país ideal hay cuatro estaciones, pero el invierno es menos largo que en Toronto y el verano no es tan caluroso como en Egipto. • En mi país ideal las personas son más felices y no tienen tantos problemas como en el mundo real. Todo el mundo sonríe mucho y canta por las calles. Las personas son tan alegres como los hispanos y tan abiertas y honestas como los niños. • Las plantas y los parques de mi país son tan exóticos como en Costa Rica y tan verdes como el Amazonas. Podemos caminar a cualquier hora del día o de la noche porque no es tan peligroso como las calles de Nueva York. • Las ciudades de mi país ideal son tan grandes como Nueva York pero con tanto carácter como las ciudades europeas. Hay más cultura y arte que en las ciudades norteamericanas y más playas y bosques que en Africa. • Este país es multicultural y multiracial pero todas las razas y culturas están integradas y hay más aceptación que en ningún otro país. Hay más libertad que en Cuba , tanta pasión como en Italia y tanto romanticismo como en Francia. No hay diferencias de color, raza o religión. • Mi país ideal es una utopía pero es maravilloso... Es bien simple y sencillo, y por supuesto imposible de alcanzar, es un sueño. Pero pienso que todos los individuos somos conscientes de que lo que importa no es dónde vivimos, sino cómo vivimos, cómo percibimos lo que nos rodea y las personas con quienes compartimos nuestra vida. Para ser felices no necesitamos más que buscar dentro de nosotros. Me gustaría añadir que mi situación, por supuesto, no es nada fácil. Trabajo "ilegalmente", no hay forma humana de conseguir papeles, becas, o nada parecido para poder estar en este país por una temporada. Creo que a las puertas del siglo XXI lo que importa no son las fronteras. Yo soy española, de un pequeño pueblo de Jaén, de familia muy modesta, a la que quiero con locura, que trabajó toda la vida para poder darme unos estudios, pero por supuesto el dinero nunca alcanzó para poder permitirme una carrera en otro país. Pienso que no hay un país mejor que otro. Ni individuos mejores que otros. No se trata de comparar, criticar, echar de menos, o de tomar una actitud de super-dotados que conseguimos salir de nuestro país para triunfar en el país vecino. No creo en las fronteras. Nací en un país maravilloso, pero ante todo, este país, España, es parte del mundo. Unamuno dijo en una ocasión que en lugar de europeizar a España deberíamos españolizar a Europa. Yo pienso que en vez de españolizar al mundo, deberíamos unirnos todos los humanos para hacer del mundo lo que es: UN "PAÍS" MARAVILLOSO. Me considero ciudadana del Mundo, con todo lo bueno y malo que en Él hay. No tenemos que olvidar que el mundo, la cultura, la gastronomía, la política, las reglas, la religión y un largo etc. lo hacemos nosotros, los humanos. Nuria Cano Ortos, Toronto (Canadá) 08/05/97 Hola familia. Estoy dentro del periódico EL PAÍS, en la sección de cartas. ¿Cómo está el tiempo por ahí. Aquí el martes estuvo nevando. El lunes tengo un examen de strategy, y la verdad es un poco difícil. Os mando un saludo a todos y un beso. María del Mar Hernández Cárceles, Telford (Reino Unido) 07/05/97 Por encima de todos los comentarios -positivos y negativos- que este tema suscita, me alegra comprobar el hecho de que cada vez son más los españoles que se lanzan a la enriquecedora aventura de estudiar/trabajar en el extranjero. Creo que por fin estamos ante la primera generación de españoles que supera el tan traído tópico de que en España la gente no sabe hablar inglés y de que somos muy cerrados a otras culturas y puntos de vista diferentes a los muy celtibéricos jamón serrano, paella, toros, fiesta, siesta y demás. Yo mismo fui uno de estos estudiantes. Un joven de Cartagena, recién graduado con mi titulo de Doctor en Química decido lanzarme a la aventura de pasar un año en la Universidad de California, en su campus de Davis (Sacramento). Fue una decisión difícil e incluso incomprendida por algunos de mis amigos más cercanos. ¡Cómo iba yo a abandonar mi país, si aquí es donde mejor se vive en el mundo! Ahora, tres años después, me siento muy orgulloso de haber tomado aquella determinación. Además de ser una incomparable experiencia personal, sobre todo es fue una gran experiencia profesional que me ha permitido triunfar posteriormente en mi profesión. Al regresar de EEUU, fui contratado por una multinacional norteamericana en España, cosa que estoy seguro no habría ocurrido de no ser por mi experiencia internacional. Desde que estoy en esta empresa, he vivido 8 meses en Holanda y llevo 3 en Japón donde debo estar 5 más. Cuando regrese, tengo un contrato para trabajar en España en dicha empresa en un puesto de trabajo y con unas retribuciones económicas que nunca pude imaginar cuando salí de mi modesta ciudad del sureste español. La oportunidad profesional y la exposición a otras culturas y formas de pensar me han hecho conocerme más a mí mismo hasta encontrar facetas que nunca creí que podría tener. También la seguridad en mí mismo y mi autoestima han ido en constante crecimiento, cosas que no habrían ocurrido si me hubiera quedado tranquilamente en el sureste de España. Quiero con esta carta animar a todos los que estéis estudiando, ampliando estudios o trabajando en el extranjero a que superéis los momentos difíciles que sé que los hay, y penséis que tarde o temprano tendréis una recompensa. Un saludo a todos. Carlos Godinez Tokio (Japón) 06/05/97 Antes de nada felicitar por la carta que escribió Eduardo Tendero (en la anterior se me olvidó comentarlo) y por la escrita por Julio Suarez. Contestación a Rocío Verdier : Tienes razón, son innegables los avances aportados por nuestra cultura, ya que caben en cuatro líneas y nos han llevado a una posición privilegiada dentro del concierto mundial. En la anterior carta pretendía exponer que en ciertos países europeos el potencial económico se refleja en toda la sociedad, es decir, la riqueza la perciben todos, y no algunos. Yo visité EEUU el año pasado y creí apreciar que su nivel económico no se reflejaba en todos los sectores. La riqueza se distribuye incluso menos que en España. Me podrán confirmar ese detalle los que allí estén viviendo. No pretendo criticar por criticar, únicamente expreso una realidad que yo percibo. No se trata de decir cuál es el mejor país, si no de saber dónde estamos y dónde queremos llegar. Saludos para tod@s. Jesús Miguel Ruano López, Glasgow (Reino Unido) 06/05/97 Llegué a Dinamarca el septiembre pasado. Al decir esto me viene una avalancha de recuerdos con todo lo que me ha pasado aquí, y puedo decir que lloraré cuando me tenga que ir. Aunque por supuesto echo de menos mi país (con todos sus defectos y virtudes) nunca ha sido un gran sacrificio el estar en Dinamarca, a pesar de que también he tenido mis momentos tristes y decepciones. La sociedad danesa es sorprendente, su mentalidad ha salvado tantos prejuicios que es difícil no envidiarles en algunos aspectos. Por supuesto también tienen defectos irritantes, no hay ninguna sociedad perfecta. Nunca entenderé a los españoles (y demás extranjeros) que son tan injustos llamándoles "bastardos". Si no están a gusto aquí, ¿por qué no se vuelven a España? No creo que nadie les esté apuntando con una pistola para seguir aquí. La experiencia más agradable en mi vida ha sido integrarme lo más posible en otra sociedad (¡tan diferente!), enseñarles las tantas cosas buenas que tenemos en España (¡ojo! no me refiero al jamón y el chorizo, sino a nuestro carácter alegre y manera de afrontar la vida). Me hace mucha gracia ver que aunque tengan un concepto de que somos un poco vagos, en el fondo nos admiran, y a veces nos envidian. Saben que nosotros no tenemos una vida tan fácil como ellos, con tantas comodidades y seguridad, y eso hace que nos tengan más respeto. Compañeros frustrados en el extranjero, nunca tendríais que haber salido de vuestra casa con esa mentalidad tan cerrada. Creo que incluso cambiando de ciudad dentro de España, seriáis infelices, no os engañéis echando la culpa al país en el que estáis. Integraros y disfrutar al máximo, o volver a casa y comer chorizo de una vez (por cierto, a mi también me encanta el jamón y el chorizo, pero no recuerdo que lo comiera todos los días). A quien esté pensando dónde ir, no lo dudéis, venir a este bonito (aunque por supuesto frío) país. Carlos González Gabarda, Aarhus (Dinamarca) 05/05/97 Llevo algunos días intentando controlar el irrefrenable deseo de contestar a algunos "compañeros" con los que comparto lo que podríamos llamar "la experiencia internacional". Sin embargo, el nivel surrealista alcanzado en esta sección ha impedido que me mantenga al margen de semejante despropósito. Todo empezó porque unas jóvenes españolas hicieron la gracia de comunicar a EL PAÍS Digital y a sus lectores lo mucho que añoraban su casa. Desde entonces, no he visto una sección en este diario que haya tenido una participación tan masiva de sus lectores (indicativo de que la mayoría de estudiantes en el extranjero tenemos un fácil acceso a Internet, cosa que en mi caso no ocurre cuando estoy en España). Primero, me gustaría contestar a aquellos que, en mi opinión, reaccionaron de manera desproporcionada en contra de la "reivindicación españolista". Francamente creo, aunque no puedo asegurar las motivaciones de estas estudiantes en Alemania, que estas chicas no buscaban más que hacer un comentario "ligero" en un momento de debilidad. Así mismo, estoy convencido que, como todos los demás, aprecian y valoran la experiencia de vivir en el extranjero y que atesorarán y recordarán lo mucho que aprendieron y maduraron en este periodo fuera de España. Dicho esto, es del todo NORMAL echar de menos tu casa y tu entorno. España, para muchos de nosotros es no sólo una familia y unos amigos sino el referente cultural y social en el que hemos crecido. Como tal, no hay nada malo en añorar (eso sí, sin llegar a la obsesión) lo que ha sido gran parte de nuestra vida. De hecho, no somos los únicos a los que nos ocurre. Sin embargo, llegado este punto creo que la gente puede dividirse en tres grupos. Primero, están aquellos que piensan que España, nuestras costumbres y cultura son mejores y objetivamente deseables sobre las de cualquier otro país. Esta gente no se para a pensar que España es mejor sólo en su mente y sólo porque es la realidad en la que han crecido. Francamente pienso que este grupo es una minoría entre los estudiantes que estamos en el extranjero. Luego están los "listillos hipercríticos". A estos, les parece mucho más desarrollado ver prostitutas en escaparates que en la calle (¿Se han parado a pensar cual es el problema de fondo, o sólo se quedan en la forma?), y destacan las instalaciones y medios de otros países (yo también admiro, envidio y por el momento disfruto de esos medios) sin pararse a pensar en el contexto en que reciben esos beneficios (relación coste-beneficio, desarrollo social, el reciente lastre histórico que acarrea España, etc.). Los hay incluso que pretenden que en España el que no trabaja es porque no quiere y que estamos como estamos porque somos un país de vagos. Éste es el tipo de gente que se cree mejor que el resto y no se da cuenta que posiblemente esta experiencia que viven ahora les ahorrará el sufrimiento del desempleo cuando vuelvan a casa. Por último, estamos los que creemos que España tiene cosas buenas y malas. Los que somos conscientes de que la echamos de menos porque es donde tenemos familia y amigos y donde hemos crecido y asimilado una cultura y unas costumbres; no porque sea mejor que el resto del mundo. También somos conscientes y apreciamos lo positivo que tienen otras culturas, gentes y países. Hay muchos estudiantes que son capaces de hacer esto sin necesidad de olvidar sus raíces y compartiendo con el resto este origen que nos hace distintos, que no mejores. Finalmente, quiero decir que mi experiencia en EE UU y en la Universidad de Missouri está siendo muy importante en mi vida. Aquí he tenido oportunidades que España no me ofrecía. Tengo intención de seguir "exprimiendo" al máximo esta experiencia y aprovechar mientras pueda (mientras me mantengan la beca es otra manera de plantearlo) las oportunidades que ofrece este país. Un fuerte abrazo para España. Gonzalo Ausín Hernández, Columbia (EEUU) 03/05/97 Qué triste que Jesús Miguel Ruano López , una persona tan europea, siga intentando desesperadamente mantener contacto con unos pobres africanos como los que hemos nacido en un país, según él, tan inferior como España. Mira, ante todo me gustaría dejarte claro que todos los que leemos esto intentamos compartir nuestras experiencias, aún significando esto que a veces algunos de nosotros reconozcamos que nuestro país también tiene sus cosas negativas. Aquí el único que tiene problemas de autoestima eres tú, porque lo tuyo ni siquiera ha sido una crítica constructiva sino falta de clase. Eso de que ningún español ha descubierto nada me suena a chino. Para refrescarte un poco la memoria, si es que tienes, empezaré por el descubrimiento de América, en el cual Isabel de Castilla vendió todas sus joyas (dinero español) para financiarlo. También me gustaría preguntarte si has oído hablar de Isaac Peral (español) y sus estudios del submarino, o si lo quieres más claro el inventor del submarino. A lo mejor tampoco sabes quién inventó el helicóptero y la penicilina, pero si quieres averiguarlo culturízate un poquito más (sólo un poquito). Yo, a pesar de que reconozco las cosas malas de mi país también aplaudo las buenas. Espero que la nueva generación de jóvenes españoles trabajemos conjuntamente por el bienestar de nuestro país y seamos optimistas con nuestro futuro. Hay que tener educación a la hora de decir las cosas. A pesar de reconocer los problemas internos de mi país, sé que hay personas que están luchando por un futuro mejor. La crítica es buena cuando la haces hacia algo que quieres. Espero que ese chico se informe a la hora de hablar porque de otra forma va ha hacer el ridículo muchas más veces. Ánimo a los estudiantes españoles en el extranjero. Rocío Verdier, Miami (EEUU) Ver respuesta 03/05/97 Quiero contestar a Jesús Miguel Ruano López , que escribe desde Inglaterra una amable carta sobre lo que él piensa que es mi país. Me apena muchísimo que se pueda pensar de este modo. Naturalmente que deseamos que nuestro país mejore y sea comparable al resto de los europeos. Tampoco aquí todo es perfecto y las dos guerras mundiales son ejemplo de falta de "europeidad". Existen muchos ejemplos de españoles que darían mucho de lo que tienen por tener la oportunidad de ser uno de los pocos españoles que, como probablemente él y como yo tenemos, podemos hacer ciencia a su propio nivel. De hecho, aunque nuestras becas son infinitamente menores que las suyas, y que no disponemos de algunos servicios básicos como el resto de los europeos, tenemos que se optimistas y pensar que cada uno de nosotros somos también nuestro país. José Luis Rosales, Freiburg im Breisgau (Alemania) 03/05/97 Soy hijo de emigrantes, residiendo 27 años en Stuttgart (Alemania). Me alegré al haber leído la carta de Jesús Miguel Ruano López en Glasgow, al ver que después de solamente un mes se haya dado cuenta de tantos detalles. Salir de España no solamente causa desventajas (si es que causa alguna, depende lo que uno valore). Para que quede claro: soy y me considero español cómo el primero, a pesar de llevar tanto tiempo fuera. ¿Pero España hubiera hecho de mí un ingeniero de redes informáticas totalmente gratis (más aún, obteniendo un sueldo, libros, costes de transportes durante los estudios)? ¿Me hubiera dado la facilidad de obtener ayuda médica, de cualquier médico, en su momento y no tener que estar en una lista de espera? ¿Hubiera sabido valorar una fiesta con mis amigos los fines de semana después de haber trabajado toda la semana (salir de copas en España es algo diario y habitual, o sea rutina)? ¿Hubiera contactado en España con gente de diferentes regiones españolas y diferentes nacionalidades? ¿Hubiera aprendido a tocar en España la gaita, la guitarra, a distinguir una "soleá" de unos "tarantos" o de unas "bulerías"? ¿Hubiera aprendido a hablar francés, inglés, alemán o italiano? ¡Lo dudo! Pues a pesar de estar viviendo en un país frío (¡ni que el sol español nos enseñara todo esto!), en el "país de los nazis", como se les llama en algunas cartas aquí publicadas, nunca he tenido que sentir la xenofobia que los moros o los gitanos tienen que soportar en nuestro país. Nunca he ido a un partido de fútbol donde haya tenido que aguantar a ningún nazi a mi lado, ya que aquí no hay un estadio Vicente Calderón. Espero que cada vez más españoles tengan la posibilidad de hacer sus experiencias fuera de su tierra y poder volver a ella con la mente enriquecida. Y para terminar, el que hoy en día prescinde fuera de España de su buen jamón y chorizo, del aceite de oliva y de su vino albariño o rioja, es porque quiere. Julio Suárez Otero, Stuttgart (Alemania) 03/0597 Es muy instructivo y divertido viajar al extranjero, además de aprender el idioma o perfeccionarlo, conoces a gente interesante y las costumbres del país, normalmente lo peor de irse de estudiante a otros países es que en las casas no comes bien y luego te vas a las hamburgueserías y te hinchas de comer, también se gasta mucho dinero. Cristina Granada, Granada 02/05/97 No soy ya un estudiante pero vivo, otra vez, en el extranjero. Antes fue Italia y ahora Estados Unidos. Para mí, es una experiencia fantástica. No porque el "extranjero" sea mejor que España, ni al contrario. Sencillamente, me parece una de las mejores formas de aprender; de saber los cómos y los porqués de otras culturas; de valorar lo bueno y lo malo de la nuestra, para hacerla mejor e incluso, también, de contribuir a enseñar a otros como es mi propia cultura. Es cierto que los amigos de siempre quedan lejos (¡hola Ana!), pero es cierto también que se pueden hacer nuevos amigos. Y desde luego, chicos y chicas, no es verdad que aquí (en EEUU) haya que comer hamburguesas y echar de menos el aceite de oliva y el cocido de mamá (bueno, esto sí, siempre). Os aseguro que cocino con aceite de oliva virgen, bebo buen vino, como en España (incluso español, si quiero), café expreso del mejor, como buen queso (también español, si quiero) y me alimento, habitualmente, de ensalada de tomate y aguacate, tortilla de berenjenas y pimiento, paella y otras cosas muy, muy mediterráneas. No sólo ésto, sino que mis amigos aquí están encantados con nuestros platos y, encima, yo puedo probar sus mejores recetas, lejos siempre del tópico de la "quarter pound" y cosas por el estilo. Antonio Aparicio Juan, Pasadena, California (EEUU) 02/05/97 8 He leído las cartas de los colegas que están en el extranjero estudiando. Sinceramente, no me sorprende nada encontrar comentarios negativos sobre los países en los que están. Ya estoy acostumbrado después de varios meses escuchando decir p... ingleses más de veinte veces al día por bocas españolas. Yo sólo quiero transmitir que estoy muy bien en Inglaterra. Cuando me encuentro algo en el carácter de los ingleses, en vez de enfadarme, trato de entenderlos, de relativizar, intentándome poner en su piel. No echo nada de menos de España (como tampoco me gustaría echar algo de menos de Inglaterra cuando vuelva) y aquí se puede encontrar de todo; sólo hace falta buscarlo. Creo que cuando vuelva, no me gustará encontrarme con la fealdad de nuestras ciudades (sí, en términos generales tenemos un urbanismo horrendo), la suciedad de los bares y calles, los políticos y tertulianos pleistocenos, los horteras de BMW y riñonera... Sí me gustará, en cambio, volver a reencontrarme con otro modo de ver el paso del tiempo, más contemplativo, o con la mirada pausada de algunos de nuestros ancianos, viejos mejor, de esos que tienen un temple que algunos de nosotros, jovencitos acostumbrados a volver a casa a las 7 de la mañana, hemos perdido. Por todo ello, creo que tenemos que estar por encima de vernos como españoles, y debemos vernos más como nuevos ciudadanos del mundo, abiertos a todo, y disfrutar cada minuto en cualquier país, no los hay mejores ni peores, en el que nos toque residir. Por cierto, yo también he bebido más sangría aquí que en toda mi vida, y algunos de los españoles de por aquí están comiendo más embutido que en España. Un pequeño chantaje emocional, somos especialistas, y mamá nos lo envía envasado al vacío. Rubén Gutiérrez Álvarez, Exeter (Reino Unido) Ver respuesta Ver respuesta de Rafael Martínez Leal 02/05/97 Soy un estudiante de doctorado en Glasgow. Llevo 1 mes aquí y claro que echo de menos a mi familia, mis amigos y mi frigorífico, pero debo de reconocer que no a mi país. Todos aquellos que creen que somos los mejores, los más listos y los que mejor nos lo sabemos montar, creo que tienen un terrible problema de autoestima. Aquí se invierte dinero en donde se debe hacer, sin embargo en España se gasta pagando a Nieves Herrero o a Paco Lobatón cifras millonarias con dinero público (por poner uno de tantos ejemplos posibles). ¿Cómo se puede estar orgulloso de un país así? Aquí el correo lo recogen 5 veces al día, la Universidad en la que estudio tiene unas instalaciones impresionantes, los estudiantes en España pisan cuatro veces un laboratorio, sin embargo aquí, cuando terminan la carrera, tienen unos conocimientos prácticos muy superiores a los nuestros, el transporte publico es excelente... ¿De qué nos podemos sentir orgullosos? ¿De la fregona, del chupa-chups...? Seamos realistas, España no es Europa. Si alguno cree que el que tiene un problema de autoestima soy yo no dude en comunicarme qué descubrimientos, inventos, leyes físicas han sido desarrolladas por personas y dinero español a lo largo de la historia. Ver respuesta Ver respuesta de Rocío Verdier Jesús Miguel Ruano López, Glasgow, Escocia (Reino Unido) 01/05/97 Soy estudiante Erasmus en Londres, llevo casi 7 meses, y aunque al principio se pasa mal y echas muchas cosas de menos, me alegro un montón de estar aquí. Me siento muy afortunado por poder disfrutar e intentar entender otra cultura. Me encanta el sistema educativo británico, pocos alumnos en clase y mayor rendimiento. ¿Dónde se ha visto que en una clase haya 9 personas? La comida... ¿Qué pasa? ¿Es que no merece la pena prescindir del aceite de oliva, y de esas cosas que tanto nos gustan, a cambio de aprender a convivir con otra gente, a cambio de mejorar tu inglés, en definitiva, a cambio de una mayor preparación y experiencia para tu vida laboral? No es tan fiero el león como lo pintan. Samuel Rivas López, Londres (Reino Unido) 01/05/97 Somos un grupo de estudiantes españoles (de Vigo, Galicia) en un intercambio con el instituto alemán "Bernhard-Strigel-Gymnasium" de Memmingen. Se trata de un intercambio de 2 semanas en donde nos hemos dado cuenta de que las costumbres de Alemania son bastante distintas a las de España: nos llama la atención que vayan en bicicleta a todas partes, sus horarios de fin de semana (sábados por la noche), no suelen tomar pan a la hora de comer y tampoco utilizan las servilletas; pero eso es lo de menos: la gente es genial y nos lo estamos pasando que no veas. Como experiencia os recomendamos pasar unos días en la ciudad de Memmingen y tomaros una cerveza en el "Treff" (1´50 DM y si pides una bandeja de 10 copas te sale en 1 DM cada una). Bueno, nos despedimos ya y deseamos a todos los extranjeros españoles una buena estancia estén donde estén. Besos, bicos, kisses, küsse... Martina, Alba, Vanesa, Jacobo, Paula, Ana, Marta y Andrea , Memmingen (Alemania) 30/04/97 (Tres días antes de volver) Aunque hace relativamente poco que he descubierto esta sección de EL PAÍS Digital, me parece un poco excesivo que una gran proporción de estudiantes siga reiterando un tema tan mundano como es la irracional nostalgia hacia nuestro país. Ya esta bien, y seamos un poco mas flexibles y abiertos a nuevas ideas... La solución es muy fácil, un simple vuelo de retorno y todo acabado. ¿Es que acaso la gente no encuentra temas más estimulantes de los que hablar? Yo me siento eufórico y extremadamente excitado por las elecciones generales en el Reino Unido, y sigo los acontecimientos políticos con bastante interés. Programas electorales inquietantes, consecuencias internacionales... ¿Laboristas o conservadores? Aunque el panorama se muestra un poco ambiguo, realmente deseo y espero que sean los conservadores los que permanezcan en el poder. Mientras tanto, y apenas a unas horas del gran día, espero con inquietud y sigo la BBC. Me gustaría que vosotros hablarais de temas que os inquietan o situaciones y experiencias que os han sucedido estando fuera. Seguro que ayuda a aportar nuevas perspectivas a aquellos desafortunados que tienen la creatividad quizás un poquito atrofiada, y misteriosamente se mantienen en un estado permanente de nostalgia y melancolía. Probecillos. Adam Beltrán, Escocia (Reino Unido) 30/04/97 En las clases de sueco, uno aprende mucho. Y yo aprendí a que los franceses se juntan con los franceses y cometan las delicias del queso y del vino francés y desprestigian todo lo que no sea eso. También los estadounidenses se reúnen entre ellos y se van a comer al McDonnalds; los irlandeses se reúnen en un bar irlandés a beber Guinness y los italianos suspiran por una pizza de su madre y jamás prueban la que se hace aquí. Y da igual cuánto tiempo lleven fuera o si es el primer o el quinto país que visitan en la peregrinación mundial a la que estamos condenados todos los científicos. Lo único que pasa es que no estamos en CASA. Ni siquiera en eso somos los españoles diferentes. Aunque digan que estamos en un país maravilloso para realizar nuestro trabajo y que es una oportunidad única la que tenemos (¡y eso ya se sabe, porque sino ya haría tiempo que hubiéramos hecho las maletas!), lo único cierto es que esta no es mi casa, aquí no está mi novio, ni mi familia, ni mis amigos y los echo mucho de menos, aún después de 3 años. Y eso le pasa a todo el mundo, y en cuanto nos dan una oportunidad hablamos de "casa", de todo lo que echamos de menos y de las ganas de volver. Porque sino, a ver, poneos la mano en el corazón y preguntaros "¿Si tuviera trabajo en España, estaría aquí?" Ana Hidalgo Gamez, Uppsala (Suecia) 30/04/97 Soy una estudiante Erasmus que escribe desde el Reino Unido. No sé cuál será la situación en el aspecto económico del resto de los Erasmus españoles, pero para los que estudiamos en la Universidad Autónoma de Madrid, más de la mitad de la beca nos llegará cuando hayamos regresado a nuestros países, lo cual carece de sentido. La cuantía de la beca asciende a unas 30.000 pts. al mes, lo cual viene a cubrir menos de la tercera parte del gasto que conlleva estudiar en el extranjero. Si ya nuestros padres tiene que hacer bastante esfuerzo pagando mensualmente una cantidad bastante importante, ¿por qué al menos la ayuda no llega cuando es necesaria, en lugar de estar engrosando los intereses de alguna cuenta bancaria? Elena Alfaro Martínez, Sunderland (Reino Unido) 29/04/97 Escribo desde Maine, donde la temperatura durante los últimos tres meses no ha subido de cinco bajo cero, con un mes de enero con semanas de -25 grados centígrados. No os quejéis de frío. Acabo de descubrir esta pagina, y me he sorprendido al leer la carta de un tipo que está en Holanda . Dice que los parados en nuestro país son unos vagos, que prefieren chupar del Estado antes que trabajar... No se si insultarle -luego, rebajarme a su ignorancia-, coger un avión e ir a Holanda a darle una ... -rebajándome de nuevo a su nivel de ignorancia, pero esta vez al menos fumando un poquito en el proceso- o simplemente cruzar los dedos porque se pase unos mesecitos en el paro. Claro, que como todos nosotros -estudiantes en el extranjero- siempre tendremos más oportunidades de encontrar trabajo al volver, porque nos hemos podido permitir el privilegio de estudiar en otros países, aprender otros idiomas, etc. Sólo quiero decirle, en esta carta sin acentos, que el problema del paro es mucho, mucho más profundo de lo que le parece. O me vais a decir que todos los ricos son ricos porque se lo han currado... Me parece, holandés, que no has aprendido nada en tu experiencia en el país sin problemas sociales, y que es cómodo desde tu 'coffee shop' criticar una situación que ni entiendes. Fuma un poco más y mírate en el espejo. Francisco Navarro García-Sicilia, Bar Harbor, Maine (EEUU) Ver respuesta . 28/04/97 7 He leído los mensajes de los españoles en el extranjero y estoy un poco sorprendida. Está claro que pasar tiempo fuera de tu país te lo hace echar de menos, pero que ese sea el tema de conversación permanente me parece demasiado pesado. Que se comente una vez, está bien, pero que la mayor parte de los mensajes digan lo mismo, es demasiado. Todo esto me da a pensar que es la primera vez que salís de España y entiendo que sea la reacción más normal del mundo, pero ¡por el amor de Dios! no deis a pensar que todos los españoles son así de catetos como para pensar solamente en el buen tiempo, en el chorizo, el jamón de pata negra o en los cociditos de mamá. Si tenéis la oportunidad de estudiar fuera, intentad sacar el mayor provecho integrandoos al país, las costumbres, el clima, .... que aunque echéis tanto de menos España al final, cuando regreséis, echareis aún mucho más de menos donde estuvisteis. Aurora Navarro Real, Milán (Italia) 28/04/97 Somos dos españoles que llevamos tres años estudiando y dando clase en una Universidad norteamericana. En nuestros paseos solemos encontrarnos con bastantes compatriotas que muestran una idéntica incapacidad para adaptarse a otro país extranjero. Todos sabemos que el cambio es duro, pero nos resulta patético el folklore nacional invocado en cualquier reunión de españoles, formado por elementos tan variopintos como: "Los Manolos", la gastronomía, los bares que no cierran, Jesús Gil, y demás joyas nostálgicas. Asimismo, parece increíble la cerrazón de muchos para valorar las cosas positivas que tiene el extranjero -y EEUU en particular- bibliotecas del siglo XXIII comparadas con las de España, amplitud de miras, movilidad y, especialmente un carácter optimista ante la vida que contrasta con el ambiente vociferante y crispadísimo que observamos cada vez que volvemos a España. Por supuesto que nos gusta nuestro país y su forma de vida. Sin embargo, eso no nos impide ver las evidentes ventajas de otros países, sobre todo profesionalmente. Ojalá pronto muchos españoles dejen la maleta con cuerdas y la mentalidad de Paco Martínez Soria en Alemania cada vez que salen al extranjero, y sepan valorar la enriquecedora experiencia de vivir otra cultura diferente. Lástima que a algunos, sin embargo, les sirva de tan poco viajar. Óscar Martín y Lourdes Casas, Madison, Wisconsin (EEUU) 27/04/97 ¡Ánimo chicos! Cuando crezcáis, apreciareis el bocata de chorizo y jamón. Mientras tanto comer hamburguesas... Joaquín y Mercedes Sánchez, Memphis (EEUU) 27/04/97 6 Leer vuestras cartas ha sido del todo reconfortante. Suspiro aliviada al ver que hay otra gente en mi situación, que comparte mis alegrías, mis penas, mis exageraciones, mis nostalgias y mis críticas. Esos ingleses que ahorran durante un año para pagarse un viaje a Benidorm para inflarse a cerveza y a las mismas patatas fritas que llevan comiendo toda la vida en el país del sol y el cachondeo, me dan tanta pena como los estudiantes que hacen tres mil kilómetros para engordar su curriculum y se enfadan porque no pueden desayunar chocolate con churros todos los días en el país de los nazis. Cuando decidí venir aquí oí necedades del tipo "te vas al país de los nazis y el frío", "tú ya no eres española". En fin, reí entonces por no llorar escupiéndoles la pena a la cara. Y es que no tiene ningún sentido graduar las gafas de un ciego. Yo echo de menos la luz del mediterráneo, mi familia, mis amigos, el polvo que día tras día se acumula en mi coche, el paisaje casi desértico que rodea mi pueblo... y claro que hice una fiesta para comerme con mis amigos el jamón y los chorizos que mis padres me trajeron hace unas semanas. A todos nos sale el patriotismo de vez en cuando, y la nostalgia y el amor son sentimientos enteramente irracionales. Estudiar en el extranjero es una bendición, un respiro, y a ratos una pesadilla. Por eso me ha gustado leer las cartas críticas de unos, nostálgicas de otros... Somos muchísimos los que en nuestra generación tenemos la posibilidad de establecer nuestras propias comparaciones, de enriquecernos gracias a todo lo bueno y todo lo malo que encontramos en los otros países en que vivimos. Sería una pena que nos diésemos la vuelta, bajásemos el cuello, y nos limitásemos a observar cómo nuestro ombligo es más bonito que el de los chinos. Las ventajas de una contaminación como la de la canción de Pedro Guerra son infinitas. En fin, suerte a todos los que estáis fuera en aquello que estéis haciendo. Y, por cierto, ¿habéis bebido vosotros también más sangría ahí que en España? Ángeles Galbis Amorós, Bielefeld (Alemania) 26/04/97 A los frioleros alumnos deBielefeld : Me parece increíble que después de todos los trámites que habéis realizado para conseguir una estancia en una Universidad alemana, estéis tristes y agrupados en un "entorno" español y diciendo que hace mucho frío, el carácter alemán, etc. (pensad que posiblemente haya otros estudiantes que les gustaría estar en vuestro lugar), además si hace frío siempre podéis encerraros en la que es -sin ninguna duda- una de las mejores y más grandes bibliotecas del mundo...( y además muy calentita). Jorge Ribó, Vigo (España) 26/04/97 5 Quien quiera volver a casa sólo tiene que hacerlo. Me entristece leer ciertos comentarios de peineta y castañuelas, y ver como mi país se describe con los mismos tópicos de siempre. Lo más importante en esta vida no es la paella, ni el aceite de oliva; ya puestos a echar de menos, añoremos a los amigos, que al fin y al cabo son los que convierten "una ciudad" en "nuestra ciudad". Julia Peinado, Münster (Alemania) 26/04/97 Quiero felicitar la magnífica carta de Eduardo Tendero Martínez, con el que me he sentido identificado. Tiene razón este chico cuando explica la "lista" de "bondades" de España, sobretodo para aquellos que glosan tanto lo bueno del fútbol, de tener una mamá, del jamón serrano y de Jabugo, que seremos los más espabilados de la Unión Europea... pero España no tiene 'Humanismo' práctico. Y ahí esta la gracia de la vida, y no en ser el primero de la clase. Josep Sendra Sendra, Barcelona (España) 25/04/97 A diferencia de la mayoría de los estudiantes españoles en el extranjero, yo llevo 4 años en el Reino Unido, entre Inglaterra y Escocia. Estoy haciendo toda la carrera de medicina aquí. Durante estos años he conocido a mucha gente de mi país, la mayoría haciendo un "Erasmus", y por lo general, ningún grupo ha logrado integrarse completamente en el país. Generalmente la causa es atribuida a la gente autóctona, me temo que no puedo estar de acuerdo completamente con semejante afirmación. Siempre me ha fascinado ver cómo mucha gente logra pasar un año académico aquí sin apenas hablar ingles. Creo que somos muy conscientes de nuestro país, cosa que está muy bien en moderación. Un poco de flexibilidad es la clave. Admito que mi situación es en cierto modo diferente, pues yo conozco este país bastante bien pero no por ello no echo de menos a España, país único por circunstancias históricas. Mi familia y amigos se encargan de mantenerme en contacto con eso tan complejo que es "España y ser español"; ultimas obras literarias, noticias (gracias EL PAÍS), música (lo último de Rosana me encanta), e incluso café y embutidos... Adam Beltrán, Escocia (Reino Unido) 25/04/97 4 En Holanda, a la vera de los canales, se ven ancianas montadas en bicicleta. También estudiantes y repartidores de correos. Las dos ruedas siempre tienen preferencia sobre las cuatro y sólo los taxistas, sedientos de florines, se muestran irrespetuosos. El barrio rojo, cerca de Hollands Spoor, es un lugar multitudinario y silencioso, y las únicas mujeres son las que están tras la vitrina, bajo la luz de neón. En el "coffeshop" de Noordeinde además de comprarse hachís y marihuana, se organizan torneos de ajedrez y se proyectan películas. Nunca hay peleas en estos locales. En Holanda hay Estado de Bienestar y los estudiantes viven solos cuando cumplen dieciocho. Los homosexuales van de la mano por la calle y nadie se da la vuelta. En la escuela, las paredes están inundadas de carteles de una asociación gay y de fotos. Incluso una de las discotecas mas pijas organiza una fiesta gay. No hay pintadas por ningún sitio. En Holanda los anuncios de condones demuestran sentido del humor y hay militares con el pelo hasta los hombros. Y siguen siendo igual de machos. En los estadios de fútbol no se concibe una esvástica y si los fanáticos montan barullo, sale por la tele la Ministra de Interior y todo el mundo lo comenta. No hay secuestros ni coches bomba. Ni paro. Y los subsidios de desempleo son altos. Hay revisores con pendiente y policías negras. Si en España a una señora de sesenta años le diera por ir al Corte Ingles en bicicleta las carcajadas retumbarían por doquier. El coche, por lo visto, es el amo absoluto: "quiten esos árboles de la Avenida Reina Victoria, que molestan para conducir. No, mejor quiten el bulevar entero.." Las putas enseñan las tetas en la Casa de Campo en pleno enero y el SIDA se hace fuerte. En España los anuncios de condones son sólo para enamorados porque el sexo sin amor es una cochinada. La homosexualidad también es una cochinada, por eso no les dejan adoptar bebes, porque el pobre crío no se merece tener unos padres tan cochinos. En España hay nazis que van pegando por la calle, pero el Ministro de Interior (¿por qué no Ministra?) no sale por la tele porque está preocupado con los papeles del CESID. Y se llevan las esvásticas al fútbol, y como quien oye llover. Hay desempleo en España porque los parados son unos vagos y no quieren buscar trabajo; prefieren vivir de gorra. Por tanto, hay que recortar el gasto público. En España la policía se sigue limpiando el trasero con los derechos humanos. Es razón de Estado. Y los jovencitos radicales le prenden fuego a un ertzaina. Por la liberación de Euskal Herria, claro. Y Aznar dice que no hay diferencia entre fumar un porro y meterse un pico de heroína ("no hay diferencia entre drogas duras y blandas"). Y la Conferencia Episcopal: "no hagáis guarrerías, que Dios os castigará" Sí, ya se sabe, en España somos muy cachondos y hace mucho sol. Los europeos son todos unos aburridos... Ver respuesta Eduardo Tendero Martínez, La Haya (Holanda) 24/04/97 3 Queridos amigos/as, estudiantes emigrados a otros países. Somos estudiantes de ingeniería y económicas, respectivamente, de la Universidad de Sheffield, y dejando aparte el buen trato que se nos suele dar en dicha Universidad, el país así como la mayoría de anglosajones tienen un completo rechazo al mundo hispano. Dicho en otras palabras, xenofobia hispánica. Eso sí, he de resaltar, como he dicho antes, el cuidado que se tiene a los estudiantes internacionales en la Universidad. En cuanto a la comida, preferimos no hablar. "¿No es verdad Fernando?" "Espera, ahora me acabo esta hamburguesa y te contesto..." Ya veis, es lo único que se puede comer, y no es que yo lo diga, y eso que no le hacemos ascos a nada. ¡Los precios! desorbitantes. Pero bueno, la verdad es que animo a estudiantes españoles a estudiar en el extranjero es una verdadera experiencia y el sistema educativo en la Universidad es más práctico y fácil de llevar. ¡Ánimo! a los que estáis como yo, para no rendirse y seguir adelante, que tenemos la oportunidad que muchos quisieran, de estar estudiando y aprobando y no suspendiendo como en España. Alberto Guzmán y Fernando González, Sheffield Hallam (Reino Unido) 24/04/97 Estoy estudiando arquitectura en Glasgow. Sí, sí, aquí también hace mucho frío... sobre todo mucha lluvia. ¿Es mejor España, o es peor? Creo que hay que irse para apreciar lo que se tiene allí, pero con los ojos bien abiertos para encontrar y aceptar lo que se encuentra en otros países. Aquí los estudiantes españoles tuvimos problemas al principio: ¡no es lo mismo hacer un edificio en Madrid que hacerlo en Escocia! Ni por el tiempo (el frío y la lluvia determinan una forma de vivir y de ver la ciudad y la arquitectura) y también por grandes saltos culturales que cuesta asimilar. Los británicos son muy suyos, además, y jamás aceptarán como bueno cualquier cosa que venga del extranjero, por lo que nos hemos tenido que adaptar totalmente. Al menos me he dado cuenta de que la situación cultural de Madrid (supongo que también en todo el resto de España), y, especialmente en arquitectura, está atravesando su mejor momento, hasta el punto de que creo que somos, en líneas generales, los estudiantes de arquitectura más preparados de Europa. Isabel Cárdenas Maestre, Glasgow (Reino Unido) 24/04/97 Yo llevo casi cinco meses en Alemania, preparando mi doctorado. "Al principio se lleva fatal, sobre todo la soledad" canta Carlos Cano y la verdad es que sí. España no es sólo las comidas que me hacía mi mamá, ni la partida de mus con los amigotes el sábado por la tarde. Ni, si me apuráis el clima (aunque me acordé de él la primera vez que en mi vida he estado a -26º, en Enero). Ni el café, que no sé cómo lo preparan aquí que es más flojo que yo haciendo flexiones. Y, bueno, a que yo me he criado con un biberón de aceite de oliva. En cuanto a que la medicina es gratuita, que apuntaba Antonio, a mí me sangran un 40% del sueldo entre impuestos (Seguridad Social incluida) y la Krankenkasse. Debe ser porque a los estudiantes de doctorado, no nos consideran estudiantes, sino curritos. Alemania es, simplemente, diferente de España. Diferente en cuanto a usos, clima, costumbres, educación... un país no es ni mejor ni peor que otro, simplemente te acostumbras a él y es donde tienes a la familia, los amigos y, en algunos casos, tu novia/o (gran snif). En cuanto al vino de Rioja, yo me decanto por el Ribera, y sí lo puedes encontrar. Tan caro que me he tenido que pasar al Chianti italiano. Y no sé si habéis tenido mis problemas... en explicar la diferencia que hay entre un pata negra y un jamón de los de por aquí. En cualquier caso, este sábado me voy de vacaciones a casita, a que me mimen mi mamá y mi novia. Y es que donde esté tu familia, que se quite el mejor país del mundo. José María Bielza Maestre, Berlín (Alemania) 23/04/97 2 Yo no es que no pueda vivir sin vosotros ni nada, pero sí que me encanta leeros todos los días. Aquí la temperatura no es demasiado agradable, pero podría ser peor.. lo único que me fastidia es que siempre me toca pedalear en contra del viento. Al principio sí que echaba mucho de menos mi amada "Pucela", ahora me he acostumbrado a vivir aquí, y me he creado mi "entorno"... aunque digan lo que digan la tierra siempre tira. Estrella Mena Benito, Eindhoven (Holanda) 23/04/97 Me parece una tontería, por no decir otra palabra, reducir a España a "chorizo", "jamón de jabugo" y "viva lo español". La verdad es que España no es Hollywood (por suerte), pero tampoco hay que tirar campanas al vuelo. Es curioso, yo que he estado cuatro meses en Lund (Suecia), comprobé cómo y cuánto de diferentes éramos los españoles: los catalanes y los cántabros íbamos todos juntos, mientras los vascos siempre iban en su grupo y nunca se mezclaban. Los madrileños iban también a su rollo, aunque eran los que peor se lo pasaban: no se integraban en Suecia ni con calzador. Los andaluces también se aburrían: es muy diferente el carácter andaluz al sueco, uno habla de lo espontáneo y el otro de la razón. Este comentario mío, parece un poco tópico, típico y hasta cierto punto "carca": reducir a la gente (todos los vascos, todos los madrileños) a una categoría no es ético. Pero los tópicos, aunque cada vez menos (aunque a veces no ) se cumplan, se inventaron para algo o sirven de referente. En una sociedad tan diferente como la sueca a la "española" (española entre comillas, ya que sí que es verdad que unos se identificaban más que otros con los suecos, hablando en términos generales) es también verdad que la conclusión que saqué, es que por ser más aburridos, más tímidos y menos festivos que los españoles, no era España la Joya de la Corona porque también es verdad que son más tolerantes y comprensivos que en España, dónde muchos temas aquí superados aún los veo difíciles y complicados en España. En España se lo pasan bien quienes no tienen problemas, a veces va bien no tanto jolgorio patrio ( es tristísimo ese comentario de Eva Dorado de "Viva lo español") y escuchar más, y sobretodo cambiar, que parece que en España la gente cambia poco. Josep Sendra Sendra, Barcelona (España) 22/04/97 Estoy estudiando en EEUU y la verdad es que echo de menos mi país. A pesar de que a veces preferimos lo extranjero, cuando estamos allí no nos damos cuenta de lo que en realidad tenemos. Aquí no encuentras el calor de tu país. No hay tiempo para el café, ni siquiera para comer con tu familia, la vida se te va sin que te des cuenta. Espero que nosotros los jóvenes aprendamos a valorar más nuestra cultura y nuestras raíces y sobre todo a defender lo español tanto o más que lo europeo. Paloma de la Torre, Miami, Fl. (EEUU) 22/04/97 Hola chicos de Bielefeld y Leipzig: No penséis que sois los únicos que pasáis frío. La que suscribe está en Salzburgo con una temperatura de tres grados sobre cero de máxima, así que la mínima no os la digo. Respecto al precio de las cosas, os aseguro que esta ciudad es la más cara de toda Europa, un simple café -por llamarlo de alguna manera- cuesta 33Ös (=396pts.). Y por supuesto como la comida de España nada, donde esté el jamón, los churros, el queso, el chorizo y demás riquezas de España, que se quiten las salchichas de Frankfurt y la Sachertorte. ¡Viva lo español! Eva Dorado, Salzburgo (Austria) 21/04/97 1 Escribo estas líneas para responder a las chicas que pasan frío en Bielefeld. Ningún país es el mejor del mundo, y pensar que España lo es porque allí comprendéis el idioma, están vuestros amigos y vuestra cultura, no significa que se trate del país de las maravillas: y para ejemplo... La matricula de la Universidad alemana cuesta 15.000 pts. el semestre, la calidad de la enseñanza no es, sencillamente, comparable; no hay Universidades privadas. La medicina es de altísima calidad y gratuita. El poder judicial es independiente del político -léase Mikonos- y tantas otras cosas que no hace falta contar, pues ellas lo saben.Lo triste es que estando en Alemania, quizás pagadas por algunas institución pública, sigan mirándose el ombligo como lo pueden hacer los que jamás salieron del terruño. No estoy defendiendo "lo alemán", pues no me corresponde ni por nacionalidad ni por convencimiento. Sencillamente entiendo que nosotros, los jóvenes, los que por primera vez disfrutamos de las ventajas de la democracia, tenemos sobre nuestras espaldas la responsabilidad de llevar adelante la tarea "histórica" de meter a España en Europa, aunque sus premisas nos hayan sido impuestas por intereses de carácter político y no por la libre elección de la población. Casi no viene a cuento tanta retórica para contestar a unas chicas que sencillamente aman su tierra como la amo yo. Solamente me ha parecido ver en su "tonillo" aquella máxima de que somos diferentes, de que como esto ná, o de....."que inventen ellos", mientras no podemos abandonar la casa paterna hasta los 30, nos explotan -y no es retórica de ideologías pasadas- debemos soportar una educación demencial y una situación política que parece que Dadá se hubiese hecho carne y habitase en los escaños. Antonio Muñoz Sánchez, Bonn (Alemania) 19/04/97 Chicos y chicas de Bielefeld, acabamos de leer vuestra carta y nos sentimos solidarias con vuestros deseos. Pero desde aquí, el otro lado del muro, os animamos. Podría ser peor y no estamos exagerando. Bienvenidos a la ciudad de las obras eternas y los cambios inmutables. Aquí el frío pela más y el gris es el color oficial. ¡Bis Bald! Chus del Pozo y Yolanda Rodríguez, Leipzig (Alemania) 18/04/97 Si no fuera por vosotros que os leemos todos los días en Internet, nos moriríamos de pena. No es ninguna broma. España es el mejor país del mundo. Aquí hace un frío que pela, todo es carísimo, no tienen vino de Rioja, ni jamón de jabugo. El modo de vida alemán es terrible. ¡Queremos volver a casa! Juan Carlos y Eva (Univ. Salamanca) Sonia, Indalecio y Javier (Univ. Burgos) Chelo, Celia, J. Cores, José, Angeles, Manolo (Univ. Santiago De Compostela) Pau (Univ. Barcelona) Estudiantes de Químicas, Bielefeld (Alemania) Ver respuesta 15/04/97 1 Lamíquiz, V. (1994). El enunciado textual. Barcelona: Ariel Lingüística, pág. 44. 2 Real Academia Española (1992). Diccionario de la lengua española. Madrid: Espasa Calpe, 21° ed. 3 Vigara Tauste, A.Mª (1992). Morfosintaxis del español coloquial. Madrid: Gredos, pág. 14. 4 Alarcos Llorach, E. (1986). Fonología española. Madrid: Gredos, pág. 45. 5 Briz, A. (1996). El español coloquial: situación y uso. Madrid: Arco Libros, pág. 18. 6 Goody, J. e I. Watt, (1968). The consequencies of Literacy. Cambridge: Cambridge University Press, pág. 48. 7 Beinhauer, W. (1978). El español coloquial. 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"From utterance to text: The bias of language in speech and writing" Harvard Educational Review, 47, 257-281. 17Internet: conjunto de redes y ordenadores que comparten informaciones o, por lo menos, correo electrónico en función de protocolos Internet establecidos. Internet es el soporte de comunicación que permite enviar mensajes en forma de textos normales. 18Web (World Wide Web): conjunto de los recursos que pueden ser alcanzados a través del protocolo HTTP o de cualquier otro protocolo Internet. 19Browser Web: programa de navegación utilizado para la conexión a las páginas del W.W.W. 20Unix: antiguo programa de navegación y comunicación utilizado por los operadores del sector en los años ochenta. Con la introducción de los modernos y rápidos motores de búsqueda Unix ha desaparecido. 21 Lo que los informáticos llaman "the word-processing function". 22 Bean, J.C. (1995). Computerized Word Processing as an Aid to Revision. Cambridge: Harvard University Press, pág. 56. Collier, R.M. 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Madrid: CSIC, pág. 13. 56 González Araña, C. y C. Herrero Aísa, (1997). Manual de gramática española. Madrid: Editorial Castalia, pág. 241. 57 Miranda, J.A. (1992). Usos coloquiales del español. Salamanca: Publicaciones del Colegio de España, pág. 100. 58 Seco, M. (1973). La lengua coloquial: "Entre visillos", de Carmen Martín Gaite". Madrid: Castalia, pág. 375. 59 Alarcos Llorac, E. (1970). Estudios de Gramática funcional del español. Madrid: Gredos, pág.31. 60 Dubsky, J. (1970). Introducción a la estilística de la lengua. Santiago de Cuba: Universidad de Oriente, pág. 58. 61 Narbona Jiménez, A. y R. Morillo Velarde, (1987). Las hablas andaluzas. Córdoba: Publicaciones de la Caja de Ahorros de Córdoba, pág. 114. 62 Lázaro Carreter, F. (1977). Diccionario de términos filológicos. Madrid: Gredos, 3° ed. corregida. 63 Lamíquiz, V. (1971). El superlativo iterativo. Salamanca: Universidad de Salamanca, pág. 22. 64 Moliner, Mª. (1991). Diccionario de uso del español. (Tomos I y II). Madrid: Gredos. 65 Casares, J. (1950). Introducción a la lexicografía moderna. Madrid: CSIC. 66 Hernando Cuadrado, L.A. (1994). Aspectos gramaticales del español hablado. Madrid: Ediciones Pedagógicas, pág. 62. 67 Fält, G. (1972). Tres problemas de concordancia verbal en el español. Uppsala: Studia Románica Uppsaliensia, pág. 12. 68 Gili Gaya, S. (1961). Curso superior de sintaxis española. Barcelona: Vox, pág. 31. 69 Coseriu, E. (1977). Principios de semántica estructural. Madrid: Gredos, pág. 113. 70 Término utilizado por Miranda, J.A. (1992). Usos coloquiales del español. Salamanca: Publicaciones del Colegio de España, Centro Internacional de Estudio del Español, pág. 87. 71 Sigo la terminología de J.A. Miranda. (1992). Usos coloquiales del español. Salamanca: Publicaciones del Colegio de España, Centro Internacional de Estudio del Español, pág. 89. 72 Gómez Torrego, L. (1991). Manual de español correcto. (Tomo II) Madrid: Arco Libros, pág. 251. 73 Bally, C. (1941). 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